Candelaria

Candelaria espera por el suelo para culminar los proyectos atascados

Mari Brito y su grupo de Gobierno exponen una batería de acciones para comenzar a ejecutar este año: prioridad para aparcamientos, viviendas, centro de salud y sociosanitario

Maru Brito, junto a su grupo de Gobierno, desgranó durante dos horas los proyectos para este año y este mandato / NORCHI

Mari Brito y su grupo de Gobierno expusieron ayer, por espacio de unas dos horas, en el transcurso de un desayuno informativo, los principales objetivos del Ayuntamiento de Candelaria para los próximos años, reconociendo que muchos de ellos proceden de anteriores mandatos, paralizados por la crisis económica en su día y por la escasez de suelo público, al no ejecutarse por manos privadas las unidades de actuación previstas en el Plan General de 2006, que ahora se quiere remodelar para garantizar el futuro de las inversiones.

Brito comentó que Candelaria “ya es una gran ciudad de 30.000 habitantes” y que aspira a que “se flexibilice la regla de gastos para no tener que sacar proyectos adelante, cuando incluso ahora se nos castiga con el 0,5% que debemos pagar a los bancos por tener depositado los remanentes positivos”, que en el caso de Candelaria alcanza casi los 20 millones de euros, pese a lo cual, tras incumplir la regla de gasto en el ejercicio 2018, solo ha podido incrementar el presupuesto un 2,8%, Eso sí, gracias al superávit, de casi tres millones de euros, el Ayuntamiento podrá adquirir las históricas naves de don Sixto Machado (2.170.000 euros), si finalmente sale adelante una licitación compleja, con la que atenderá la demanda de aparcamientos en el casco y construirá, además, un centro de exposición histórica y un mercado gastronómico. Asimismo, con 100.000 euros de ese superávit, se comprará suelo para construir viviendas sociales, con Visocan o con la empresa municipal, además de otras actuaciones.

Precisamente, la falta de suelo municipal es para Mari Brito el principal hándicap para sacar adelante los proyectos que se han atascado a lo largo del tiempo. Para ello, la alcaldesa espera contratar un nuevo equipo redactor -el anterior fue rechazado y está en proceso judicial- para remodelar el PGO e igualmente confía en que el sector privado ejecute las unidades de actuación y el Consistorio pueda disponer del 10% del aprovechamiento de ese suelo, como va a ocurrir en la trasera de la rambla de los Menceyes, tras la aprobación en el último pleno del expediente de compensación.
Entre esos proyectos atascados destacan la piscina cubierta, que también está sujeta a un recurso judicial, tras anularse el concurso, que, una vez resuelto, dejaría libre el suelo inicialmente previsto para ella, para construir ahí el gran auditorio municipal. Mientras, la piscina iría a otra parcela, aún por definir, en la rambla de los Menceyes. También se espera desbloquear con el Cabildo el suelo de la Huerta de don Pablo, afectado por la ampliación de la TF-1, para ejecutar ahí el gran centro de salud que necesita el municipio y que se ampliaría como centro comarcal de Urgencias y también de Especialidades, “a semejanza del que hay en Tomé Cano”, comentó la alcaldesa.

También destacó que se ha cedido el suelo donde se inició el centro de Alzheimer al Cabildo, para que este construya el centro sociosanitario comarcal, con 100 plazas en lugar de 20 y, además, un centro de día. Un proyecto de siete millones de euros que ya está enviado al IASS.
Destacó la regidora municipal la apuesta de Candelaria por la accesibilidad, recordando la nueva ordenanza del taxi, que obliga al 100% de la futura flota a estar destinada a PMR (personas con movilidad reducida) pese a la protesta del sector y avanzó que la nueva RPT “puede ser efectiva a finales de año”.

El saneamiento será efectivo a lo largo del mandato, ya no solo porque estarán terminadas las depuradora comarcal y la del Polígono, sino porque se actuará en la red municipal, con estaciones de bombeo en Las Caletillas y en la plaza de la Patrona, con la actual EBAR de San Blas.