
Por Tinerfe Fumero / Moisés Grillo
Ir a por lana electoral y acabar trasquilado. Es lo que le ha pasado al alcalde de La Laguna, José Alberto Díaz (Coalición Canaria), tras incorporarse in extremis a la delegación del Gobierno regional que el pasado sábado voló a Madrid a negociar con el Ministerio de Fomento los convenios pendientes entre el Estado y la comunidad autónoma. Su presencia fue justificada por el caso de Las Chumberas, donde un total de 560 familias llevan lustros afectadas por el deterioro de sus viviendas a cuenta de la aluminosis, sin que las instituciones logren una solución definitiva a un problema vecinal de tanta envergadura. Pero Díaz no midió bien su jugada y quedó al descubierto cuando DIARIO DE AVISOS desveló, sin ir más lejos, que el Ayuntamiento de La Laguna no ha justificado ni un euro de los 25 millones que ya se han destinado al caso y que han sido ingresados en las arcas municipales, con el agravante de que, si no hay convenio antes de fin de año, el próximo 1 de enero la Corporación puede verse obligada a devolver ese dinero.
Con semejante panorama, no es de extrañar que, aprovechando la celebración de un pleno monotemático sobre vivienda, Díaz terminase ayer reprobado en una votación de la que salió derrotado con abrumadora holgura, ya que apenas defendieron su gestión los siete concejales de Coalición Canaria para un total de 27. Ni Zebenzuí González, el edil de los famosos mensajes, apoyó esta vez al alcalde; se abstuvo.
Es obvio que al tema le queda mucho recorrido, y en parte se debe al portavoz adjunto del PSOE en el Parlamento regional, Gustavo Matos, quien ya anunció que pedirá explicaciones a la consejera regional de Vivienda, Cristina Valido, en la Cámara autonómica acerca de lo sucedido con esos 25 millones de euros. Pero además, el Partido Popular no ha dudado en dirigir su artillería contra la gestión de Díaz en Las Chumberas, a tal punto que dirigentes insulares del PP, como Manuel Domínguez, Ana Zurita y Antonio Alarcó, coinciden en que, mientras no se ejecuten las obras correspondientes a esos 25 millones, Fomento no debería destinar ni un euro más a las tareas de reposición de las viviendas en cuestión.
Lo peor es que, como se anticipó, llega el 1 de enero y con esa fecha una suerte de ultimátum para el Ayuntamiento lagunero y su ahora reprobado alcalde. Así de claro ya lo ha dejado el Cabildo de Tenerife, tal y como desveló a este periódico la directora insular de Vivienda, Marta Arocha (PSOE). En caso de que llegue el nuevo año sin que se formalice un convenio para Las Chumberas, los 25 millones tendrán que ser devueltos a las administraciones que los aportaron. Desde luego, a Díaz la foto en Fomento le ha salido rana.





