
Cuando parecía que, tras casi diez años de lucha, por fin comenzarían en breve los trabajos de demolición y construcción de las primeras viviendas de la urbanización de Las Chumberas, en La Laguna, los vecinos reciben un nuevo varapalo en la reposición de sus casas, afectadas por aluminosis. El alcalde de La Laguna, José Alberto Díaz, acompañado por la primera teniente de alcalde, Candelaria Díaz, y por vecinos de la urbanización, denunció ayer públicamente el “abandono” del Estado con Las Chumberas y el compromiso que alcanzó con las 560 familias de la urbanización. Díaz criticó que llevan esperando, desde el pasado mes de julio, a que el Gobierno central firme el último convenio para poder iniciar los trabajos de demolición.
De no firmarse antes del 31 de diciembre, fecha de vencimiento del convenio, el Ayuntamiento tendría que devolver los 12 millones de euros que el Ministerio de Fomento ya ha adelantado para estas obras, según explicó ayer el alcalde.
“Desde julio hemos mandado el texto de la unificación de los tres convenios, en el que las tres administraciones canarias nos hemos puesto de acuerdo, y, desde entonces, el Ministerio nos viene diciendo que los servicios jurídicos lo están estudiando y que va a responder”, afirmó Díaz. Los distintos cambios políticos en el Gobierno central y la crisis económica han provocado que, desde 2011, se hayan suscrito tres convenios distintos para la reposición de Las Chumberas, que se han unificado, explicaron desde el Ayuntamiento.
El alcalde recordó que el pasado 31 de julio el Ministerio de Fomento recibió el borrador de este convenio para la conclusión del procedimiento administrativo. “He hecho infinidad de llamadas, he mandado cartas, me he comunicado con el Ministerio… y a fecha de hoy, lo único que me dicen es que lo están estudiando los servicios jurídicos”, denunció Díaz, quien indicó que el Ayuntamiento ha remitido una carta al Gobierno de Pedro Sánchez en la que le insta a llevar a cabo las medidas oportunas para proceder a su firma de manera inmediata.
José Alberto Díaz recordó que la Administración local ha realizado todo el procedimiento administrativo para poder iniciar las obras de demolición, con la modificación puntual del PGO, los trámites para el realojo de los vecinos, la aprobación de una disposición en los presupuestos de Canarias para el coste de dicha expropiación y la licitación de los trabajos, que se han adjudicado de manera provisional a la espera de qué pasa con la financiación. “Es difícil adjudicar definitivamente la obra a la empresa si no tenemos los recursos necesarios -lamentó el alcalde-. Y el compromiso del Ministerio son 12 millones, y simplemente está dejando pasar el tiempo para pedirnos que lo devolvamos, lo que paralizaría todo el proceso de reconstrucción de Las Chumberas”. “Hemos hecho la tarea para que no haya ningún obstáculo, y lo que se produce ahora es una paralización política, porque es una decisión política”, enfatizó al respecto.
Gran parte de los vecinos que residen en los bloques que forman parte de la primera fase de la demolición están ya realojados en nuevos pisos, ya que se presuponía que los trabajos comenzarían este mismo mes. “El Ayuntamiento paga 60.000 euros mensuales por el realojo y vamos a seguir haciéndolo, no vamos a dejar a las familias abandonadas”, señaló el alcalde.
Díaz indicó que el Consistorio acordará con los vecinos “hasta dónde estamos dispuestos a llegar” en las acciones para exigir la firma del convenio, porque “no nos vamos a desviar del camino ni dar un paso atrás”. “Es un atropello a los vecinos y ya está bien”, enfatizó.

Dispuestos a volver a salir a la calle
Los vecinos de Las Chumberas están dispuestos a volver a salir a la calle, como ya hicieran en 2011, para reclamar la firma de este convenio. “Vamos a tener que desempolvar las camisas naranjas (que llevaban en las manifestaciones), porque es la única vez que veo que existe el dinero pero que no se pueden empezar la obras porque falta una firma”, lamentó Ricardo González, portavoz de la Comisión de la Aluminosis de Las Chumberas.
“Aprovecho para exigirle al alcalde, que sé que el tiene el cabreo de los vecinos, que sea exigente y vaya a donde tenga que ir, y le acompañaremos, para exigir esa firma. Porque ya no solo hablamos de una degradación física de los bloques, sino una degradación personal, nuestra dignidad se menoscaba”, sostuvo Ricardo González.
“Siempre hemos confiado en la ley, en el Gobierno y en la buena voluntad de todas las autoridades, hemos estado siempre dispuestos a hablar. Pero en estos momentos solo nos queda presentarnos en un Consejo de Ministros de Madrid y que se pongan en nuestro lugar y vean lo que duele estar sin sus casas, durmiendo bajo puntales. Y si hace falta lo haremos”, añadió Mari Carmen Martínez, otra vecina del barrio. De hecho, un grupo de vecinos ya se manifestó en Madrid en el año 2011.
Roberto Medina lleva 42 años viviendo en Las Chumberas y teme que no llegue a ver su nueva vivienda. “He sido siempre un optimista pero ya veo que esto no se soluciona. Esto es una verdadera vergüenza y nos sentimos bastantes engañados y estafados. Es muy triste”, enfatizó este vecino.





