conversaciones en los limoneros

Maravillas Aguiar, catedrática de Estudios Árabes e Islámicos de la ULL: “En un país tan avanzado como Marruecos, el fanatismo no tiene cabida”

Su actividad docente se ha centrado en la enseñanza de la lengua árabe estándar, la literatura árabe clásica y andalusí y la historia de la ciencia árabe, principalmente en la Universidad de la Laguna (ULL)
Maravillas Aguiar, catedrática de Estudios Árabes e Islámicos de la ULL
Maravillas Aguiar, catedrática de Estudios Árabes e Islámicos de la ULL. Fran Pallero

Maravillas Aguiar Aguilar (Santa Cruz, 1966) es catedrática de Estudios Árabes e Islámicos, adscrita al departamento de Filología Clásica, Francesa, Árabe y Románica de la Universidad de La Laguna. Su actividad docente se ha centrado en la enseñanza de la lengua árabe estándar, la literatura árabe clásica y andalusí y la historia de la ciencia árabe, principalmente en la Universidad de la Laguna (ULL).

Ha impartido docencia en la Universidad Libre de Bruselas y de máster en las universidades Mohamed V de Rabat y Hassan II de Casablanca. Es investigadora, adscrita al Instituto Universitario de Estudios Medievales y Renacentistas de la ULL desde su fundación, primero como centro de estudios en 1990 y a partir de 2008 como instituto universitario.

Ha publicado numerosos trabajos de investigación y ha sido distinguida con varios premios importantes en ese ámbito. Entre otros cargos, ha sido vicedecana de la Facultad de Filología (2001-2003), directora del Secretariado de Investigación del Vicerrectorado de Investigación y Desarrollo Tecnológico (2003-2007), vicerrectora de Tecnologías de la Información y Servicios Universitarios (2015-2017) y directora de la Escuela de Doctorado y Estudios de Posgrado (2019-2023).

Participa como investigadora en el proyecto “Identidad cultural y religiosa en el sufismo de Marruecos y Senegal (siglos IX-XX): Hagiografías, cuestiones de género y simbología”, cuyo investigador principal es el profesor Rachid El Hour, de la Universidad de Salamanca), financiado por el Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades.

Actualmente forma parte de la Comisión de Evaluación para la Acreditación de Profesores Titulares y Catedráticos en toda España. Se le considera una autoridad mundial en las investigaciones sobre su especialidad en el mundo árabe e islámico. Presidió el Instituto de Estudios Canarios.

-Yo ya no voy a Marruecos, Mavi. Pero me han dicho que el cambio en el país es impresionante.
“Lo es. En veinte años, Marruecos es otro. Te sorprendería ver las infraestructuras que se han construido y comprobar el paso hacia la modernidad. Y el Mundial de Fútbol ha sido el espaldarazo definitivo en la modernización del país”.

-¿Ha mejorado el nivel de vida?
“Muchísimo. Hasta el punto de que muchos franceses están yendo a Marruecos para disfrutar de su jubilación. Es un país estable, amable, con garantías jurídicas y muy barato, en comparación con Europa”.

-¿Se habla mucho allí de la sucesión del rey Mohamed VI?
“No, de la sucesión apena se habla, pero sí se promociona al príncipe heredero, Muley Hassan, que tiene 23 años y está muy educado y preparado, a decir de todo el mundo”.

-Trabajas con asiduidad en Marruecos. ¿Crees que puede haber mayor cercanía entre nuestros dos pueblos?
“La puede haber, pero no existe demasiado conocimiento uno del otro. Y es una pena. Desde luego, las cosas están cambiando, ha comenzado a llegar a Canarias turismo procedente de Marruecos. Canarias les encanta”.

-¿Notas fanatismo religioso, esa mala interpretación del Islam?
“Para nada. En un país tan avanzado como es Marruecos, el fanatismo religioso no tiene cabida. Esto es más propio de sociedades islámicas más pobres y menos formadas”.

-Creo que las obras públicas construidas últimamente son impresionantes.
“Es verdad. Se han construido ciudades enteras. Ahora se elimina el chabolismo en toda la costa de Casablanca, dentro de un proyecto extraordinario de enormes dimensiones”.

-¿Y corrupción?
“En el ámbito académico, al menos, que es el que yo conozco, no existe”.

-Tú hablas árabe clásico con fluidez absoluta, ¿existe un idioma árabe moderno?
“Sí, claro. Aunque la lengua árabe es de tal riqueza que siempre estás aprendiendo algo nuevo: una palabra, un giro… según la región en que lo hables. En cuanto a los dialectos, por ejemplo, en el marroquí la fonética se ve muy alterada. A la hora de escribir, mejor el clásico y en ámbitos formales y académicos, también. Los dialectos del oriente islámico son más cercanos al árabe clásico, mientras que, conforme nos acercamos a Occidente, al Atlántico, los dialectos difieren más de este”.

-¿Es verdad que el inglés se impone al francés, entre las personas cultas del país?
“Sí, es cierto que el inglés ha comido mucho terreno al francés en el país, aunque parezca mentira. Pero en el norte de Marruecos se sigue hablando español. Naturalmente, junto al árabe académico y el bereber, tan ligado a la lengua que hablaban los guanches”.

-Vamos a lo académico. Tú has estudiado, y estudias, el sufismo en Marruecos y Senegal. ¿Hay un vínculo con los místicos cristianos?
“Existe un cierto nexo común, efectivamente, que ha sido estudiado por investigadores muy acreditados, como el profesor Miguel Asín Palacios o Luce López Baralt. Los sufíes dedican su vida a Dios, se despojan de todo lo material y buscan la unión con el Creador. Lo mismo hacían Santa Teresa de Jesús, Fray Luis de León y San Juan de la Cruz. En el Islam, los sufíes desarrollan la dimensión más espiritual y mística de la religión islámica. Así que sí podrían existir vínculos, aunque parezca extraño”.

-¿Y cómo explicas los radicalismos islámicos?
“Pues que están derivados de la falta de formación, de la pobreza, de una serie de circunstancias. El musulmán culto no es para nada radical, sino todo lo contrario, ama la paz. El mundo árabe es complicado y lamentablemente es común, en sociedades poco avanzadas, hacer interpretaciones fraudulentas del Corán, por ejemplo”.

-Has escrito un interesantísimo artículo sobre el ribat, las fortalezas, puestos de vigilancia y centros de meditación en el Atlántico marroquí. ¿Tiene algo que ver con Canarias?
“Claro que sí. Y digo en ese artículo que las fuentes árabes que informan sobre el ribat aportan conocimientos sobre espacios geográficos, relaciones comerciales en la costa y en el ámbito transahariano, aspectos sociales, así como como espirituales e identitarios del área geográfica más próxima a Canarias. Planteamos la importancia de esas fuentes para comprender aspectos esenciales de la historia atlántica pre-moderna desarrollada en un lugar al que llegaron genoveses, portugueses, mallorquines, catalanes, andaluces, vascos y normandos en los siglos XIII, XIV y XV, como digo textualmente en el resumen del trabajo”.

-No te voy a preguntar otra vez sobre el origen bereber de los guanches.
“Cada vez se avanza más en ese estudio. Es de lamentar que se haya perdido la lengua que hablaban los guanches para poder relacionarla mucho más con el bereber, aunque no hay duda de que los vínculos están, aunque no haya, por el momento, demasiadas fuentes para investigarlos”.

-Has dicho en una entrevista que en Canarias desconocemos lo árabe y lo islámico.
“Es verdad, lo desconocemos y es una pena. Por eso las universidades tenemos una gran responsabilidad. Es incomprensible que en la ULL no exista un grado de árabe. Solo somos dos profesoras impartiendo árabe e investigando. Y no es suficiente”.

-¿Crees que hemos ideologizado nuestra visión de lo árabe y lo islámico?
“Sí, ese es uno de los problemas que hay que erradicar, porque la cultura no debe entender de ideologías. Incluso alguna universidad española, como la de Sevilla, ha prescindido del Grado de Estudios Árabes. En la ULL nunca lo hemos tenido, por desgracia. Y lo árabe está ahí, al lado. Tenemos la obligación de acercarnos”.

-¿Cuál es el papel de la mujer en Marruecos en este momento?
“Igual que el de un hombre. Marruecos ha avanzado también mucho en el tema de la igualdad. Naturalmente que en algunos ambientes menos cultos, donde reina la pobreza y la falta de formación, no se ve esa igualdad, pero la sociedad marroquí ha cambiado de una manera muy positiva y el papel de la mujer ha crecido, está muy presente en la universidad y en los ambientes culturales”.

(Maravillas Aguiar ha traducido a importantes clásicos marroquíes, en una labor que ha sido muy reconocida. Desde 2002 viaja a Marruecos con asiduidad, trabajando de lleno en universidades de tanto prestigio como la Mohamed V y la Hassan II. También acude con frecuencia a la Biblioteca Nacional de Rabat. Dirige y co-dirige tesis de alumnos de esas universidades. Reconoce que, para sus colegas de aquel país, Canarias es una auténtica desconocida, pero también existe voluntad de acercamiento científico manifiesto. Dice que a Marruecos no hay que ir con prepotencia, sino con la intención de conocer el país y a sus gentes, que son amables, colaboradoras y sencillas. Sobre el problema del Sahara afirma que históricamente, el Sahara es territorio marroquí, pero esa historia ha dado muchas vueltas y tampoco se puede ignorar la presencia y la influencia españolas en el territorio. “En todo caso, se trata de un problema complejo que debe ser resuelto con justicia y honestidad”, concluye).

-Supongo que estarás llena de proyectos.
“Pues sí, sobre todo trabajando en colaboración con mis colegas marroquíes. Yo amo a este país, que considero mi segunda casa. Cada vez descubro cosas nuevas y, además, existe una seria voluntad de sus autoridades académicas para que profesores de otros países podamos investigar allí, sin cortapisa alguna. Les estoy muy agradecida”.

TE PUEDE INTERESAR