los realejos, la esencia de tenerife

La Octava del Carmen coge vuelo

Se trata de una de las procesiones más peculiares de cuantas se celebran en el Archipiélago

Las calles del núcleo realejero de San Agustín se convierten en el mes de julio en un hervidero de gente, venida de todos los rincones de la Isla, para presenciar una de las procesiones más peculiares de cuantas se celebran en el Archipiélago, la de la Octava del Carmen, en la que son los devotos de un municipio los que procesionan a la imagen de referencia de otro municipio.

Desde 1750 y fallando únicamente en una ocasión, en 1812, a consecuencia de una epidemia que afectó a esta zona de Tenerife, los marinos del Puerto de la Cruz tienen el privilegio de cargar a la imagen mariana realejera, una talla escultórica de la escuela genovesa de Antón María Maragliano que es además, desde 1985, la Alcaldesa Honoraria y Perpetua de la Villa de Los Realejos.

Dado el fervor que despierta entre los vecinos del municipio, el Consistorio ha culminado la documentación necesaria que le servirá de aval para presentar su expediente y optar al título de Fiesta de Interés Turístico Regional para esta particular tradición de cerca de tres siglos y con protagonismo no solo para Los Realejos, sino también para el municipio vecino del Puerto de la Cruz, según subraya el alcalde de la localidad, Manuel Domínguez.