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Por qué va todo tan rápido con la vacuna del COVID-19, ¿será segura la primera vacuna?

En la actualidad se está trabajando en unos 200 prototipos de vacunas contra el nuevo coronavirus, de los que cerca de una cuarentena se encuentran en la prueba de humanos

La Asociación Española de Vacunología (AEV) lo tiene claro: “Las vacunas son los medicamentos más seguros que existen, pues para su autorización han debido realizarse más estudios y controles que con ningún otro medicamento, principalmente porque están destinadas mayoritariamente a personas sanas”.

Y es que, según defiende, los estudios de seguridad (comprobar que estas inyecciones no produzcan efectos adversos graves o indeseables) incluyen a miles de personas. Y no sólo eso, asegura que, posteriormente a su autorización y comercialización, estos estudios de seguridad se mantienen de manera muy estricta.

Según datos de la OMS, en la actualidad se está trabajando en unos 200 prototipos de vacunas contra el nuevo coronavirus SARS-CoV-2, de los que cerca de una cuarentena se encuentran en la fase más avanzada, en la prueba de humanos.

En España a mediados de septiembre se inició la prueba de una vacuna en fase dos, en las ciudades de Santander y Madrid. En concreto, un prototipo de la farmacéutica Janssen, que se están probando en cerca de 200 voluntarios.

Pero una de las vacunas más avanzadas y que más destaca en Europa es el proyecto de la farmacéutica AstraZeneca y la Universidad de Oxford (ya en fase 3, prueba en humanos), y que tuvo que paralizar unos días sus ensayos ante la aparición de una reacción adversa. Esto demostraría la seguridad de las vacunas. Pasa algo raro no previsto, y todo se para, se verifica, y si se puede, se continúa con el proyecto una vez se cuente con todas las garantías.

Y es que encontrar una vacuna contra la COVID-19 es una urgencia médica, dado que ya son más de 30 millones de personas los fallecidos por esta infección, según datos de la OMS, y las expectativas que ciernen sobre este otoño no son nada halagüeñas.

UN ESFUERZO INGENTE POR ENCONTRAR LA VACUNA

Así, y dada esta emergencia sanitaria, prácticamente desde que empezara la pandemia fueron cientos los laboratorios que se pusieron manos a la obra en busca de la ansiada inyección, una de las principales armas para luchar contra el SARS-CoV-2. Este esfuerzo ingente nunca antes se había dado en la Historia de la Ciencia.

A juicio de Carlos Martín, que trabaja en el desarrollo de nuevas vacunas contra la tuberculosis desde 1992 y es investigador de la Universidad de Zaragoza, esta carrera por la vacuna contra la COVID-19 está teniendo lugar porque se trata de una enfermedad que está causando estragos económicos a la sociedad. “La inversión de miles de millones y el esfuerzo de la comunidad científica no tiene precedentes”, considera.

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