la laguna

Rubens Ascanio: “Desde los Servicios Sociales hemos atendido ya a más de 11.000 familias”

"La media de atenciones de estos dos últimos meses es de 268 atenciones diarias”, afirma el concejal lagunero responsable del área de Bienestar Social, Rubens Ascanio (Sí Se Puede)
Rubens Ascanio, área de Bienestar Social del Ayuntamiento de La Laguna SERGIO MÉNDEZ
Rubens Ascanio, área de Bienestar Social del Ayuntamiento de La Laguna SERGIO MÉNDEZ
Rubens Ascanio, área de Bienestar Social del Ayuntamiento de La Laguna SERGIO MÉNDEZ

La pandemia del coronavirus ha superado ampliamente cualquier previsión inicial que pudieran hacer las administraciones. Estos últimos meses, desde la declaración del estado de alarma, todo el país ha estado viviendo una importantísima crisis sanitaria que, por suerte, parece ir mejorando poco a poco, pero que ha traído aparejada una crisis económica y social que está afectando de lleno también a los ciudadanos. Desde el Ayuntamiento de La Laguna, como desde todas las administraciones, llevan estos meses atendiendo imparables a las miles de solicitudes de ayuda social que les llegan día tras día. “Desde el 31 de marzo se ha atendido ya a 11.509 familias. La media de atenciones de estos dos últimos meses es de 268 atenciones diarias”, afirma el concejal lagunero responsable del área de Bienestar Social, Rubens Ascanio (Unidas se puede), quien valora que “vamos a tener que readaptar y reforzar todas las políticas que tenemos, porque la situación de los próximos meses no va a ser exactamente de normalidad, sino que vamos a tener una situación excepcional que requiere un esfuerzo excepcional”.

-¿Cómo han sido estos últimos meses en La Laguna desde la declaración del estado del estado de alarma?
“Ya partíamos en La Laguna de una situación bastante complicada, los datos de 2018 nos situaban como uno de los tres municipios, junto con Arrecife y Arona, con mayor pobreza anclada de Canarias, con unas cifras de exclusión social cercanas al 28%, y eso evidentemente ya te hace partir de una situación complicada, con una curva sanitaria que ha tenido también unas consecuencias económicas y sociales demoledoras. Desde el minuto uno se generó una situación de falta de recursos, muchísima gente que en tiempos recientes no había acudido a los Servicios Sociales o que, directamente, nunca había sido usuaria, pues se vio en una situación complicada, especialmente en el mes de abril”.

-Cuando en marzo se declaró el estado de alarma, ¿preveían que la situación pudiera desarrollarse como lo ha hecho?
“Creo que cualquier escenario que tuviéramos en la imaginación ha sido superado ampliamente, en cuanto a la virulencia que ha tenido, evidentemente. Aquí en Canarias quizás hemos tenido más suerte, pero los datos a nivel del Estado y todos los países son terribles. Y las consecuencias que suponía el confinamiento también eran de alguna manera previsibles, pero nadie esperaba la gravedad que han tenido, han sido muy duras. Desde el minuto uno prácticamente tuvimos que ajustar todos los servicios, poner a una gran parte de la plantilla en teletrabajo desde la nada, y la verdad es que hemos sido una de las áreas que ha estado durante todo este proceso dando atención todos los días, intentando responder en tiempo y forma todas las demandas, sin horario y sin días libres. Y todavía tenemos muchísimas cosas que mejorar y seguro que se habrán cometido errores, como no puede ser de otra manera en algo que era totalmente nuevo, pero me siento muy orgulloso del trabajo técnico, que ha sido vital para que personas que lo estaban pasando realmente mal pudieran tener la atención necesaria”.

-¿A cuántas personas han atendido ya desde los Servicios Sociales de La Laguna?
“Desde el 31 de marzo se ha atendido a 11.509 familias, de las que una parte muy importante ha sido por ayudas de alimentos, y otra, por consulta de trámites como ingresos mínimo y ayudas a cuota cero. La media de atenciones de estos dos últimos meses es de 268 atenciones diarias y la semana más crítica fue la de Semana Santa (6,7 y 8 de abril) donde solamente en tres días se atendieron por los Servicios Sociales a 1.129 personas. En total, la población beneficiada desde el 31 de marzo, de acuerdo a las atenciones, es de 29.000 personas, a través de los diferentes servicios, como derivaciones a Cruz Roja, servicio de cátering, cestas de alimentos, el proyecto en Padre Anchieta para personas sin hogar o el servicio de atención domiciliaria, entre otros”.

-¿Ha empeorado el nivel de pobreza en el municipio?
“Sin duda, yo creo que ahora mismo estamos ante unas cifras récord, habrá tiempo de hacer un balance final, pero creo que vamos a llegar al 20% de población municipal atendida por los Servicios Sociales o por recursos vinculados”.

-¿Cuánto se ha tenido que invertir ya para atender a esta situación de emergencia?
“Hablamos ya de más de 449.000 euros que no estaban previstos, de los que más de 340.000 han sido para ayudas de alimentos (tarjetas de alimentos, lotes de alimentos frescos o los cáterings a domicilio), y 65.000, por ejemplo, en la atención de personas sin hogar, para las 30 personas que hemos tenido en el Padre Anchieta I, con la colaboración del Gobierno de Canarias y Cruz Roja. Eran cuestiones que teníamos que afrontar, y esto ha sido posible también porque teníamos un presupuesto récord en la historia de La Laguna para Bienestar Social, con 18 millones de euros, lo que nos ha permitido tener una capacidad y un músculo mucho mayor para poder atender una ola absolutamente inesperada, porque ninguna administración podía medir la incidencia de lo que ha supuesto la Covid-19”.

-¿Cómo valora que en la sociedad actual la ayuda más solicitada esté siendo la de alimentación?
“Evidentemente eso indica el nivel de fragilidad de la economía que tenemos, una economía absolutamente dependiente del sector servicios, con una población donde el nivel de renta está por debajo del nivel del Estado. Y partiendo desde esa desventaja de tener ya una situación de pobreza anclada muy importante en el municipio, que hace que incluso familias que tienen algún tipo de empleo, su situación socio económica sea tan precaria que desde el minuto uno ya estaban prácticamente en una situación de riesgo real de falta de alimentos. Y eso evidencia que eran familias que no tenían capacidad de ahorro”.

-El alcalde ha dicho que se van a reajustar los presupuestos ante esta nueva realidad, ¿recibirá una nueva inyección económica Bienestar Social?
“De momento tenemos por suerte músculo del presupuesto 2020 y eso nos ha permitido afrontar la situación y las modificaciones que hemos tenido que hacer, pero si hablamos de mantener este nivel de apoyo a las familias hasta diciembre, pues ya está previsto que haya una modificación. Y vamos a tener que readaptar y reforzar todas las políticas que tenemos porque la situación de los próximos meses no va a ser exactamente de normalidad, sino que vamos a tener una situación excepcional que requiere un esfuerzo excepcional. Y habrá recursos que eran provisionales, pero que habrá que hacer estables, como el que se puso en marcha para las personas que estaban en la calle, y ahí tenemos un proyecto a las puertas que se va a concretar en breve. O proyectos vinculados a vivienda que vamos a desarrollar, porque ha sido uno de los problemas más evidentes, y todo eso supone un esfuerzo presupuestario extra. Pero hay que hacer un balance de cuál ha sido el esfuerzo y una cuantificación de lo que está por venir, y ya estamos plenamente en esa tarea. Y, además, todas las áreas tienen que poner sobre la mesa todas las acciones que estamos desarrollando en el el municipio, hacer balance de lo que supone la pérdida de ingresos en estos meses, y también estamos pendientes de ver el apoyo que vamos a recibir por parte del Gobierno de Canarias y del Cabildo”.

-¿Cree que lo peor ha pasado, está pasando o está por llegar?
“Creo que la curva social todavía está en proceso de crecimiento y van a ser fundamentales todos los escudos que podamos poner en marcha para frenarla. Ya la parte sanitaria está pasando por un momento mucho mejor, pero la parte social sigue estando durísimamente afectada. Me contaban desde el área de Empleo las cifras que están manejando en cuanto a desempleo juvenil y es un escenario terrible, y eso evidentemente afecta al conjunto de la sociedad, donde hay muchas personas que todavía están bajo los ERTE, esperando a que se reactive la actividad principal del Archipiélago, que es el turismo. El ingreso mínimo es una medida muy positiva y necesaria, pero a mí me gustaría avanzar hacia el modelo de renta básica, que tiene que ser regulado y facilitará que las personas dispongan de los recursos suficientes para poder desarrollar su vida, si no, vamos a seguir teniendo una parte importante de la población en situación de exclusión y precariedad”.

-¿Considera que esta crisis es peor que la de 2008?
“A todos los niveles es peor, todas las cifras de desempleo y exclusión indican que hay una situación mucho peor, y eso tendrá probablemente unas consecuencias que serán largas en el tiempo, pero veo que hay una voluntad diferente a la hora de afrontar la crisis, de no dejar a nadie atrás, con medidas que en otros gobiernos, sobre todo a nivel estatal, no afrontaron”.

-¿Cómo va a ser la vuelta a la ‘nueva normalidad’ en centros infantiles y de mayores?
“Estamos a tope con las directrices que nos han ido llegando respecto a la desescalada, la fase 3 nos permite recuperar intervenciones comunitarias, la apertura de espacios de espacios como centros de días y escuelas infantiles, y lo haremos en base a las medidas de seguridad que nos han dictaminado, será complicado. Probablemente los aforos nos harán tener que priorizar personas que necesitan atención presencial y otras tendrán que optar por otro formato, y tendremos que ir valorando una vez culmine la fase 3 y se instaure la ‘nueva normalidad’. Respecto a las escuelas infantiles, estamos a la espera de una especie de propuesta que desde la Consejería de Educación se está articulando para educación infantil, y en base a eso aplicaremos, si se decreta un aforo reducido u otros requisitos que se establezcan… pero ya tenemos programadas la forma de las entrada y salidas, para evitar aglomeraciones, el uso del material, refuerzo de la higiene… y se está adelantando bastante trabajo en ese sentido”.

-¿Qué opina del anuncio del cierre del programa Ansina?
“Es una decisión que, evidentemente, desde el minuto uno generó preocupación porque es un proyecto que tiene un largo recorrido y que ha sido muy valorado por todas las asociaciones y entidades de mayores del municipio. Estoy en contacto con la consejera del IASS y con las asociaciones para intentar trasladar toda la información posible, y con la expectativa de un proyecto de dinamización que entiendo que va a ser mucho más amplio que el anterior, que tendrá unos perfiles técnicos muy potentes y una mayor colaboración y coordinación con los municipios, que espero que sea muy beneficiosa para el conjunto de los mayores”.

TE PUEDE INTERESAR