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Javier Santaolalla: “La ciencia siempre es vocacional; la amamos más allá del dinero”

El ingeniero y físico, investigador en física de partículas para el CERN, el mayor laboratorio de partículas del mundo, estuvo presente en el descubrimiento del bosón de Higgs. Algo no está funcionando, muchos jóvenes se frustran en el colegio y odian la física. Intento rescatar motivaciones científicas
Javier Santaolalla. | DA

El polifacético Javier Santaolalla no descansa. Este físico de partículas y divulgador científico formó parte de uno de los descubrimientos más importantes del siglo XXI, el bosón de Higgs. Ahora hace monólogos de ciencia, talleres de divulgación y ha escrito varios libros de éxito.

-¿Cómo se definiría?
“Me considero una persona muy curiosa, que le gusta aprender, contar las cosas y ha conseguido hacer de eso su profesión. Me hice ingeniero y físico porque me apasionaba la ciencia, investigué en física de partículas para el CERN, el mayor laboratorio de partículas del mundo y cuando llegamos al descubrimiento del bosón de Higgs me entraron unas ganas de contar a todo el mundo lo que es vivir algo así”.

-¿El bosón de Higgs ha marcado su vida?
“Todas las experiencias marcan la vida. Lo que pasó en Ginebra es uno de los momentos más importantes de mi vida y ha marcado mi presente. Formar parte de ese equipo fue impresionante, y cumplir los sueños inspiran a mucha gente. Yo empecé desde abajo, también tuve dudas, sufrí frustración, pensé que no iba a llegar y lo hice. Todos tenemos sueños, tenemos dudas y cuando ven a otro que lo consigue, les sirve a ellos para tener esperanza”.

-¿Qué es el bosón de Higgs?
“Gracias al trabajo y al sacrificio de más de 30 años de tantísimas personas hemos descubierto uno de los mecanismos más difíciles de comprender de la naturaleza y, sin embargo, uno de los más obvios. Es la gran pregunta de qué es la masa. Entendemos de forma intuitiva lo que es algo pesado o ligero, pero no entendíamos el mecanismo físico que había detrás, qué es lo que hacía que algo fuera pesado o ligero. Al final, hemos encontrado una partícula que estaba escondida en el vacío y que era capaz de producir una viscosidad en el espacio que hacía que a las partículas les costara moverse, como si estuviera anclado. Hemos entendido que el bosón y el campo de Higgs está detrás de todo y entendemos mejor en qué consiste la masa”.

-Es activo en redes sociales, tiene varios canales de YouTube divulgativos, blogs, colabora con revistas, periódicos, televisiones y escribe. ¿Cómo lo hace?
“Desde siempre uno de mis objetivos fue la divulgación científica y llegar a los jóvenes. Creo que es un gran problema que se sientan perdidos, que les cueste vincularse con la ciencia. Con la experiencia de saber qué fue lo que me pasó a su edad, me acerco a ellos través de los mecanismos que tenemos a nuestra disposición. YouTube y las redes sociales producen una conexión más directa que cualquiera de los mecanismos que hasta ahora teníamos. Para la ciencia es fundamental, ya que una de las cosas más perjudiciales es esa frialdad que da el conocimiento objetivo-matemático. Llevo siete libros, pero me conocen por El bosón de Higgs no te va a hacer la cama”.

-¿Cómo llego a la física?
“Empecé estudiando Ingeniería de telecomunicaciones en Las Palmas y cuando empecé la carrera toqué el contenido científico. Me produjo dos cosas contrapuestas, la impresión enorme de conocer un mundo nuevo, y la frustración de lo mal que me lo habían contado hasta ahora. Lo primero me impulsó a estudiar mi carrera científica (Física) y lo segundo me generó una inquietud de mejorar la comunicación científica. Algo no está funcionando, muchos jóvenes se frustran en el colegio y odian la física. Intento rescatar motivaciones científicas. Echan por tierra su futuro científico porque no conectan con lo que reciben”.

-Utiliza el humor y los monólogos. ¿Con humor llega más?
“Es una forma más para acercar la ciencia. Es un mecanismo muy interesante, porque tiene la capacidad de romper barreras y entrar a un tipo de público que de otra manera no llegaría”.

-Y participa en proyectos innovadores para que el profesorado enganche a sus alumnos.
“Trabajo junto a la Comisión Europea de Innovación Educativa. Es fundamental que renueven la forma de impartir las ciencias porque se hace de una forma anticuada y están rompiendo vocaciones. En breve no saldrán ingenieros, se vacían las aulas”.

-Dejó Las Palmas y trabajó en la Agencia Espacial francesa. ¿Cómo fue la experiencia?
“El mundo del espacio es muy bonito, todo el mundo mira al cielo y las primeras fuentes de fantasía son mirar, visitar, explorar. El espacio nos ofrece, ya que el mundo se nos ha quedado tan chiquito, posibilidades de continuar con esa ilusión de explorar y conquistar nuevos lugares”.

-¿Cómo ve la carrera espacial en la actualidad?
“Es una carrera que nunca se ha abandonado. Ya no se envían personas, sino robots. Constantemente se están enviando misiones de exploración que nos han enseñado mucho de otros planetas, del sistema solar y del espacio. Pasito a pasito, el ser humano tiene que buscar vías para salir de la Tierra, porque es una necesidad. El primer paso será la Luna, el segundo Marte, y vamos camino de ser la civilización que conquiste el sistema solar”.

-Hace 50 años pisamos la Luna, ¿Hemos dado pasos atrás?
“No hay necesidad de enviar seres humanos al espacio. La NASA es perfectamente capaz de enviar un hombre a la Luna, pero para qué, si puedo enviar tres robots que trabajen mucho mejor, de manera eficiente, a mayor escala y sale diez veces más barato. Los robots ha transformado la exploración espacial”.

-¿Ha dejado de lado la investigación por lo sacrificado que es o porque no se paga bien?
“Todos los que trabajan en ciencia no lo hacen por dinero, pero tampoco será una barrera si quiero volver. La ciencia siempre ha sido vocacional. Todos los que amamos la ciencia, la amamos más allá del dinero”.

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