santa cruz

Cuando el metro cuadrado de la Refinería costaba 2,30 pesetas

La industria se levantó hace casi 80 años sobre 150.000 metros cuadrados que fueron expropiados a varias familias
La Refinería se levantó en 1930 en las fincas de Pepe Concha y Las Monjas, para, en los años 50, volver a expandirse hasta los 500.000 metros cuadrados actuales. DA
La Refinería se levantó en 1930 en las fincas de Pepe Concha y Las Monjas, para, en los años 50, volver a expandirse hasta los 500.000 metros cuadrados actuales. DA
La Refinería se levantó en 1930 en las fincas de Pepe Concha y Las Monjas, para, en los años 50, volver a expandirse hasta los 500.000 metros cuadrados actuales. DA

La salida de la Refinería de Santa Cruz será un proceso largo y complicado. Más difícil aún si finalmente los herederos de los propietarios originales de los terrenos deciden meterse en los tribunales para exigir un supuesto derecho de reposición sobre un suelo que les fue expropiado en 1930. Unos terrenos que, según recoge el que fuera cronista oficial de Santa Cruz, Luis Cola Benítez junto a Juan Arencibia Torres en el libro Refinería de Tenerife 1930-2005, 75 años de historia, “ocupaba una amplia franja de terreno que, desde las cercanías de la antigua batería de María Cristina, situada al poniente del Lazareto, se prolongaba ladera arriba hacia el camino de Pescadores, teniendo como límite Sur el barranco del Hierro, y ocupando una superficie de 150.000 metros cuadrados”. Las fincas de Pepe Concha y Las Monjas eran los nombres con los que eran conocidos estos terrenos, según el actual cronista de la ciudad, José Manuel Ledesma.

El libro de Cola y Torres detalla que, “el expediente para las expropiaciones y adquisición se inició el 8 de julio de 1959 y, dada la buena disposición de los propietarios de los terrenos, la solución se logró en un tiempo récord. Según escrito del alcalde García Sanabria a la dirección de la compañía en Madrid, los precios contenidos en la opción de compra inicial oscilaban, según las zonas, entre 2,30 y 3,75 pesetas el metro cuadrado”. De este escrito se deduce que existían varios propietarios, cuyos herederos son los que ahora podrían solicitar el derecho de reversión.

Desde el Ayuntamiento de Santa Cruz se insiste en que, de producirse este hecho, sería un conflicto “entre privados” puesto que en este momento, según los datos de los que dispone el Consistorio, los terrenos pertenecen en su totalidad a la Refinería. “Nosotros estaremos atentos pero no es algo que nos afecte porque lo que tenemos que hacer es recoger en el Plan General la ordenación de esos terrenos. Aquellos en los que la titularidad esté clara se podrán usar y en los que no se esperará a lo que digan los tribunales, si es que tienen algo que decir”, explicaba el edil de Servicios Públicos, José Ángel Martín.

Desde Unidas Podemos no tienen tan claro que esos terrenos en su totalidad pertenezcan a la Refinería. “Queremos saber en qué condiciones se expropiaron los terrenos en 1930 y ver si hubo algún tipo de cesión como ocurrió con los de Hoya Fría, pero es un proceso de investigación que nos va a llevar tiempo”, explicó ayer a DIARIO DE AVISOS Dolores Espinosa.

La edil de UP fue quien apuntó en la comisión de control el nombre de una de las familias (Barrios) que fue propietaria de parte de los terrenos donde hoy se levanta la Refinería. “Ellos permanecieron en Cabo Llanos hasta los años 50. De hecho, los vecinos mayores recuerdan la Refinería y la casa de los Barrios en sus proximidades”, detalló. Es probable que en los años 50, cuando la industria se expandió, los Barrios vendieran el resto de los terrenos a la Refinería. En cualquier caso, “no creemos que Cepsa se vaya a ir sin recibir algún tipo de beneficio, así que queremos que esté medianamente claro la propiedad de esos suelos”.

Tanto PP como CC mostraron ayer su preocupación por el aparente desinterés que el nuevo grupo de Gobierno está mostrando hacia lo que consideran el futuro de Santa Cruz. El edil del PP, Carlos Tarife, decía a través de su cuenta de Twitter tener la sensación de que Patricia Hernández y José Ángel Martín “no quieren que la Refinería se desmantele. Así de sencillo. No creen en el proyecto iniciado en el anterior mandato”.

El presidente del grupo local de CC, José Manuel Bermúdez, insistió en que el acuerdo firmado con Cepsa supone “la voluntad expresa de la empresa de desmantelar la Refinería y eso es una acuerdo histórico porque es la primera vez que lo pone por escrito”. Al igual que Tarife, Bermúdez señala que, “da la impresión de que el principal obstáculo para que se desarrolle la expansión hacia el sur de Santa Cruz es la alcaldesa Patricia Hernández. Parece que se alegran de que haya una familia que quiera pedir la reversión de los terrenos”, concluye.

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