LOS LÍDERES MUNDIALES AL DESNUDO

Angela Merkel: el liderazgo femenino que brilla en Europa

Angela Merkel (65 años) es la primera mujer canciller federal de Alemania, desde que asumiera el cargo en noviembre de 2005

Angela Merkel (65 años) es la primera mujer canciller federal de Alemania, desde que asumiera el cargo en noviembre de 2005. A parte de presidir durante 18 años la Unión Demócrata Cristiana, integrante del Partido Popular Europeo, Merkel ha liderado el G8 y el Consejo Europeo, y encabeza la lista de las mujeres más poderosas e influyentes del mundo según la prestigiosa revista Forbes.

Estrategia Covid-19

Alemania ha sufrido un duro revés con la llegada de la pandemia, que implacable e impredecible, ha logrado superar con creces las previsiones más pesimistas. El despiadado virus no ha tenido miramientos con la potencia mundial, colocándola en el fatídico ranking de los países más afectados del mundo. Actualmente, la cifra de contagiados supera los 186.000 y la de fallecidos asciende a más 8.700. Las restricciones de contacto social continuarán hasta el 29 de junio, aunque algunos estados podrán tomar medidas de alivio antes de esa fecha, en función de las tasas de infección que registren. El gobierno alemán ya trabaja en un programa de reactivación de la economía que impulse la innovación y la economía sostenible como ejes principales para la recuperación, con ayudas a empresas y autónomos. Además, tiene previsto levantar las algunas prohibiciones y advertencias de viajes internacionales a partir del 15 de junio.

Modelo de comunicación

Merkel es la líder más veterana de la UE, al frente además de su mayor potencia económica, de manera que el monumental reto del coronavirus ha vuelto a situar a la canciller en primera línea del liderazgo europeo. Aunque no es propensa a los discursos grandilocuentes, tiene palabras cálidas y mensajes de comprensión y agradecimiento en sus comparecencias públicas. Su concepción acerca de la unidad es una constante en sus discursos, y lo exhibe con el tipo de lenguaje que emplea, siempre inclusivo, siempre con un “nosotros” que deja entrever su espíritu de cohesión y el vínculo con el pueblo.

Aunque el impacto de la Covid-19 no ha tenido clemencia con Alemania, ha abordado esta crisis de forma pragmática y minuciosa, teniendo en cuenta la visión de los expertos, y tomando decisiones que ha sabido comunicar a los ciudadanos, con intervenciones públicas claras y sosegadas, a la vez que directas y contundentes. No es combativa, ni ejerce el poder desde el autoritarismo o el belicismo, y tampoco necesita alzar la voz para ser escuchada. Algo que hace que la perciban como altamente capacitada para liderar el país en los momentos más difíciles. Sin duda, ha sabido transmitir el aplomo y seguridad necesarias para afrontar con entereza una situación sin precedentes. Y a la legua se percibe su interés por dejar un legado digno antes de agotar su mandato, con una Europa unida y fuerte.

Comportamiento no verbal

La canciller alemana representa la imagen del liderazgo femenino, y no hay duda de que en Europa brilla como no lo hace ningún otro líder. En su conducta no verbal exhibe la misma austeridad que manifiesta en sus políticas. Tiene un lenguaje corporal mínimo, movimientos reducidos, el torso es casi inmóvil y los gestos que ilustran su discurso son poco efusivos, pero naturales. Su apariencia es sencilla, sin adornos, maquillaje o accesorios rimbombantes. No es una persona de grandes gestos, en cuanto a lenguaje corporal se refiere, pero transmite confianza y determinación sin titubeos. No vacila ni en su voz, ni en sus gestos, ni en su expresión. Es serena, suave y equilibrada, y no hay rastro de nerviosismo o pérdida de control en su forma de comunicar. Transmite un liderazgo de confianza, sensatez y coherencia.

No olvidemos que Merkel es física y doctora en química cuántica, y como buena científica es muy técnica, analítica y cerebral. Es una gran estratega, analiza con brillantez, anticipa resultados y consecuencias de una decisión antes de tomarla. Es táctica, sosegada y alejada de reacciones impulsivas. No se deja llevar por las emociones, pero eso no quita que actúe movida también por sus fuertes principios, valores y convicciones. El corazón está presente en pequeños gestos de empatía y compasión, pero no domina sus conductas. Le gusta mantener las distancias, no sólo físicas sino también emocionales. Sabe poner barreras a todo aquello que pueda afectarla emocionalmente y que la aleje de su extraordinaria visión y capacidad de análisis. Es pura mente fría y prudencia calculada.

VALORACIÓN FINAL

  • Confianza: Alta
  • Congruencia: Alta
  • Credibilidad: Alta