
El director general de Endesa en Canarias, Pablo Casado, compareció ayer para explicar los motivos del cero energético que el pasado día 15 dejó, una vez más, sin luz a la isla de Tenerife durante cerca de siete horas. Acompañado por el director de Generación, Saúl Barrio, y el director de Relaciones Institucionales en Tenerife, José Manuel Valle, el responsable de la compañía en Canarias dejó bien claro que el origen del apagón fue responsabilidad de Endesa. De ahí que nada más comenzar la comparecencia pública en el Hotel Silken Atlántida de Santa Cruz de Tenerife, Casado pidiera disculpas a los tinerfeños en nombre de la compañía, “por los inconvenientes causados durante las horas en las que el cero les privó de poder realizar su actividad normal”.
Dicho esto, el responsable de Endesa en el Archipiélago explicó que el origen del apagón se debió a la desconexión fortuita del ciclo combinado 1 de la central térmica de Granadilla y, a partir de ahí, “de una concatenación de desafortunadas circunstancias”. Casado explicó que esta caída del grupo generador, por sí sola, no explica el apagón en toda la Isla, que, aseguró, “podía haberse evitado con una actuación más rápida del operador del sistema (Red Eléctrica)”.
La explicación de Casado en este punto fue clara: “El sistema debería poder soportar que se produzcan desconexiones como la que tuvo lugar el pasado miércoles, porque, para evitar que este tipo de sucesos ocasionen apagones generales, existen una serie de mecanismos de desconexión automática de algunos sistemas (deslastres) que adaptan la demanda a los niveles de generación que existen en ese momento”. Este mecanismo actuó “de forma correcta y según lo previsto”, aunque señaló que no fue suficiente para estabilizar completamente el sistema, ya que la generación en aquel momento no podía cubrir la demanda de suministro que aguantó desde las 09.41 horas hasta las 09.44, cuando se produjo el apagón general en toda la Isla.
En ese intervalo de dos minutos se requería la actuación por parte de Red Eléctrica para desconectar carga adicional, “más allá de la actuación automática de los deslastres para evitar el colapso”. De haberlo hecho, aseguró Casado, “el sistema hubiera recuperado la frecuencia, con una afección sobre la demanda de entre el 40% y el 50%, y un tiempo de reposición mucho menor, pues resulta mucho más rápido volver a conectar los grupos generadores cuando no se ha producido un cero y existe tensión en la red”, afirmó el responsable de Endesa.
No obstante, resaltó que, una vez se produjo el cero energético, “la recuperación del suministro fue progresiva y realizada con la mayor diligencia posible”. Así, a las 10.45 horas, una hora después de la primera desconexión, se había recuperado el 4% de la demanda, y seis horas después, a las 16.45, el 100%.
En este sentido, Pablo Casado destacó “la difidencia y la rapidez con la que el equipo fue recuperando el servicio, ante las circunstancias tan adversas de cero energético y trabajando con los protocolos Covid-19. Todo el personal, incluyendo el que estaba de descanso”, señaló, “acudió a trabajar para ayudar a que la recuperación del suministro se produjera lo más rápido posible”.
Además, insistió en que la investigación interna es aún “preliminar” y que Endesa no “busca culpables ni asignar responsabilidades”, sino propiciar una mejora de los protocolos y una actuación común entre operadores y administraciones para modernizar y descarbonizar el sistema energético de Canarias.
Asimismo, aseguró que a la compañía “no le sale a cuenta el pago de las multas” impuestas por la Administración, como se ha dicho en alguna ocasión por parte del Gobierno, aunque indicó que “afrontará cuantas actuaciones le competan en relación con los efectos del incidente, colaborando activamente con las autoridades”. En este sentido, propuso la constitución de una mesa de trabajo con expertos para analizar los problemas y barreras del sistema eléctrico de Canarias”.
Casado explicó que en el territorio nacional “no se producen ceros energéticos” porque hay sistemas interconectados donde si falla uno se suministra del otro, circunstancias que en un Archipiélago es muy difícil y de ahí que el sistema sea “tan vulnerable”. No obstante, recordó que Endesa ha invertido en los últimos tres años 330 millones de euros en sus activos en Canarias, los cuales se encuentran en “perfecto estado” y cumplen con “toda la normativa regulatoria y las inspecciones requeridas”. Igualmente, la compañía tiene previsto invertir algo más de 500 millones de euros hasta el 2023, “si se actualiza la legislación”. Recalcó que la nueva normativa contempla la realización de procedimientos de concurrencia para seleccionar las mejores alternativas para garantizar el suministro, mediante la construcción de grupos nuevos o la renovación de los existentes, procesos que, dijo, “deben iniciarse a la mayor brevedad, una vez que el Real Decreto ya ha sido autorizado por Bruselas”.
El responsable de Endesa insistió en que Endesa utiliza “todos los procedimientos necesarios para intentar impedir cualquier incidente o interrupción en el servicio eléctrico que gestionamos”, aunque reconoció que, desgraciadamente, hay ocasiones en las que “es imposible una garantía absoluta”. Sin embargo, destacó, una vez más, la capacidad de respuesta.
“Endesa quiere seguir siendo un agente clave en el sistema eléctrico y en la economía del Archipiélago, y, si se dan las circunstancias regulatorias necesarias, se podrían iniciar actuaciones para modernizar y descarbonizar el parque generador de Canarias, con los beneficios que de ello se derivarían para la economía y el empleo”.
“Tenemos que mejorar muchas cosas en el sistema eléctrico”, prosiguió Casado, “pero esto es un ejercicio colectivo que tenemos que acometer juntos las administraciones públicas del Estado, Canarias, Red Eléctrica España (REE), Endesa y el resto de actores del sistema eléctrico”.
En este línea, el responsable de Endesa volvió a insistir en la “creación de una mesa de trabajo, incorporando a los expertos que se considere, que nos permita analizar de manera franca los problemas y barreras actuales para sacar adelante un plan de actuación realista para Canarias, viable y accionable en el corto plazo”.
Hay que recordar que el apagón o cero energético del día 15 fue el segundo que ha afectado a la totalidad de la Isla en menos de un año, el noveno en 11 años, y en esta ocasión se prolongó en algunas lugares durante siete horas, desde las 09.44 hasta las 16.45, cuando se recuperó el 100% del suministro eléctrico.
REE niega cualquier responsabilidad y dice que dio instrucciones
Nada más conocer las declaraciones del responsable de Endesa en Canarias, Red Eléctrica de España (REE), el operador del sistema eléctrico canario, emitió ayer un comunicado negando cualquier responsabilidad en el apagón total que sufrió Tenerife el día 15 de este mes y asegurando que dio con rapidez instrucciones precisas a Endesa, la principal compañía generadora, para reducir la demanda manualmente tras el fallo en cuatro unidades de generación.
La compañía reconoció ayer su responsabilidad en la desconexión de las turbinas de gas y vapor de los ciclos combinados 1 y 2 de la central térmica de Granadilla, pero con un matiz, al considerarar que eso no explica por sí solo el apagón en toda la Isla, que podría haberse evitado, a su juicio, al menos en un 40% si REE hubiera dado instrucciones a tiempo para deslastrar el sistema (reducir consumo) de forma manual, ya que la reducción que se produce automáticamente no fue suficiente.
Ante esta posición, REE aseguró que es “totalmente ajena a los fallos que provocaron el corte del suministro” y a sus causas. Afirma que reaccionó “de manera rápida y dio instrucción a Endesa Distribución para que procediera a deslastrar carga (reducir consumo) de manera manual”.
Para REE, desde que empieza a bajar la frecuencia en el sistema eléctrico por la desconexión “no justificada” de las cuatro unidades de generación hasta el colapso del sistema pasan menos de dos minutos. Aunque en ese lapso de tiempo “no son exigibles actuaciones manuales”, el operador fue capaz de identificar el incidente y las medidas de emergencia aplicables, además de trasladar la instrucción de deslastrar carga a Endesa, según señala el comunicado de REE. Lo que ocurrió, según REE, es que el sistema colapsó antes de que Endesa Distribución pudiera proceder al deslastre de cargas.
Según la versión de la empresa, Red Eléctrica solicitó las actuaciones adicionales por teléfono y “simultáneamente” al cero energético. De acuerdo con REE, el origen del apagón es “la desconexión no justificada de un contingente de generación incompatible con la seguridad del suministro y que va más allá de lo postulado por los criterios de seguridad aprobados por la normativa en vigor”.
Por eso, aunque se reaccionó con rapidez, “no hubo tiempo material para adoptar otras medidas de emergencia”, indicó Red Eléctrica en el comunicado.





