Fútbol

El Logroñés sentencia a Fran Fernández (0-1)

El CD Tenerife encadena su segunda derrota consecutiva y el cambio de entrenador es evidente y necesario

El Logroñés sentencia a Fran Fernández

El CD Tenerife toca fondo tras perder ante el Logroñés. Los blanquiazules son unos jugadores frustrados, deprimidos e incapaces entrenados por un técnico que está sentenciado. Lo más normal es que la entidad anuncié dentro de poco la destitución de Fran Fernández. El almeriense se ha quedado sin crédito y está fuera de la entidad. Ahora solo cabe la esperanza de que su sustituto encuentre la tecla para hacer reaccionar a un equipo que peligra.

Como se esperaba, el reprochable comportamiento de Alberto y de Javi Alonso tuvo sus consecuencias en el once inicial propuesto por Fran Fernández. Ambos desaparecieron de la convocatoria y en el centro de la zaga hubo una novedad muy importante: regresó al once inicial Carlos Ruiz. Parecía claro que Nicola Sipcic sería el acompañante de Bruno Wilson, pero el balcánico ha pasado de ser titular a estar incluso por detrás de un Carlos Ruiz que, pase lo que pase cada temporada, siempre recupera la titularidad. Pero no quedaron los cambios ahí. Además Jacobo ocupó el puesto de Suso, Shashoua el de Vada y otro de la vieja guardia que reapareció: Aitor Sanz, quien sentó en el banquillo a Zarfino.

Tras los minutos habituales de tanteo, el CD Tenerife tuvo su primera ocasión de gol importante en el minuto 14, cuando Moore estrelló el balón en el larguero. Buscó el desmarque al especio Fran Sol, quien apreció la incorporación del norteamericano, quien puso bien la pierna, pero finalmente la pelota se estrelló en la madera de la meta defendida por Santamaría.

Tras esa ocasión el cuadro blanquiazul empezó a mejorar a través de la posesión del balón, tanto por dentro como por fuera, y eso hizo que el equipo creciera, por lo que empezó a tener más ocasiones y más movilidad entre líneas. Solo faltaba que los blanquiazules de fuera se sumaran más al ataque.

Todo parecía ir rodando, pero cuando el encuentro pasaba por su primera media hora de juego, el Logroñés golpeó por primera vez. El equipo riojano detectó que su rival se había desconectado, sin razón aparente, y lo pilló en un fallo colectivo de intensidad y posicionamiento. David González adelantó a los suyos y nuevamente a los locales les toca remar contracorriente.

La segunda parte comenzó con una buena ocasión de gol del Tenerife en el minuto 52, pero Santamaría evitó el gol. Tras esa ocasión efímera, Fran Fernández comenzó a mover su banquillo para intentar lograr la reacción de su equipo. A la hora de partido, entraron Jorge Padilla y Vada, mientras que salieron del campo Folch y Jacobo. Poco después, entró Bermejo y salió Nono.

De los tres recién incorporados, el canterano Jorge Padilla fue el más rápido se metió en el partido. Protagonizó dos disparon casi consecutivos. El primero fue el más peligroso y llegó tras una conducción de Álex Muñoz, pasó atrás para Jorge, quien tras hacer un control orientado, remató alto. También quiso probar fortuna Shashoua, que igualmente puso en aprietos al meta riojano con un disparo que desvió el cancerbero. Ya en esos momento el Tenerife vivía permanentemente en el campo del Logroñés. Pero ni así hubo forma para que los blanquiazules encontrasen el camino del gol.

Llegó el tramo final de partido y Fran Fernández decidió ir a la desesperada. En el 81 llegaron al partido Joselu (por Aitor) y Pomares (por Carlos Ruiz). No había manera de ordenar un equipo que quedó con tres jugadores arriba (Sol, Padilla y Joselu) y un solo hombre en el medio, Vada. Ni por esas. A pesar de juntar arriba muchos atacantes, el Logroñés, bien parapetado atrás, apenas sufrió para retener un botín demasiado grande para los méritos que hizo. Pero este Tenerife es una caricatura de equipo que solo transmite apatía, frustración y apatía.