El norte de Tenerife arranca uno de sus proyectos urbanísticos y culturales más ambiciosos de los últimos años. El Ayuntamiento ha desbloqueado de forma definitiva la tramitación para convertir el emblemático y antiguo cine Chimisay en el futuro auditorio del Puerto de la Cruz, una infraestructura clave que promete transformar por completo el panorama social, económico y artístico del municipio turístico. Con la apertura del periodo de presentación de ofertas para las empresas interesadas, la ciudad turística inicia la cuenta atrás para recuperar un inmueble cargado de nostalgia y dotarlo de una segunda vida adaptada al siglo XXI.
La administración local ha diseñado un contrato mixto que unifica tanto la redacción del proyecto técnico como la ejecución material de los trabajos de remodelación. Este procedimiento busca agilizar al máximo los plazos de edificación en una infraestructura de notable complejidad arquitectónica. El presupuesto base de licitación refleja la magnitud de la intervención en pleno casco histórico portuense, consolidando una de las mayores inversiones públicas directas del actual mandato en la localidad.
Plazos y presupuesto del nuevo auditorio del Puerto de la Cruz
El concurso público cuenta con un presupuesto total que asciende a los 5.347.089 euros, situándose el valor estimado de las obras en un neto de 4.997.280 euros. Al tratarse de una tramitación ordinaria mediante procedimiento abierto, el consistorio busca captar a las constructoras con mayor solvencia del sector para garantizar un resultado óptimo en un edificio con un alto valor simbólico para el municipio.
El periodo temporal fijado por el área de Contratación Pública establece un plazo máximo de ejecución de 31 meses. Durante este tiempo, la empresa adjudicataria deberá redactar el documento técnico definitivo basándose en los pliegos municipales y, de manera consecutiva, iniciar la demolición interna, consolidación estructural y posterior equipamiento técnico del recinto. El objetivo es que las obras avancen sin interrupciones burocráticas entre la fase de diseño y la constructiva.
El renacer del antiguo cine Chimisay en Tenerife
El futuro auditorio del Puerto de la Cruz contará con una capacidad prevista para albergar hasta 450 espectadores, convirtiéndose en el principal polo de atracción cultural de la zona urbana. La adquisición del antiguo cine Chimisay por parte del consistorio se formalizó el pasado 13 de noviembre de 2025, una operación estratégica que buscaba frenar el deterioro del inmueble y garantizar su titularidad pública para el beneficio de los ciudadanos.
El alcalde de la ciudad, Leopoldo Afonso, ha destacado la enorme relevancia de este paso administrativo, señalando que recuperar el antiguo inmueble supone rescatar un trozo fundamental de la memoria colectiva de los portuenses. No obstante, el mandatario ha matizado que el proyecto no se limita a la nostalgia, sino que mira directamente hacia el futuro del municipio. La intención del grupo de gobierno es levantar una infraestructura moderna, polivalente y completamente equipada para acoger desde grandes eventos teatrales y musicales hasta congresos de índole nacional e internacional.
Según el Ayuntamiento, el impacto económico del nuevo centro cultural se dejará sentir de forma directa en el tejido empresarial del casco portuense. La reactivación de este punto neurálgico potenciará las visitas en las zonas comerciales abiertas, atrayendo a un público consumidor que generará sinergias positivas en los sectores de la restauración, el pequeño comercio y el hospedaje hotelero.
Innovación técnica y accesibilidad en el centro cultural
Por su parte, el concejal de Contratación Pública y Patrimonio, Pedro Antonio Campos, defendió la elección del contrato mixto como la vía más idónea para coordinar una obra que califica de alta complejidad técnica. La integración de los equipos de diseño y de obra desde el primer minuto evitará los habituales desajustes arquitectónicos que suelen encarecer y retrasar este tipo de reformas en estructuras antiguas.
El renovado recinto no solo mantendrá su esencia exterior, sino que incorporará sistemas tecnológicos de última generación. Los pliegos técnicos exigen la implantación de soluciones avanzadas en materia de eficiencia energética y climatización sostenible, reduciendo al mínimo la huella de carbono del edificio. Asimismo, se pondrá especial foco en el aislamiento acústico y en el diseño de unas instalaciones escénicas versátiles, capaces de adaptarse a diferentes formatos de espectáculos y ponencias formativas institucionales en las próximas décadas.





