LA OROTAVA

La Orotava reúne a 25.000 personas en la ‘madre’ de todas las romerías

El Liceo de Taoro cumple 83 años en la organización de “la fiesta más bonita que hay en Canarias”

ROMERÍA OROTAVA 2019
Romería de San Isidro, en La Orotava 2019. / Sergio Mëndez

“La fiesta más bonita que hay en Canarias”, como bien canta la copla, convocó ayer en La Orotava a más de 25.000 personas para disfrutar de la tradicional romería de San Isidro Labrador y Santa María de la Cabeza, que cumplió 83 años bajo la organización de la Sociedad Cultural Liceo de Taoro, en colaboración con el Ayuntamiento villero.

El récord de 90 carretas y casi un centenar de parrandas y grupos folclóricos venidos de toda la Isla, alargó el desfile romero durante cerca de ocho horas, con lo que La Orotava vivió ayer una gran fiesta canaria casi interminable, a la que se sumó esta vez la panza de burro, para alivio y alegría de los miles de magos y magas que hicieron los dos kilómetros del recorrido por las calles empinadas de la Villa cantando y bailando sin parar.

La Orotava viene celebrando la festividad de San Isidro Labrador desde la segunda mitad del siglo XVII. Antiguamente, cada 15 de mayo los labradores llevaban a cabo una fiesta en la ermita de la Piedad. Sin embargo, ahora se celebra en el mes de junio, o principios de julio. La actual configuración de la romería orotavense data del año 1936 y, desde ese año, es la Sociedad Cultural Liceo de Taoro la principal responsable de su organización. Como señas de identidad que la ensalzan y la distinguen, en la romería villera se cuida al extremo el correcto uso de las vestimentas tradicionales, las carretas son tiradas por yuntas de bueyes y se adornan los balcones y ventanas del casco histórico con manteles y mantones, aperos de labranza, sombreros de paja, cestos de mimbre y varas engalanadas con cintas de colores, que ayudan a crear en toda la Villa una ambientación de rico tipismo.

 

La Romería de La Orotava, declarada Fiesta de Interés Turístico Nacional desde 1980, junto con la Infraoctava del Corpus Christi, arrancó ayer como de costumbre desde San Francisco encabezada por la Romera Mayor, Yacaré García, y la Reina de las Fiestas, Yaritza González, junto a sus damas de honor, las autoridades y la delegación del municipio hermanado de Ponteareas. Participó también un grupo de vecinos de La Florida, ataviados a la antigua usanza, con carreta y burro, que hicieron la representación de la Bajada del Cisco, por segundo año.

El desfile transcurrió con gran animación parrandera y sin incidencias, más allá de la avería de dos de las carretas inscritas. Las imágenes de los dos santos, escoltadas por la cofradía de labradores, llegaron a la ermita de El Calvario bien entrada la tarde, en un día de fiesta tan largo como multitudinario.