Sanidad

Medio centenar de investigaciones para conocer la Covid-19 desde Canarias

El número de estudios se ha incrementado en los últimos meses dado el interés de los profesionales por dar soluciones ante la pandemia y el impulso económico otorgado por el Instituto de Salud Carlos III

Juan Navarro es el jefe de la unidad de investigación de La Candelaria, donde se desarrollan en torno a 28 estudios sobre la Covid-19. FOTO: Fran Pallero
Juan Navarro es el jefe de la unidad de investigación de La Candelaria, donde se desarrollan en torno a 28 estudios sobre la Covid-19. FOTO: Fran Pallero

Los hospitales de Canarias aglutinan más de 40 investigaciones destinadas a conocer, prevenir o tratar el nuevo coronavirus y la enfermedad que genera. En DIARIO DE AVISOS hemos hablado con los coordinadores de las unidades de investigación de diferentes hospitales de la Islas, como Juan Navarro, de La Candelaria; Fernando Gutiérrez, del Hospital Universitario de Canarias (HUC), y Bernardino Clavo, del Doctor Negrín.

Las unidades de investigación de los hospitales tienen el objetivo tanto de crear investigación dentro de los laboratorios de la propia unidad, como de servir de apoyo al profesional de otro servicio que desea comenzar un estudio, asesorándole sobre cómo llevar a cabo una metodología adecuada.

Estas unidades se han visto desbordadas respecto al nivel de trabajo en los últimos meses. Y es que, ante un virus que “nos amarga la existencia”, ha brotado la fiebre investigadora por obtener respuestas. Así explicaba Juan Navarro, de La Candelaria, el interés mostrado por los profesionales de su centro de trabajo, donde hay 28 proyectos de investigación relacionados con la Covid-19: “Tenemos ocho estudios del ámbito de la atención primaria, mientras que los veinte restantes están relacionados con la atención especializada”, explicó.

Los proyectos abarcan diversas temáticas, desde la realización de ensayos clínicos en personal sanitario para descubrir si un determinado fármaco puede servir como terapia, hasta conocer si la Covid-19 afecta al equilibrio hormonal en la población femenina fértil. El objetivo es que las dudas sobre el desconocido virus del SARS-CoV-2 sean cada vez menores.

La colaboración entre los distintos hospitales es una realidad. De hecho, el proyecto que lidera el doctor Bernardino Clavo, jefe de la unidad de investigación del Doctor Negrín, para estudiar el uso de ozono en la inactivación del virus en los Equipos de Protección Individual, se llevará a cabo en colaboración tanto con La Candelaria como con el HUC.

En el Doctor Negrín, se están llevando a cabo en torno a 15 proyectos de investigación, pero esta cifra podría variar, aclara Clavo, ya que algunos estudios están pendientes de ser aprobados por el Comité Ético y otros podrían surgir a lo largo de los próximos meses, conforme el avance de la pandemia plantee nuevas dudas sobre la enfermedad y sus secuelas.

Fernando Gutiérrez, jefe de la unidad de investigación del HUC. FOTO: DA
Fernando Gutiérrez, jefe de la unidad de investigación del HUC. FOTO: DA

En el caso del HUC, el jefe de la unidad de investigación, Fernando Gutiérrez, cita una lista de 18 estudios activos, aunque también son susceptibles de aumentar: “La mayoría de investigadores han derivado sus recursos a poner en marcha estudios que ayuden a solventar problemas relacionados con la Covid-19”. Y resalta que la investigación aplicada debe ser siempre como está siendo estos días: “Enfocada a resolver los problemas que hay en el hospital”.

Más intensidad pero los mismos requisitos éticos y de calidad

En Canarias existen dos comités éticos, uno en la provincia de Las Palmas de Gran Canaria y otro, en la de Santa Cruz de Tenerife. Todas las investigaciones necesitan su aval favorable para empezar, traslada Juan Navarro, de La Candelaria, que enfatiza que las medidas “no se han relajado”. De hecho, para garantizar la calidad, estos comités han aumentado el número de veces que se reúnen, atendiendo a la mayor demanda investigadora.

El Instituto de Salud Carlos III impulsa la ciencia en las Islas

El aumento en el número de investigaciones que se están realizando en las Islas se debe a que muchos profesionales que tienen relación directa con el virus, porque trabajan en hospitales, buscan ver su impacto en su área de especialidad, cuenta Bernardino Clavo, del Doctor Negrín.

Paralelamente, el Fondo Covid-19, unas ayudas a los proyectos investigadores sobre el coronavirus lanzadas por el Instituto de Salud Carlos III, ha servido también de apoyo: “No estaba previsto. Salió en marzo y en un período de unas pocas semanas tuvimos que esforzarnos para presentar los proyectos”.

Así, en medio de una situación “nada normal” que sobrecargó algunos servicios de los hospitales e hizo reorganizar otros, las unidades de investigación continuaron funcionando “a marcha forzada”.

De 1.400 proyectos que se presentaron, en torno a 150 han sido financiados. Unos pocos, en Canarias, como el del uso de ozono para desinfectar EPI y otro que busca secuenciar genes para prever qué pacientes tendrán una respuesta inmune deficiente ante una infección por el virus.

El proyecto EPICOS trata de encontrar un fármaco que evite contagios

El Complejo Hospitalario Universitario Insular Materno Infantil (CHUIMI) cuenta con diez investigaciones activas sobre el nuevo coronavirus. Entre ellas está el estudio nacional EPICOS, que en el hospital grancanario dirige José Luis Pérez Arellano, y que tiene como objetivo la Prevención de la Infección por Coronavirus en Sanitarios.

El doctor explica que el ensayo incluye la administración oral de distintos fármacos (la emtricitabina y la hidroxicloroquina), cuyos efectos secundarios son “conocidos” y “prevenibles”, para luego evaluar si consiguen prevenir la infección por el nuevo coronavirus y, en el caso de no hacerlo, si logran que la infección sea más leve.

Para el ensayo clínico, que estará activo durante doce semanas, se reclutó a más de cuatro mil voluntarios de sesenta hospitales españoles. En Canarias, participan tanto el CHUIMI, en Gran Canaria, como el HUC, en Tenerife.

El procedimiento del estudio es el conocido como “doble ciego”, por lo que ni el investigador ni el participante sabrá qué voluntarios de la muestra han tomado o no el fármaco. Así, se garantiza que los resultados estén libres de los sesgos del investigador o de un posible efecto placebo.