
“Cerdo”. “Carnicero”. “Pudiste haberle jodido la vida deportiva al chiquillo”. “Sucio”. “La entrada va con todo al tobillo y donde más duele”. Estas lindezas, y muchas más, son las que ha tenido que leer Luis Milla tras la durísima entrada que le hizo a Pedri en el derbi canario y que le costó la tarjeta roja directa. Expulsión merecida y reconocida por el propio jugador, que inmediatamente se arrepintió de la fea patada por detrás que le propinó al tinerfeño de la UD Las Palmas.
Sin embargo de nada sirven las disculpas que el jugador del Tenerife ha pedido, ya que la afición amarilla se ha cebado con él y lo cataloga como un jugador violento. Por fortuna, el joven futbolista no acabó lesionado y en todo momento Milla se preocupó por su estado.

En la tarde de ayer el blanquiazul siguió pidiendo perdón. En su cuenta de Twitter se mostró “jodido” por “la entrada y por dejar al equipo con uno menos”. “Por suerte solo quedó en un susto y no fue nada importante. De los errores se aprende”, indicó el futbolista madrileño, quien es la primera vez que es expulsado en su carrera deportiva.
Nunca antes había vito una tarjeta roja y la primera coincidió con el derbi canario, un partido de máxima trascendencia y con una repercusión notable. Milla admitió su error sobre el campo y se marchó visiblemente afectado del terreno de juego del Heliodoro.
En lo deportivo, agradeció a sus compañeros el trabajo extra que tuvieron que hacer para suplir su baja. “Grande el trabajo del equipo para aguantar el resultado a pesar de las circunstancias”, expuso el jugador, que además hizo un guiño a la afición chicharrera, que se vació en las gradas. “¡Grande el Heliodoro una vez más! Gracias por empujarnos durante todo el partido. Toca seguir trabajando para que lleguen los buenos resultados”, concluyó.





