Sociedad

La baja participación estudiantil reabre el debate de su ponderación

El voto del colectivo que menos acude no puede tener un valor del 30%, según señala el presidente de la Comisión electoral; las dos candidatas a rectora trabajan ya en la segunda vuelta

Elecciones a rector de la Universidad de La Laguna. Sergio Méndez

La catedrática de Ingeniería de Sistemas y Automática de la Universidad de La Laguna (ULL) Rosa María Aguilar, y la catedrática de Derecho del Trabajo Gloria Rojas se enfrentarán el 28 de mayo en la segunda vuelta de las elecciones a rectora. Pese a que Aguilar fue la lista más votada, con el 48,2% por el 27,1% de Rojas, comienzan unos comicios totalmente nuevos.

Rosa Aguilar advirtió de que “lo que corresponde ahora es seguir escuchando a la comunidad y convencerla de que una transformación total de la ULL es posible”. Destacó que cuenta con un “proyecto muy ilusionante de transformación, en el que han repensado los problemas que tenemos para ilusionar a la comunidad”. “Seguiremos trabajando. Hasta el día 28 necesitamos la implicación del PAS, el profesorado y los estudiantes”, afirmó. Cuestionada por la baja participación del alumnado, lamentó que el día 28 será peor. “Las fechas están muy mal elegidas. Es final de curso, los alumnos están en prácticas o pensando en los exámenes”. Por su parte, Gloria Rojas no ocultó su “descontento con los resultados” y rediseñará su estrategia. “Estoy decepcionada. Los resultados no son buenos. Rosa logró el 48% y las otras dos candidaturas el 51%, eso significaría que tendríamos que lograr el 100% de los apoyos de Pino”. La candidatura de Rojas se reunió ayer para “afrontar esta segunda vuelta de manera diferente”. Hasta el “eslogan, Motivos para el optimismo”, subrayó. “Hasta el día 28 espero sumar votos y tener la posibilidad de darle la vuelta a los resultados”.

Los alumnos, en el punto de mira

El presidente de la Comisión Electoral General y catedrático de Derecho Tributario de la ULL, Alberto Génova, afirmó ayer a EFE la posibilidad de estudiar cambiar la ponderación del voto de los estudiantes. “Nos tendríamos que plantear cómo un sector cuya ponderación del voto es del 30%, es el que menos participación tiene. La ponderación de voto del alumnado triplica al del PAS, un elemento esencial en el funcionamiento de la Universidad que, además, puede estar 40 años trabajando en la casa”, finalizó.