La Laguna

“Una hora más de apagón y hubiéramos tenido un problemón en la depuradora”

El edil de Servicios Públicos, José Ángel Martín, admite que los equipos de urgencia tienen un uso limitado que hay que revisar

José Ángel Martín, concejal de Servicios Públicos, presidió ayer la comisión de control municipal. DA
José Ángel Martín, concejal de Servicios Públicos, presidió ayer la comisión de control municipal. DA

Las consecuencias del cero energético que sufrió Tenerife el pasado 29 de septiembre, pudo haber provocado un desastre medioambiental si hubiera durado solo una hora más. Así lo explicó el edil de Servicios Públicos de la capital, José Ángel Martín, durante su comparecencia en la comisión de control municipal, para informar sobre la situación de los vertidos en Cabo Llanos, solicitada por el PP. Según explicó Martín, “si el apagón hubiera durado una hora más, hubiéramos tenido un problemón con la depuradora porque se habría tenido que soltar agua sin tratamiento previo”. Y es que, admitió el edil, los medios con los que cuenta la Estación de Bombeo de Cabo Llanos y la Depuradora de Buenos Aires, para suplir la falta de fluido eléctrico, tienen una duración determinada, y, en ningún caso, suficiente capacidad para suplir toda la actividad que desarrollan ambos espacios en lo que a la depuración de aguas se refiere. “Cuando a las cinco y media nos comunicaron que se reponía el suministro en ambas instalaciones, respiramos aliviados”, confesó Martín.

El edil anunció que, para prevenir en lo posible que esto se puede repetir, se le ha solicitado a Emmasa un estudio de los soportes ante los apagones y ver en qué grado son mejorables. Aún así, dada la capacidad de la depuradora, Martín admitió que “ante apagones de más de 10 horas o lluvias torrenciales, lo cierto es que tenemos un problema para defendernos de un vertido al mar sin tratar”.

En cuanto al motivo original de la comparecencia, el concejal de Servicios Públicos, detalló que, en estos momentos, los parámetros de los vertidos que se realizan en Cabo Llanos, para los que sí hay autorización, cumplen de sobra los permitidos por la normativa. “En cuanto a la presencia de sólidos en suspensión, la reducción es del 33%, cuando la exigencia es del 20%, y en el grado de composición orgánico (DBO), su reducción también es muy superior a lo exigido”, explicó. También está por debajo de lo permitido los metros cúbicos que se vierten. “El límite está en 20.000 al día y se han vertido 17.766”. Aclaró que se trata de agua previamente tratada.

Asimismo, Martín señaló que el verdadero problema lo tienen con el aliviadero de la depuradora que está en el punto que se conoce como la cascada. “Hemos llegado a un acuerdo con Emmasa para que nos informen de manera inmediata si se produce algún tipo de descarga y no enterarnos por las redes”, explicó Martín en respuesta a una pregunta de UP. Según los datos del Ayuntamiento de 2018, hasta en seis ocasiones se uso el aliviadero de la cascada.