Puerto de la Cruz/La Orotava

El 90% de las especies del Jardín Botánico, afectadas por el viento

Hay ejemplares que se perdieron casi por completo mientras que otros sufrieron daños en el follaje y la rotura de ramas

Todavía le queda mucho trabajo por hacer al personal del Botánico, dado que, además de limpiar, hay que comprobar el estado de cada árbol. DA
Todavía le queda mucho trabajo por hacer al personal del Botánico, dado que, además de limpiar, hay que comprobar el estado de cada árbol. DA

Los daños no fueron tan cuantiosos como en el temporal de noviembre de 2010, que prácticamente destrozó el Jardín Botánico del Puerto de la Cruz, que estuvo casi un mes cerrado para recuperar a la normalidad.

Sin embargo, el pasado fin de semana esta instalación, la segunda más antigua de España con sus características, sufrió importantes consecuencias por las fuertes rachas de viento y la calima que afectaron al 90% de las especies, que se vieron perjudicadas por roturas de ramas o perdieron muchas hojas porque el aire extremadamente caliente, que superó los 30 grados, las quemó.

Este jardín del siglo XVIII ofrece una interesante y extensa muestra de flora procedente de distintos rincones del mundo, plantas tropicales y subtropicales de gran valor económico y ornamental. Sus 20.000 metros cuadrados albergan árboles de notable belleza e interés por sus dimensiones, antigüedad, rareza o procedencia.

Todavía no se pueden cuantificar económicamente los perjuicios porque continúan los trabajos de diagnóstico que requieren comprobar el estado en el que se encuentra cada árbol y analizar la “lluvia de ramas” que están caídas. “Hemos visto lo grande pero faltan algunas especies”, confirma el director del centro, Alfredo Reyes Betancort.

Entre las más damnificadas se encuentran el Ficus macrophylla, considerado como el árbol emblemático y monumental del Jardín, que luce un aspecto muy desmejorado debido a que el viento ha tirado el 50% de las hojas.

Pero no ha sido el único. Se ha perdido casi por completo una kentia (tipo de palmera) con dos cabezas denominada Howea belmoreana, un ejemplar que no es muy común y que “era curioso porque se había ramificado, algo que no suele ser habitual”, explica.

Reyes asegura que las plantas “son bastante fuertes y en general, con el tiempo, se van recuperando”. También sostiene que esto último es posible, pero el problema se presenta cuando los ejemplares tienen entre 60 y 70 años “y se pierde una historia importante”.

La primera medida que se adoptó el día después del temporal fue regar toda la superficie, “dado que los vientos, extremadamente calientes, han secado mucho el ambiente y queríamos evitar que las plantas sufrieran otro episodio de estrés porque el suelo estuviera seco”, detalla.

El temporal también produjo deterioros aunque de menor magnitud, como roturas de cristales, en el edificio de ampliación del jardín, terminado desde 2009 y aun sin fecha de apertura.

El Jardín ha cerrado sus puertas y todavía no se sabe cuándo se podrá abrir, aunque el director espera que sea a lo largo de la próxima semana, una decisión que tomará con todo su equipo. De momento, el lunes se valorará el estado de los trabajos de verificación y se contará con una plataforma que incluso ayudará a podar árboles de hasta 15 metros de altura.

La fecha de apertura es incierta no solo porque es necesario culminar el diagnóstico sino acometer profundas tareas de limpieza. “El problema principal son las ramas que han quedado dañadas y muchas de ellas colgando en la copa de los árboles con el peligro que ello conlleva”, indica. Se ha comenzado por aquellas plantas que están ubicadas en los paseos para poder garantizar la seguridad de los usuarios. Hasta ese momento, el recinto no abrirá sus puertas al público.

Una vez cumplido este objetivo, los trabajos de recuperación se centrarán en la Hijuela del Botánico, un anexo de este espacio ubicado en La Orotava y otra joya de la botánica. A pesar de que la gravedad no ha sido la misma, el viento partió varias plataneras y ejemplares de musa balbisiana y helechos, y han caído ramas de la araucaria y del exilum, añade Alfredo Reyes.