
El Club de la Piruleta, el primer equipo de baloncesto inclusivo de Canarias, ya puede presumir de haber participado en un encuentro oficial. Ha sido en Candelaria, frente a un conjunto del colegio Echeyde III y, pese a que la victoria no les ha sonreído, lo importante es que han vuelto a demostrar que también pueden participar del baloncesto competitivo.
Los pequeños estaban nerviosos. Todos estos niños y niñas con síndrome de Down comparten equipos con algunos hermanos y primos, lo que hace que este proyecto liderado por la entrenadora tinerfeña María Sosa sea aún más emocionante. Pasados los primeros minutos de cierta tensión, el encuentro ha sido con ritmo, animado y con triunfo para los colegiales por 49-20.
“Nos dimos cuenta de que no se llevaba a cabo ninguna actividad en la que estos niños y niñas pudieran compartir tiempo con sus familiares y pensamos que era algo que teníamos que cambiar”, reconocía María Sosa cuando decidió poner en marcha una idea que ha conquistado a todos dentro del deporte tinerfeño, que mediante su Federación Insular de Baloncesto de Tenerife la entrenadora tinerfeña en cuya trayectoria, más allá de ser un referente del baloncesto femenino nacional, destaca su trabajo en lo concerniente al deporte adaptado con los más pequeños.




