Crisis migratoria

Los empresarios dicen estar al límite con la acogida de migrantes en complejos turísticos

A unas horas de que entre en servicio el nuevo campamento de Barranco Seco, en Las Palmas de Gran Canaria, las guaguas han seguido moviendo a estas personas a hoteles y complejos turísticos del sur la isla

Imagen del Muelle de Arguineguín. Reuters
Imagen del Muelle de Arguineguín. Reuters

Los empresarios del sector de los apartamentos turísticos de Gran Canaria aseguran que están llegando a su límite de acogida con los inmigrantes que se les siguen derivando a sus completos desde el muelle de Arguineguín, los últimos, este mismo miércoles.

A unas horas de que entre en servicio el nuevo campamento de Barranco Seco, en Las Palmas de Gran Canaria, las guaguas han seguido moviendo a estas personas a hoteles y complejos turísticos del sur la isla, con 79 inmigrantes que han sido desplazados este miércoles tras los 150 que fueron reubicados anoche.

El presidente de la Asociación de Empresarios de Alojamientos Turísticos (Aeat) de Las Palmas, Tom Smulders, ha manifestado que están “al límite” y aunque el sector se prestó a ayudar en una situación “de emergencia, transitoria y temporal”, todo se ha ido “alargando en el tiempo sin dar una respuesta”.

Los extrahoteleros, ha valorado, “debemos decir hasta aquí” y dar “un golpe en la mesa”, porque “no somos el catalizador para que el Estado no haga nada”.

Actualmente hay 14 complejos hoteleros que alojan a inmigrantes legados en patera y desde esta asociación “se ha dicho claramente” que era “una ayuda de emergencia solidaria temporal”.

A juicio de Smulders, el Gobierno de España debe actuar y “tomar medidas inmediatas”, empezando por “desalojar el atasco inhumano del muelle, crear centros de acogida y a los que sea posible, y lo antes posible, desde península derivarlos de nuevo a su país de origen”.

Para este portavoz del sector, “no se puede obligar a los empresarios de los complejos turísticos a que abran sus puertas y manden a la gente fuera”, porque ante todo “somos gente seria, pero somo empresarios turísticos, no una ONG”.

Para Smulders, “no es inteligente abrir más complejos turísticos”, porque “desde esta asociación se está tratando de salvar la imagen turística del destino”, para que los turistas no vean al sur de Gran Canaria como una nueva Lampedusa.

Además, ha destacado la ausencia de incidencias con los inmigrantes alojados, porque en la mayor parte de los casos “su comportamiento es ejemplar”.