Granadilla de Abona

Historias y curiosidades del último siglo en El Médano y el sur de Tenerife

El libro del exsenador José Vicente González Bethencourt recoge también la novela, de 1925, ‘El Loco de la playa’, de Leocadio Machado

José Vicente González Bethencourt con un ejemplar de su libro, que lleva un mes en las librerías de la Isla / NORCHI

José Vicente González Bethencourt, político socialista y médico de profesión, hoy jubilado, ha repartido su vida entre Tenerife, La Palma y La Gomera, más sus años de estudiante de Medicina en Cádiz. De todos esos lugares tiene un apego especial a El Médano -veraneaba de niño y hoy tiene allí un apartamento- a quien ha dedicado un libro que repasa el último siglo de “la playa de los tinerfeños”, y que por la pandemia aún no ha podido presentar, pero ya lleva un mes en las librerías de toda la Isla y con buena acogida.

En 280 páginas con numerosas fotos en blanco y negro y color, el libro recoge la novela El loco de la playa, -de ahí viene la expresión locoplaya, señala el escritor- publicada en 1925 por Leocadio Machado, que permite conocer cómo era la vida en El Médano y el sur de Tenerife hace 100 años, como la de un médico que pasaba sus días y noches en soledad entre las montañas de Bocinegro y Roja llorando la muerte de su amada, también la de una mujer esperando durante años en la Peña María de la playa que hoy lleva el nombre de Leocadio Machado el regreso de su amor emigrado hace años a América. “Me gustó tanto la novela que quise reeditarla. Localicé a una bisnieta, la cantante Luisa Machado, y ella me ofreció el único ejemplar que quedaba entre sus descendientes”, relata el escritor.

González Bethencourt detalla la semblanza profesional y familiar de Leocadio Machado, un personaje adelantado a su época, y en 16 capítulos las claves del desarrollo centenario del sur de la Isla hasta el reciente confinamiento por la pandemia del coronavirus, con historias y curiosidades apasionantes de Granadilla, El Médano y Vilaflor, como el transporte marítimo en correíllos desde Santa Cruz, la construcción del muelle, el paso de Magallanes y Elcano por la playa de La Tejita, los pescadores, las tomateras, las pensiones, como la Pilarica, “que hoy todavía existe”, recuerda José Vicente, sus fiestas, el escondite del Hermano Pedro de Bethencourt, el primer aeródromo de Tenerife, el cable submarino desde La Tejita a Senegal y Pernambuco en Brasil, el globo de cuatro británicos que en 1958, primero volando y luego navegando, llegó desde la costa de Granadilla a América o el lanzamiento del windsurf y kitesurf.

Un amplio acopio de la historia de El Médano y su gente, que como recuerda el exsenador José Vicente González Bethencourt, curiosamente eran llamados ‘adejeros’, porque “fueron muchos los pescadores de La Caleta de Adeje que lo visitaban”.