Sanidad

Falsa alarma en La Candelaria por un inmigrante con fiebre

El joven fue sometido al protocolo establecido para casos de posibles enfermedades contagiosas; medio centenar de policías también fueron aislados

Imagen de archivo. | DA

Un interno del CIE de Hoya Fría, aquejado de fiebres, fue ingresado ayer en el Hospital de La Candelaria, según pudo saber DIARIO DE AVISOS. Se trataría de un hombre detenido en Gran Canaria recientemente tras llegar en patera y, dado que en dicha isla no está operativo el Centro de retención, habría sido trasladado a Tenerife, al CIE de Hoya Fría.

Las alarmas saltaron al confundirse “por un error de valoración”, según fuentes sanitarias, con una enfermedad grave y contagiosa. En la Subdelegación del Gobierno aclararon a este periódico que, ante la presencia de fiebre, se había activado el protocolo de aislamiento y pruebas establecido, descartándose que se tratara de ninguna de las enfermedades calificadas como peligrosas. El parasitólogo Basilio Valladares, del Instituto de Enfermedades Tropicales, confirmó el malentendido y aprovechó para recordar que en las Islas está en vigor un protocolo oficial para casos de esta naturaleza en combinación con el Ministerio de Sanidad y el Instituto de Salud Carlos III. Ante el más mínimo síntoma, el afectado debe ser ingresado en una unidad de aislamiento en el Hospital de La Candelaria, donde se le practica una primera analítica para descartar que se trate de incidencias relacionadas con enfermedades como el ébola o la malaria, entre otras.

En esta ocasión, según aseguraron anoche a este periódico fuentes sanitarias, se produjo “una falsa alarma”. Los efectivos policiales que habían intervenido en el traslado del inmigrante con fiebre también fueron sometidos a las medidas de control de rigor. El joven inmigrante presentaba fiebres altas y repentinas, dolor articular, vómitos y dolores de cabeza, por lo que rápidamente se activó el protocolo, que se extendió, además de al resto de internos que han tenido contacto con él, a policías que participaron recientemente en atajar la fuga que se produjo en Hoya Fría.

En total, unos 50 efectivos de la Unidad de Intervención Policial (UIP) y de la Unidad de Prevención y Reacción (UPR) habrían sido aislados hasta comprobar que el afectado no sufría ninguna enfermedad contagiosa.