CD TENERIFE

El Córdoba devuelve a su cruda realidad al Tenerife (0-2)

Los blanquiazules, atascados a la hora de crear juego de ataque, perdieron con merecimiento frente a un Córdoba que marcó en la primera y en la segunda parte

Frenazo en seco. El CD Tenerife volvió a las andadas frente a un Córdoba que se adelantó antes del final de la primera parte y que sentenció de falta directa en la segunda. Los blanquiazules nunca fueron superiores a su oponente y evidenciaron un bloqueo total en su juego de ataque. Las clarividencia de un jugador como Milla la echó en falta ayer el equipo local.

Sin Luis Milla en el once inicial por sanción y Paco Montañés por lesión, José Luis Oltra no se complicó e hizo variaciones muy previsibles en el once inicial. Arruabarrena se colocó en la medular junto a Racic y Naranjo se ubicó en el costado zurdo del ataque.

No fue una buena primera parte de los blanquiazules, que nunca supieron como meterle mano al Córdoba. El bagaje ofensivo de los locales fue nulo en el primer acto, debido a que los jugadores del centro del campo apenas aparecieron y, arriba, Malbasic lo intentaba a duras penas.

Pero fue el cuadro del exblanquiazul Curro Torres el que creó mejores oportunidades para marcar. En el minuto 15, Dani se vio en apuros para rechazar el potente disparo de De Las Cuevas. El meta despejó a córner y el saque de esquina acabó estrellándose en el poste de la portería blanquiazul.

En el 36 llegó la oportunidad más peligrosa del Tenerife, un remate de cabeza de Racic que atajó Marcos. Pero esa ocasión solo fue un espejismo, ya que con justicia, el Córdoba se adelantó en el marcador solo dos minutos después. Un saque de esquina andaluz lo prolongó en el primer palo Flaño y en el segundo apareció, libre de marca Chus Herrero para adelantar a su equipo. Un merecido castigo el que recibió el conjunto de Oltra por su pobre partido.

En la segunda parte el Tenerife evidenció que sin Milla en el campo, sufre un atasco de fútbol brutal. Fue un equipo impreciso en el juego ofensivo y los pases en la medular nunca llegaban a su destinatario. Suso, con algunos chispazos, intentó agitar el partido, pero no lo consiguió, ya que el Córdoba estaba plenamente metido en su campo para conservar el marcador que le favorecía.

Oltra se vio obligado a realizar cambios para intentar que el partido no se escapase. El primero fue el habitual cuando las cosas están cuesta arriba: Naranjo al banquillo, Malbasic al costado zurdo y Coniglio de nueve. Poco después retiró a Arruabarrena y al costado zurdo pasó Isma López, quien debutaba como blanquiazul. Lasso y Racic formaron dupla en la medular y, arriba, Malbasic y Coniglio.

Pero ni así creó juego ofensivo el equipo tinerfeño. En cambio, al Córdoba le salió la apuesta genial. Aguantó atrás y arriba aprovechó la única ocasión que tuvo. Alberto cometió falta al borde del área y De Las Cuevas, un especialista en el balón parado, encajó la pelota en el interior de la portería de un Dani que pudo hacer más para evitar el segundo tanto cordobesista.

A la desesperada, Oltra metió en el campo a Tayron, quien no estaba previsto que jugase más, pero en el banquillo al entrenador no le quedaba otro recambio ofensivo. En el minuto 88 el colegiado invalidó un gol anotado en fuera de juego por Alberto. Con esa acción murió un partido despertó del sueño que había tenido en las últimas jornadas y se dio de bruces con su triste realidad de esta temporada.