
A José Naranjo le llegó el momento ayer de hacer autocrítica. Lo hizo ante los medios de comunicación y en la sala de prensa. Probablemente la expulsión que propició ante el Cádiz fue el que le hizo tocar fondo en una temporada pésima en los personal y en lo colectivo. Pero más allá de la reflexión que realizó sobre su aportación al equipo, se mostró batallador y con ánimos de darle la vuelta a la situación. “Sé que la situación no es buena y soy responsable con lo que hago. No voy a esconderme, sé que puedo dar mucho más, me gustan los retos y cambiar las visiones”, dijo el atacante onubense.
Para empezar, Naranjo reconoció el error que cometió en el partido disputado en El Carranza. “Todo el mundo se equivoca, lo importante es saber reaccionar y aprender de estas cosas. Como he repetido me equivoqué, soy responsable de lo que hago, para nada tengo que esconderme, ni mucho menos. Toca aprender y mejorar. Evidentemente lo he pasado mal, soy el primero que quiere jugar siempre, es jodido perderse un partido por sanción”, admitió.
Pero parece haber aprendido la lección y afirmó con contundencia que se encuentra fuerte y animado. Incluso mucho más que en otros momentos, por mucho que “ las caras o los gestos puedan ser síntomas de otras cosas, pero ya digo que me siento más fuerte que nunca y con muchísimas ganas de jugar el próximo partido y dar lo mejor de mí mismo. Eso ya es pasado y no hay que darle más vueltas. Todo el mundo se equivoca, son lances del juego y se acabó”.
Sabe que ha sido objeto de muchas críticas, pero pasa olímpicamente de ellas. “ Los que no me conoce pueden tener una opinión y las que me conocen otra, pero estoy muy tranquilo conmigo mismo, sé lo que puedo dar y aportar con el trabajo diario”, afirmó en relación a este punto.
Además no se mostró conformista y espera “dar lo mejor de mí mismo de aquí al final y aumentar esos números de aquí hasta el final de la temporada, en beneficio del equipo”.




