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Margaret Donnelly: “Tengo fe en el venezolano, pero Guaidó debe ser más agresivo”

La escritora y abogada de migración en Dallas, Margaret Donnelly, de visita en Güímar, califica el muro de Trump en la frontera con México de “un claro ejemplo de racismo”
Margaret Donnelly, a la derecha, junto a Jacqueline Beer, viuda de Heyerdahl / SERGIO MÉNDEZ
Margaret Donnelly, a la derecha, junto a Jacqueline Beer, viuda de Heyerdahl / SERGIO MÉNDEZ
Margaret Donnelly, a la derecha, junto a Jacqueline Beer, viuda de Heyerdahl / SERGIO MÉNDEZ

Ha escrito cuatro novelas y va camino de la quinta. Este jueves estuvo en Pirámides de Güímar para presentar El corazón de Bolívar, la película del mismo título que su última novela histórica, en donde una de los protagonistas refleja el trabajo de Margaret Donnelly con la inmigración y su afán por “blanquear” la figura del Libertador con los indígenas, aunque ella niega que esa última fuera su intención. “No estoy de acuerdo en que fuera antiindigenista, creo más en la cultura oral del pueblo, que ha sido descuidada por las universidades, que en los académicos”.

Nacida en Venezuela (1949) y con padre estadounidense y madre venezolana, desde los 15 años vive en el norte de Dallas, la ciudad de la que quiso ser alcaldesa en 1999. Todavía hoy ejerce como abogada de migraciones y tiene una alta estima en la colonia hispana de todo Texas.

En su última novela, dedicada a la desaparecida Sabine García-Roady, hija de Jacqueline Beer, viuda de Thor Heyerdahl, Margaret Donnelly repasa en tres siglos -desde la etapa de Simón Bolívar- el secuestro, esclavitud y trata de personas que vivieron los indígenas americanos, un asunto que “ todavía se da en Latinoamérica” y tristemente de moda por la política de Donald Trump.

“Mi próximo libro se titula Tamales para Trump; tamales es una comida que hemos estado comiendo en las Américas por más de 10.000 años, refleja nuestra historia de generosidad y respeto mutuo. El construir grandes edificios y bellos parques es un don que Trump y su papá tenían, pero me parece absurdo que esté proponiendo este muro simplista, que divide a 1.500 comunidades en la frontera con México y además arruina el ecosistema de nuestra zona y, para rematar, no está proponiendo la misma política en la frontera con Canadá, que es el doble de grande que la frontera con México, un claro ejemplo de racismo”.

A pesar de llevar mucho tiempo fuera de su país, mantiene lazos con Venezuela. “Tengo mucha fe en el venezolano y espero que el presidente Juan Guaidó eche para adelante, aunque necesita ser más agresivo, porque tiene mucho apoyo. El cambio tiene que venir desde Venezuela o de un grupo de venezolanos, nunca a través de una intervención militar de Estados Unidos”, una opción esta última que Margaret Donnelly descarta, porque “a Trump no le interesa intervenir antes de ser reelegido, porque ganó las elecciones con un mensaje claro, el de no intervenir en conflictos externos, aunque sospecho que después de 2020 pueden venir muchas cosas inesperadas, eso es lo que sospecho”.

Tras el corazón de Bolívar para hablar de esclavitud, secuestro y trata de personas

Con la interrogante ¿quién mató a Pachamama (Madre Tierra en quechua), Margaret Donnelly utiliza en su novela la versión indígena de lo ocurrido al corazón de Simón Bolívar (muerto en diciembre de 1830) y nos lleva de la mano sobre una historia de secuestro, esclavitud y trata de personas para llamar nuestra atención sobre cuestiones humanitarias, económicas y políticas que, al día de hoy, siguen teniendo un enorme impacto en la población americana. La autora pone al descubierto que las antiguas persecuciones llevadas a cabo por el imperio español en Latinoamérica se mantienen en la actualidad. El paradero del corazón de Bolívar es el tema central de varias leyendas, que no por no haber sido debidamente documentadas han mitigado que millones de personas en Venezuela, Colombia, Perú, Bolivia y Ecuador sientan la presencia permanente de Bolívar en sus vidas como “padre y protector”, llamado así por lo quechuas.

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