Santa Cruz

Santa Cruz someterá el Palacio Municipal a una rehabilitación integral

El área de Patrimonio destina una partida de 267.000 euros para la sustitución de suelos, ventanas y la revisión de las obras de arte

Imagen de archivo del Ayuntamiento de Santa Cruz de Tenerife. | DA

La actual sede del Ayuntamiento de Santa Cruz será sometida a lo largo de este año a una intensa reforma para adecuarla a las exigencias del Código Técnico de la Edificación, sustituyendo las partes que se encuentren dañadas y añadiendo las que sean necesarias en consonancia con las leyes de accesibilidad. Además, se llevará a cabo un estudio de las obras de artes existentes, en concreto de los frescos que cubren el Salón de Plenos, afectados por humedades, de las vidrieras. Una vez concluído este estudio se procederá a su restauración.

Para ello, el área de Patrimonio ha destinado una partida de 267.000 euro en las cuentas municipales de 2020. Así lo explican desde el área que dirige el también concejal de Hacienda, José Sabaté. Se va a proceder a la sustitución de los suelos de madera que se encuentran dañados y a la sustitución de las ventanas que están impidiendo que se cuele la humedad y el ruido en el Palacio Municipal. También se procederá a la revisión de las instalaciones eléctricas.

El edificio ya ha sufrido algunas incidencias como la caída de cascotes de la parte que da a la calle Méndez Núñez. También es evidente el daño que sufren los frescos del techo del Salón de Plenos, afectados por la humedad. Con esta partida se podrá llevar a cabo la rehabilitación integral y evaluación estructural de todo el inmueble. El Palacio Municipal cuenta con un grado de protección integral desde 1986, fecha en la que se declaró BIC al barrio de Los Hoteles.

Historia

La actual sede del Ayuntamiento de Santa Cruz, conocida popularmente como Casa de los Dragos, por los dos ejemplares de este árbol canario que hacen de centinelas en su fachada principal, cumple 105 años este 2020. La historia de este inmueble se remonta al siglo XIX, fecha en la que se proyectó y no precisamente como sede del Ayuntamiento capitalino, sino para convertirse en Palacio de Justicia. Cambió su destino por un capricho, o mejor dicho, por una decisión. El 3 de junio de 1902, el concejal Pedro Schwartz y Mattos solicitó que se cambiase la finalidad del edificio en construcción y se reconvirtiera en Casa Consistorial. Se aprobó la propuesta y el inmueble pasó a llamarse Palacio Municipal y de Tribunales Superiores, a pesar de lo cual los juzgados se mantuvieron en el antiguo convento.

El palacio se concluyó por completo el 13 de septiembre de 1916, aunque con anterioridad ya se habían ocupado algunas dependencias. La de este edificio es una historia larga y curiosa que recogen con detalle en varias de sus publicaciones tanto el cronista oficial de la ciudad Luis Cola Benítez, como el investigador Juan Arencibia de Torres.