SUR

La desalación de agua, un recurso seguro y de futuro

La estación de Fonsalía garantiza el suministro y la calidad del agua tras un estricto proceso de producción que marca un “antes y un después” en los municipios del suroeste de la Isla

El futuro pasa por la desalación de agua. Las galerías y pozos poco a poco van mermando su caudal, porque cada vez llueve menos, una circunstancia que acaba repercutiendo en la calidad del producto debido a los altos niveles de sodio y elevada conductividad. Los expertos se inclinan por la reposición de esos caudales y coinciden en que la mejor opción es la desalación. Por cantidad, pero, sobre todo, por calidad.

Daniel Montoro, Jefe de Planta de la Estación de Fonsalía, destaca el tratamiento a lo largo de todo el proceso, que se inicia en los pozos de captación, y subraya los rigurosos controles sanitarios. “El agua suministrada por la desaladora de Fonsalía cumple con los más altos estándares sanitarios, ya que es una planta de última generación con un control continuo de parámetros de calidad de agua. Para mayor seguridad se verifican las mediciones y periódicamente se envía el agua para que sea sometida a análisis más complejos y específicos que certifiquen la máxima calidad que exige el Consejo Insular de Aguas, titular de la planta”.

El proceso cumple escrupulosamente una serie de etapas que ponen de manifiesto la apuesta por la calidad del producto. “El agua, desde que es captada por las bombas sumergibles, se envía al proceso de filtración, de doble etapa. Una vez que es filtrada se envía a las membranas de ósmosis inversa, ahí la presión tiene que ser elevada para asegurar la eliminación por completo de las sales. Luego llega la remineralización con el fin de cumplir con los requisitos legales, y justo antes de ser enviada a los municipios de Adeje, Guía de Isora y Santiago del Teide se realiza un postratamiento con hipoclorito para asegurar definitivamente la ausencia de cualquier tipo de virus o patógenos”, explicó Daniel Montoro.

Desaladora Fonsalía
Estación desaladora de Fonsalía, en el municipio de Guía de Isora. Sergio Méndez

El responsable de la planta isorana destacó la ausencia de incidencias durante la etapa de confinamiento. Aqualia, que gestiona las desaladoras de La Caleta y Fonsalía, con disponibilidad para producir 26.000 metros cúbicos de agua potable para consumo humano y agrícola, activó un plan de contención entre ambas estaciones, en coordinación con el Consejo Insular, con el objetivo de evitar cualquier contratiempo y reaccionar rápidamente para mantener el suministro hacia la población. La desalación garantizó la ausencia de cualquier tipo de virus, incluido la COVID-19.

Por su parte, la alcaldesa de Guía de Isora, Josefa Mesa, manifestó que la desalación de agua “marca un antes y un después” en el municipio. “Es importantísimo por la situación actual de los acuíferos y porque la calidad mejora notablemente, igual que la conductividad”. La regidora recordó que actualmente el núcleo de Playa San Juan se abastece con agua tratada por la estación de Fonsalía y avanzó que muy pronto se hará lo mismo con Alcalá.

Estación de Fonsalía
Josefa Mesa, alcaldesa de Guía de Isora y Daniel Montoro, jefe de planta de Fonsalía. S.M./DA

“La intención del Ayuntamiento es abastecer toda la zona costera y, a partir de una serie de obras muy importantes, valoradas en más de medio millón de euros que se acometen en diferentes puntos del municipio, subiremos el agua hasta la zona de medianías. De esta forma, también conseguiremos liberar agua de alta calidad de algunas galerías”, indicó la alcaldesa, que reveló que el Ayuntamiento sigue trabajando en proyectos “mucho más amplios valorados en más de un millón y medio de euros para lograr que el abastecimiento de agua desalada llegue desde la costa a las medianías”.

Josefa Mesa remarcó que “la intención es disponer de agua de calidad y de las infraestructuras mejores que se puedan tener para que el suministro llegue a nuestros vecinos y vecinos con todas las garantías”.