política

Casado y Rivera se alinean frente a Sánchez e Iglesias

En el debate de RTVE, el más incisivo fue Albert Rivera (Cs), que denunció junto al líder del PP, Pablo Casado, el “golpe de Estado en Cataluña” ; Pedro Sánchez (PSOE) mantuvo un tono presidencial y Pablo Iglesias (UP) le pidió sin éxito que descartara un pacto con Ciudadanos
Pablo Casado, Pedro Sánchez, Albert Rivera y Pablo Iglesias en el debate de RTVE EFE
Pablo Casado, Pedro Sánchez, Albert Rivera y Pablo Iglesias en el debate de RTVE EFE
Pablo Casado, Pedro Sánchez, Albert Rivera y Pablo Iglesias en el debate de RTVE EFE

Por Daniel Basteiro

Pedro Sánchez (PSOE) se esperaba a un Pablo Casado (PP) muy duro y se encontró con Albert Rivera (Cs). El primer debate de la campaña electoral entre candidatos a la presidencia del Gobierno, celebrado ayer en RTVE, fue aprovechado por el líder de Ciudadanos para liderar una implacable ofensiva contra el presidente del Gobierno.

Que el bloque sobre Cataluña y la política territorial iba a ser áspero se esperaba, pero Rivera comenzó fuerte al recordar que la cita en la televisión pública estuvo a punto de no celebrarse. “Estamos en este debate de milagro” y porque “la democracia se ha impuesto”, dijo Rivera.

Al líder de Ciudadanos se sumó Pablo Iglesias, el líder de Podemos, asegurando que “la televisión pública nunca mas puede ser el brazo mediático de ningún Gobierno”. Sánchez comenzaba el debate ya acorralado, pero no solo por la derecha, sino también por la izquierda con la que ha gobernado.

Cataluña ha centrado buena parte del debate. “Se me saltaron las lágrimas”, dijo Rivera al recordar la declaración de independencia del Parlament en Cataluña, que definió como un “golpe de Estado”. “Me duele España”, dijo, asegurando que lo que él quiere es la independencia “de Torra, de Puigdemont y de los que escupen a España”, en referencia al supuesto escupitajo de diputados independentistas al ministro de Exteriores Josep Borrell, en el Congreso.

Según el líder naranja, Sánchez “lleva en la frente” la palabra indulto a los dirigentes procesados ante el Tribunal Supremo. Para probar lo que considera una deslealtad a España exhibió una foto del president de la Generalitat, Quim Torra, y el propio Sánchez el pasado mes de diciembre en una reunión en el Palacio de Pedralbes, en Barcelona.

La foto llevaba marco y todo, como si fuese una foto familiar de los dos presidentes. Lo que no llevaba marco era una cartulina con las palabras de Miquel Iceta, líder del PSC, en las que hablaba de indultos para los independentistas y que Rivera llegó a plantarle en el atril al presidente del Gobierno.

En su turno, Casado también arremetió contra Sánchez por Cataluña. “Usted no da la talla como presidente”, le espetó por sus supuestos pactos con independentistas, “comunistas”, en referencia a Unidos Podemos, y “batasunos”, como definió a Otegi, recordando que había recibido muchísimas llamadas para que aprobase sus decretos.

“Los que quieren romper España tienen en Sánchez a su candidato”, dijo, para concluir que estaba claro con quién iba Sánchez. “¡Qué no hará ahora para seguir en el poder!”, exclamó.

Sin embargo, el tono de Casado era mucho más calmado, mucho más sereno, tanto que cuando Sánchez arremetió contra el líder del PP parecía que había reservado sus golpes de efecto para él sin contar con que podría haber necesitado más de uno para Rivera.

El líder del PSOE afeó a Casado las palabras de Cayetana Álvarez de Toledo, candidata por Barcelona, cuando cuestionó el “no es no” o el “solo sí es sí” que los socialistas quieren incluir en el Código Penal para proteger mejor a las víctimas de agresiones sexuales. El presidente del Gobierno también recordó que el líder del PP firmó una multitud de iniciativas con Bildu. “¿De qué color tiene usted manchadas las manos, señor Casado?”, le preguntó.

Sánchez sorprendió al leer su gestión de Gobierno de un folio que sostenía en las manos. Tanto que casi daba la impresión de que no era capaz de recordar de memoria su gestión.

Rivera no ahorró tampoco en pellizcos para el líder del PP. “Hemos perdido una década. No nos podemos permitir otra década perdida peleando rojos y azules, azules y rojos”, indicó. “¿Sabe dónde está el milagro económico del PP? En la cárcel”, dijo sosteniendo una foto de Rodrigo Rato, exvicepresidente del PP.

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