
El gerente de la Fundación General de la Universidad de La Laguna (ULL), Julio Brito, acompañado por el rector de la ULL, Antonio Martinón, realizó ayer un balance de las líneas de actuación de esta entidad que busca el fomento del empleo y la ayuda a la incorporación de egresados al mercado laboral; la generación de propuestas de formación continua, y la transferencia del conocimiento entre la ULL y la sociedad. Esta entidad, que cuenta con un presupuesto de 10 millones de euros, emplea a 64 personas y otras 70 de forma variable.
En 2018 se ejecutaron 220 proyectos de transferencia, en los que se vincula al personal investigador con la demanda de empresas privadas y administraciones públicas, por un importe de más de 5 millones de euros. 94 investigadores dirigieron estos proyectos que requirieron la contratación de casi 30 personas.
En cuanto a la promoción de la innovación social y empresarial a través de la transferencia del conocimiento, en 2018 se impulsaron 22 proyectos con 40 entidades y 940 beneficiados, que abordaron retos sociales, empresariales y de gobernanza pública. Tanto Julio Brito como Antonio Martinón se mostraron satisfechos con la consolidación de esta línea de trabajo enfocada a la aplicación de metodologías novedosas creadas en la ULL a la solución de retos, como son los problemas del empleo entre colectivos de bajo poder adquisitivo, con proyectos como Barrios por el empleo, Juntos en la misma dirección, o el tratamiento del envejecimiento activo, con Mayores en comunidad, o la Escuela de formación en gobernanza e innovación pública, dirigida al personal de las instituciones públicas.
Además, los servicios de emprendimiento y asesoramiento de empresas acogieron a 986 participantes en 56 acciones formativas y asesoraron a 240 proyectos empresariales. El rector, Antonio Martinón, reiteró la importancia de la investigación para diversificar la economía canaria y sustentarla en el conocimiento, para lo cual es necesario una adecuada transferencia del conocimiento. “Estamos por debajo del 0,5% del Producto Interior Bruto en gasto total, público y privado, en I+D-i, cuando la media española es del 1,2%. Si no vamos a la misma velocidad, nos quedaremos rezagados”.
En cuanto a la implicación de la Universidad en el acompañamiento al empleo de sus egresados, la Fundación ofrece un servicio de orientación laboral por el que pasaron más de 1.200 estudiantes y gestionó 90 procesos de selección. De forma complementaria, el programa de formación práctica para titulados ayudó en 2018 a 676 alumnos para tener su primera experiencia profesional en las 300 organizaciones participantes en el proyecto. En este punto, Martinón reiteró los resultados del programa Cataliza, mientras Brito se refirió al fomento del emprendimiento y la “cultura emprendedora”.
Otras líneas de actuación de la entidad fueron el Servicio de Idiomas, una oferta formativa en la que se matricularon 3.104 personas en 229 cursos en 2018. O la oferta de formación continua y especializada, servicio del que se beneficiaron 4.032 personas y 22 entidades públicas y privadas a través de los 278 cursos organizados. Sin olvidar el fomento de vocaciones profesionales y científicas entre los jóvenes.





