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Un joven de 28 años sufre un derrame cerebral tras ‘crujirse’ el cuello

"Fui a estirármelo", dijo el joven, "y cuando usaba mis manos para aplicar presión escuché un estallido"

El cuello de Josh Hader le estaba molestando, cosa habitual en él. Se había estado sintiendo incómodo un par de semanas así que pensó que un poco de estiramiento podría venirle bien.

“Fui a estirármelo”, dijo el joven de 28 años a The Washington Post, “y cuando usaba mis manos para aplicar presión escuché un estallido”.

No había pasado ni una hora y ya Hader se encontraba en la sala de emergencias de un hospital. No podía andar y sufría, según los médicos, “derrame cerebral” causado por un desgarro en una arteria del cuello y que se le había formado un coágulo.

“Podría haber muerto”, dijo a KOCO Vance McCollom, unos de los médicos del Mercy Hospital en la ciudad de Oklahoma que atendió a Hader. McCollom dijo que Hader había desgarrado su arteria vertebral, una de las arterias principales en el cuello y que sube hacia el cerebro.

Se sabe que un desgarro o disección de la arteria vertebral causa accidentes cerebrovasculares que pueden afectar a personas jóvenes entre los 20 y los 30 años, y no tiene nada que ver con la salud de la persona. Si bien es raro que el estallido del cuello provoque una rotura, no es algo inaudito, dijo Kazuma Nakagawa, director médico del Centro de Accidentes Cerebrovasculares en Honolulu: “el 99.9 por ciento de las veces te crujes el cuello no pasa nada”.

El 14 de marzo, Hader dijo que estaba trabajando desde su casa en Oklahoma, cuando sintió ese dolor familiar en su cuello y trató de aliviarlo. “Me puse a estirar el cuello tratando de estallar todo lo que podía”, dijo Hader, quien aseguró que casi inmediatamente después de escuchar el estallido, el lado izquierdo de su cuerpo comenzó a adormecerse.

Gracias a su experiencia como ex oficial de policía, Hader, rápidamente, verificó si su rostro estaba caído, uno de los signos reveladores de un derrame cerebral. Los músculos de su cara parecían estar funcionando bien, por lo que concluyó que debió de apretar un nervio y fue a buscar unas bolsas de hielo.

Vídeo de la CNN

Fue entonces cuando Hader se dio cuenta de que algo iba muy mal: “Mientras caminaba hacia la cocina, solo podía caminar en un ángulo de aproximadamente 45 grados”. “Literalmente, no podía caminar derecho. Casi caminaba directamente hacia la izquierda”, dijo.

En los pocos minutos que le llevó a su suegro llevarlo al hospital, el estado de Hader empeoró drásticamente. Cuando llegaron a la sala de emergencias ya no podía caminar y necesitaba una silla de ruedas. Una tomografía computerizada determinó que no había sangrado en su cerebro, pero un médico confirmó a Hader de que estaba sufriendo un derrame cerebral y necesitaba recibir un medicamento conocido como activador tisular del plasminógeno, o tPA, que disuelve los coágulos de sangre.

“Recuerdo estar sentado allí y escuchar al médico gritar que tenían 12 minutos para administrar el tPA”, dijo Hader. “Ahí es cuando todo se te viene encima. Deseaba que todo eso no estuviera sucediendo”.

Su esposa Rebecca dijo a The Post no poder creer que su esposo estuviera sufriendo un derrame cerebral, aunque siempre le decía que “no se estallara el cuello”. “De repente, toda mi preocupación era que podía morir. Estaba aterrorizada”, dijo.

Hader fue trasladado al Hospital Mercy, donde permaneció en la UCI varios días antes de ser trasladado a un centro de rehabilitación. Afortunadamente, sobrevivió y con la ayuda de la terapia física, estuvo de pie y caminando en cuestión de semanas. Aunque no perdió ninguna capacidad cognitiva o del habla, todavía tiene problemas de equilibrio, dificultad para controlar su brazo izquierdo y falta de sensación en su brazo y pierna derecha, entre otros síntomas persistentes. “No puedo sacara mis hijos de la cuna y darles el biberón en mitad de la noche”, relata el propio Hader a ABC News.

En el 2016, la modelo Katie May, de 34 años, murió de un derrame cerebral luego de acudir al quiropráctico por un nervio pinchado en el cuello, informó CBS News. Una autopsia encontró que la arteria vertebral de May se desgarró como resultado de una “manipulación del cuello”, según HuffPost.

Los Hader aseguraron no saber que crujirse el cuello podría causar un derrame cerebral, pero para Josh los días de “reventarse” el cuello han terminado: “Todavía me despierto de vez en cuando con las ganas de crujirme el cuello de nuevo y tengo que detenerme”.

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