Educación

Decenas de colegios de Canarias, sin luz por problemas administrativos

La falta de previsión de la Consejería desde 2014 a la hora de contratar la potencia en los centros provoca cortes en el suministro; alumnos de El Fraile (Arona) difunden un vídeo para denunciarlo

Varios alumnos del CEIP El Fraile enseñan carteles de protesta en un aula por la falta de electricidad. DA
Varios alumnos del CEIP El Fraile enseñan carteles de protesta en un aula por la falta de electricidad. DA

Decenas de colegios de Canarias, que podrían superar el medio centenar, sufren cortes del suministro eléctrico en sus instalaciones por un problema administrativo, al consumir por encima de la potencia contratada. Esta circunstancia afecta, sobre todo, a los centros de mayor antigüedad, en los que no se han regularizado los contratos con la empresa suministradora o comercializadora correspondiente. En algunos casos, la actividad docente se realiza en condiciones precarias, solo con la luz natural, puesto que la dirección de los centros prioriza dónde debe llegar la electricidad.

Esta problemática comenzó a aparecer en 2014, cuando la Consejería de Educación debía haber comenzado a adaptar la potencia contratada de los centros a la realidad del consumo. Una portavoz de Educación señaló a este periódico que la Administración está tratando de resolver el problema y confirmó que, mientras se procede al cambio o modernización de las instalaciones eléctricas, la Dirección General de Infraestructuras de la Consejería de Educación ha pedido a la Dirección General de Industria del Gobierno de Canarias que solicite a la empresa comercializadora eléctrica a que interrumpa o cancele durante un tiempo el interruptor de control de potencia (ICP), que provoca que “salte la palanca” cuando se supera, para no dejar sin electricidad a los centros, pudiendo continuar así la docencia con normalidad. Se trataría de una “solución intermedia”, hasta proceder al cambio o modernización de las instalaciones.

Endesa informó que la normativa en vigor obliga al titular del contrato a presentar ante la Dirección General de Energía un proyecto electrotécnico que certifique que las instalaciones cumplen con todos los requerimientos legales y de seguridad. La compañía de distribución o comercialización eléctrica puede exigir un nuevo boletín de reconocimiento de instalaciones si este ya está caducado (a los 20 años) o bien si el boletín vigente marca una potencia máxima inferior a la nueva solicitada.

Si en la instalación hay un ICP, probablemente sea necesaria su sustitución o retirada para disponer del total de la nueva potencia contratada. Hoy en día operan en Canarias unas 40 comercializadoras que informan sobre las tarifas y la potencia a elegir para que se ajuste al consumo. Si realizan un consumo excesivo en relación a potencia contratada, es normal que salte la palanca, pero, aún así, el IPC permite un “cierto margen” en el que se pueden superar los kilowatios contratados, pero durante un tiempo determinado.

Si el centro tiene demasiados aparatos conectados a la red eléctrica lo normal es contratar una potencia superior y, para ello, necesita presentar un boletín nuevo por parte de un instalador. “Eso puede implicar una reforma de instalaciones eléctricas que no han acometido y saben que deben hacer”, indicaron las fuentes consultadas. El instalador debe comprobar y certificar que la instalación puede soportar el aumento de potencia y su seguridad, para, posteriormente, con ese boletín acudir a la comercializadora y contratar el aumento de la potencia.

el fraile

En el caso de los alumnos del CEIP El Fraile que denunciaron su situación en las redes sociales, el Ayuntamiento de Arona ha intentado dar una solución al problema, pero se ha encontrado que desde la suministradora “nos han señalado que la competencia en este asunto sería de la Administración autonómica”, es decir, de la Consejería de Educación o la de Transición Ecológica, indicaron fuentes municipales.

Por su parte, el Colegio de Educación Infantil y Primaria Isabel La Católica de la capital tinerfeña ha mostrado su malestar dando “las gracias” por las molestias ocasionadas y por “habernos estropeado los equipos informáticos a causa de los continuos cortes de luz”. Por su parte, la compañía suministradora señala que “no tiene la culpa de esta situación”.

Por último, la dirección de otro centro con problemas eléctricos, el Fray Albino de Santa Cruz, ha colocado un grupo electrógeno para poder hacer frente a la demanda de energía.