sanidad

6.300 personas fallecieron por la gripe la pasada temporada

Según el Sistema de Vigilancia de la enfermedad, 490.000 españoles acudieron a los centros de Atención Primaria para tratarse; 35.300 fueron hospitalizados, 2.500 en la UCI
La vacuna antigripal es la mejor opción para prevenir el contagio y minimizar su impacto en el humano. DA
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La vacuna antigripal es la mejor opción para prevenir el contagio y minimizar su impacto en el humano. DA

Según el Centro Nacional de Epidemiología, unas 6.300 personas fallecieron en España debido a la gripe en la temporada pasada, 2018-2019. El Sistema de Vigilancia de la gripe estimó en unas 490.000 personas afectadas por casos leves por esta patología que acudieron a los centros de Atención Primaria, además de unos 35.300 pacientes hospitalizados confirmados con gripe en los centros sanitarios que forman parte del sistema de vigilancia de la gripe en España, de los cuales 2.500 ingresaron en la UCI. Entre las defunciones registradas en el país, el 83% eran mayores de 64 años y el 13% pertenecían al grupo de 45-64 años.

Estos datos se extraen de los informes semanales publicados por el Grupo de Vigilancia de Gripe del Centro Nacional de Epidemiología (durante el periodo de vigilancia de cada temporada), que también estimó que la vacuna antigripal en personas mayores de 64 años previno el 20% de contagiados leves, el 11% de los ingresos hospitalarios, el 40% de admisiones en la UCI y el 38% de defunciones atribuibles a la gripe en nuestro país. Sin embargo, solo el 54% de los mayores de 64 años se vacunaron de la gripe en la temporada 2018-2019.

¿Qué es la gripe?

La gripe es una enfermedad infecciosa, aguda y contagiosa, causada por el virus de la influenza, que ataca en los humanos al aparato respiratorio y produce fiebre, dolor de cabeza y sensación de malestar general. Puede tener efectos muy graves, incluso mortales, en diferentes grupos de riesgo como los ancianos, recién nacidos y personas con enfermedades crónicas como asma, EPOC, bronquitis crónica o alergia respiratoria.

Por tanto, afecta a las vías respiratorias (nariz, garganta, bronquios y, en menor medida, a los pulmones. Sin embargo, también puede afectar a los músculos, el corazón o el cerebro.

La gripe se transmite por los individuos infectados a través de gotas en suspensión o en superficies cargadas de virus procedentes de mocos o saliva, a través de estornudos, tos o al hablar.

Los principales síntomas de esta enfermedad son dolor articular (rodillas, codos y hombros), dolor muscular (lumbar y en brazo y piernas), dolor de garganta al tragar y sensación de sequedad, tos seca sin mocos, congestión nasal, estornudos, mocos transparentes en la nariz, fiebre alta con escalofríos (que duran de 3 a 7 días), dolor de cabeza sin palpitaciones, dolor y lagrimeo de ojos, falta de aire (habitualmente en personas con asma, bronquitis, EPOC o alérgicos), expulsión de mocos o expectoración al final de la fiebre, dolor abdominal y cansancio.

La vacunación es la herramienta más efectiva para prevenir el contagio y minimizar su impacto. La vacuna debe darse a los grupos considerados de riesgo (ancianos, embarazadas, personas con patologías de base, sanitarios, etc.). Su efectividad llega al 50%, ya que las cepas del virus mutan mucho y no es fácil acertar con el microorganismo que circula cada temporada. Además de la vacunación hay que adoptar hábitos de higiene básicos como el lavado frecuente de manos o protegerse con el codo al estornudar, beber mucho líquido, guardar reposo y alimentarse.

Diferencias entre la gripe y el resfriado

En invierno circulan distintos virus y cepas por lo que es fácil que los síntomas de la gripe y el resfriado común se puedan confundir. El resfriado, catarro o constipado es una enfermedad infecciosa viral frecuente que solo ataca el aparato respiratorio superior (nariz y garganta), causado principalmente por un rinovirus que también se contagia a través del contacto con una persona infectada o la inhalación de sus gotitas de saliva o mocos.

Los síntomas, que aparecen entre el primer y el segundo día posterior al contacto, incluyen dolor de garganta, rinitis y malestar, y alcanzan su mayor intensidad entre el primer y tercer día. El resfriado tiene una duración de siete a 10 días, pudiendo llegar incluso a tres semanas.
Por lo tanto, el resfriado solo tiene síntomas en nariz y garganta, mientras que la gripe tiene síntomas en todo el cuerpo y ataca a todo el aparato respiratorio. Aunque un catarro puede generar esporádicos casos de fiebre, la temperatura alta es un síntoma de la gripe, junto a la tos seca, el dolor de cabeza intenso y el dolor muscular y articular en todo el cuerpo. El resfriado no es invalidante, suele durar menos de tres días aunque embajona. Sin embargo, la gripe genera un mayor malestar que obliga a permanecer en la cama. No hay prevención para el resfriado salvo extremar las medidas de higiene (lavarse habitualmente las manos, hidratarse y evitar el contacto con estornudos y otras secreciones ajenas).

Al menos 67 canarios perecieron la campaña anterior por el virus de la gripe

La pasada temporada de la gripe en Canarias se saldó con, al menos, 67 fallecidos, según los datos publicados por el Servicio Canario de la Salud hasta el pasado 19 de mayo de 2019.

De estas cifras, el 65,7% de los fallecidos tenían más de 64 años, el 32,8% estaban entre 15 y 64 años y el 1,5% eran menores de 15 años. Más de 516 canarios fueron hospitalizados con criterios de gripe grave (uno de cada cuatro fue ingresado en la UCI) en nuestros centros, con prevalencia entre los mayores de 64 años (el 54%), por el 38% de los afectados entre los pacientes de 15 a 64 años, y el 8% era menor de 15 años. La letalidad entre los casos hospitalizados graves fue del 12,98%. Casi siete de cada 10 ingresos hospitalarios graves fueron diagnosticados por neumonía, seguidos por patología cardíaca crónica, patologías inmunológicas o patologías hepática crónica.

Unos 176.500 canarios se vacunaron de la gripe la temporada pasada, lo que supone el 3,29% más que la anterior, aunque menos del 15% de los pacientes hospitalizados estaban vacunados.

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