medio ambiente

Las muertes de cachalotes en aguas de las Islas acabarán en la Fiscalía

Un despacho de abogados tinerfeños presentará esta semana varios informes que relacionan los varamientos de cetáceos con colisiones producidas con embarcaciones de alta velocidad

Imagen del cetáceo que murió desangrado la semana pasada en la costa de Telde (Gran Canaria). DA
Imagen del cetáceo que murió desangrado la semana pasada en la costa de Telde (Gran Canaria). / DA

Un despacho de abogados de la capital tinerfeña presentará esta semana, ante la fiscal especializada en delitos contra el Medio Ambiente, diferentes documentos que relacionan los varamientos de cachalotes registrados en los últimos 27 años en Canarias con colisiones producidas con embarcaciones de alta velocidad, según pudo saber DIARIO DE AVISOS. La denuncia se formulará una semana después de que apareciera en la costa de Telde (Gran Canaria) un ejemplar de más de siete metros que murió desangrado tras sufrir una herida el lomo causada por la quilla de una embarcación, como determinó la necropsia.

En el listado se adjuntarán como pruebas diversos estudios científicos en los que se pone de manifiesto que la supervivencia del cachalote en Canarias está “seriamente comprometida”, hasta el punto de que, según una investigación de la Universidad de La Laguna, la mortalidad de estos animales “podría exceder el límite sostenible en el caso de que los cachalotes tuvieran una población cerrada en el ámbito del Archipiélago”. En otras palabras, el número de individuos que mueren no se reemplazaría por los que nacen. Según explicó uno de los letrados, los datos oficiales indican que cada año al menos dos cachalotes mueren varados en las Islas tras el impacto con un ferry de alta velocidad. Sin embargo, a juicio de los especialistas, esta cantidad puede ser solo la punta del iceberg, ya que únicamente se refiere a los ejemplares que varan en la costa. Este año, aseguran, ya se ha triplicado esta cifra de muertes.

Según la bióloga Natacha Aguilar, “las poblaciones de cachalotes no se han recuperado y, ahora, su amenaza son las colisiones”. A su juicio, la realidad no deja espacio a la duda: el último cetáceo víctima del “sumidero atractivo” es una cría de delfín que fue hallada en Benijo el pasado viernes y que presentaba la amputación total de la aleta.

Un informe de WWF señala que entre 2000 y 2011 aparecieron 25 cachalotes muertos en las costas canarias y la mitad de ellos eran crías. En el estudio se subraya que el canal entre Tenerife y Gran Canaria es la zona del Archipiélago con mayor incidencias de muertes por colisión.

Sobre los posibles delitos, el despacho de abogados recuerda que el cachalote es una especie protegida y, además, subraya la “grave degradación” del hábitat por una “sobreexplotación masiva que ha dado lugar a que la población de calderones tropicales sufra estrés crónico que afecta a su capacidad de reproducción y alimentación en una zona de especial conservación”. También plantea una posible “dejación de funciones” por parte de los responsables de la vigilancia y control. Cada delito conlleva una pena privativa de libertad, así como la inhabilitación para el ejercicio de la profesión o cargo hasta cuatro años.