Comenzó la huelga indefinida de médicos y facultativos ante la falta de acuerdo con el Servicio Canario de la Salud respecto a mejoras laborales y retributivas, tras una última propuesta que calificaron de “insuficiente”. Los paros continuarán los días 198, 20, 21, 22, 23 y 26, y afirman que “el SCS está a tiempo de desactivar” el conflicto y están abiertos a negociar.
Tanto CESM Canarias como Semca hicieron un llamamiento al presidente Fernando Clavijo a que “se implique directamente en este conflicto” ante la incapacidad negociadora y para llegar a acuerdos del director del SCS, Adasat Goya. Por parte, la consejera de Sanidad, Esther Monzón, les instó a aceptar “una buena oferta”.
Sanidad cifró ayer el seguimiento de la huelga en el 9,10%, mientras los sindicatos convocantes la cifraron en el 58%, tras mostrar su enfado por unos servicios mínimos “abusivos”.
Las dos organizaciones explicaron las razones por las que siguen sin aceptar la oferta que planteada por el Servicio Canario de la Salud, y piden mejoras salariales, una menor duración de las guardias y una representación laboral propia. Desacreditaron el acuerdo al que llegó el sindicato UGT en nombre de los médicos con el SCS que “no cumple con el 70% de sus expectativas”.
Aunque se reconoce una reducción de las horas de guardia y un aumento de la remuneración de las mismas, afirman que hay algunas cuestiones como la carga de trabajo o la organización de algunos turnos que no se contemplan o que no están bien explicados.
Tras pedir comprensión a los ciudadanos y asegurar que sus demandas van dirigidas a mejorar la atención, rechazan que tachen la huelga de “política”, cuando fue el Gobierno regional el que intenta que el paro “tome ese cariz” y lo ha dilatado en el tiempo. “Ha sido la desidia de sus responsables y del Gobierno canario la causante de que ahora toda la rabia acumulada en el colectivo médico y facultativo se desborde ante la forma de imponerles un plan que, en ningún caso, ha contado con su participación ni su opinión”. Pidieron a Fernando Clavijo “implicarse directamente en la resolución de este conflicto, dada la ausencia total y completa de su consejera”, y “la incapacidad” del director del SCS para llegar a un acuerdo y acercar posiciones.
Precisamente, la consejera de Sanidad, Esther Monzón, instó ayer a los médicos a aceptar una “buena oferta” ya que “tras el cierre de las cuentas será difícil acogerse a ella”. Insistió en que no sólo ofrecen “un incremento retributivo, sino una reducción de las horas de guardia, pasando de jornadas de 24 horas a 17 horas”, que también “se retribuyen a casi el doble de su precio” actual. Señaló que el mayor desencuentro tiene que ver “con propuestas económicas y de descanso”.
Afirmó que “estamos abiertos a negociar”, y recordó que “estamos a punto de presentar el presupuesto al Parlamento, por lo tanto, tienen la oportunidad de acogerse a estas 14 medidas, que, sin duda, benefician a los médicos y a todo el personal del SCS. Entendemos que es una buena oferta: un incremento de 40 o 50 millones. El SCS no puede rebajar dinero de partidas que tengan que ver directamente con la atención a los pacientes, sus medicamentos o equipamientos para ellos”.
Álvarez: “No se quiere que podamos tener voz para negociar”
El presidente del Sindicato Profesional, Eric Álvarez, señaló que “hay muchas dudas sobre el cambio de modelo” que plantea la Consejería. “Realmente las condiciones laborales podrían empeorar incluso a pesar de que se pueda vender como una mejora”. Respecto a eso deben “aclarar bien cómo se establecería ese cambio” y ahí están atascados. Consideró “fundamental” contar con una representación propia. “No se quiere, bajo ningún concepto, que podamos tener voz propia para negociar las especiales condiciones de trabajo directamente con el SCS. Ni tener un cauce propio de representación en las Juntas de Personal”.






