sanidad

Un protocolo facilita a los médicos el diagnóstico de las enfermedades neurológicas

Esta guía rápida, dirigida a Atención Primaria y Especializada, aborda los deterioros cognitivos debidos al envejecimiento o la demencia
José Bueno, Octavio Jiménez y Francisco Hernández durante la presentación de la guía de diagnóstico. Sergio Méndez

El Servicio Canario de la Salud presentó ayer un protocolo de Diagnóstico del Deterioro Cognitivo que establece una atención integrada y coordinada para dar una respuesta eficaz a las patologías crónicas relacionadas con la neurología y la psiquiatría, con una incidencia y prevalencia cada vez mayor debido al cambio en la pirámide poblacional. Más del 50% de los mayores de 80 años tienen demencia o un problema cognitivo a tratar.

El director general de Programas Asistenciales del Servicio Canario de la Salud, Octavio Jiménez, presentó esta guía junto a sus coordinadores, el neurólogo del Hospital Universitario de la Candelaria, José Hermenegildo Bueno, y el especialista en Medicina Familiar y Comunitaria del Área de Salud de Tenerife, Francisco Hernández.

Para Jiménez, el protocolo dirigido a los profesionales de Atención Primaria y Especializada tiene como objetivo “disponer de una guía rápida con los pasos a seguir para el manejo de las patologías neurológicas y psiquiátricas relacionadas con deterioro cognitivo”, aportando una información concreta y fácilmente aplicable para un manejo eficaz de las patologías, tomando como base el manual de actuación en el Alzheimer y otras demencias de 2011.

Por su parte, el neurólogo del Hospital de La Candelaria, José Bueno, señaló que “da respuesta al abordaje del deterioro cognitivo leve y severo, el envejecimiento en relación con la cognición y la demencia, entre otros aspectos relacionados”. Lo importante es “dar respuesta rápida y de forma consensuada y coordinar los protocolos de derivación y estudios entre Atención Primaria y Especializada”.

Asimismo, pretende adelantar “el diagnóstico precoz” y cuando llegan a la consulta Especializada ya tienen “unos estudios neuropsicológicos, cognitivos y pruebas realizadas” para facilitar el tratamiento de las alteraciones más frecuentes en los mayores, como las del lenguaje y la memoria”. Además se establece qué tipo de preguntas son clave a la hora de evaluar ese deterioro, así como la exploración física y neurológica en relación a la capacidad de atención, memoria y orientación, entre otros aspectos, y las pruebas complementarias a realizar hasta alcanzar un diagnóstico diferencial de origen vascular o en relación a las demencias.

Por su parte, Francisco Hernández destacó que la Atención Primaria “tiene un papel fundamental en la atención al paciente, que confía en su médico de familia para plantear los primeros síntomas” de deterioro. Por tanto, es una herramienta clave para esos profesionales, con los test y pruebas a realizar, y de coordinación con la atención hospitalaria.

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