CORONAVIRUS

La Navidad pasa factura en la provincia de Las Palmas, que gozó de margen festivo

Gran Canaria duplicó ayer a Tenerife en el número de casos diarios de COVID-19, tras lo cual el Gobierno, que se reúne mañana, flexibilizará las restricciones en esta última y pondrá el foco en la oriental


Los encuentros navideños no ocasionaron una avalancha de contagios la semana posterior al final de las fiestas. Lo están haciendo ahora, y con fuerza. La tan temida tercera ola es una realidad, y mientras en la isla de Tenerife comienzan a descender los positivos de COVID-19, toda vez que surten efecto las fuertes restricciones a las que fue sometida la población en las fechas más señaladas, en Gran Canaria, que pasó unas Navidades mucho más holgadas, parecen estar fuera de control. Prueba de ello es el reporte de la Consejería de Sanidad, que ayer atribuyó 101 casos nuevos -de los 245 en el Archipiélago- a la isla vecina, mientras a Tenerife le correspondieron 54 adicionales respecto a la jornada anterior.

Otra situación que preocupa es la de Lanzarote, que vio incrementado su contador de infectados en 83, convirtiéndose así en el segundo territorio canario que mayor número de enfermos incorporaba. No obstante, ante esta circunstancia, se prevé que mañana mismo, en el marco de la próxima reunión del Consejo de Gobierno, el Ejecutivo autonómico adopte la previsión de poner el foco sobre la pandemia en tierras conejeras y grancanarias, visto que se hallan en una fase ascendente de la curva epidemiológica.

Se trata de una compleja tesitura que, según expertos consultados por esta redacción, podría haberse prevenido, pero para ello hubiera hecho falta flexibilizar la aplicación de los indicadores de los denominados semáforos y niveles, que toman como referencia parámetros muy concretos, tales como el de la incidencia acumulada (IA, casos por cada 100.000 habitantes identificados en los siete días anteriores). Es decir, de acuerdo con dichas fuentes, llevados a la práctica, esos factores deben atender más a la prevención de una catástrofe que a la actuación de urgencia cuando esta ya ha llegado.

Pero la mejora de los datos en Tenerife no es únicamente una cifra, sino que vendrá aparejada de una flexibilización parcial de las restricciones. Así lo adelanta, en declaraciones a DIARIO DE AVISOS, el portavoz del Comité de Expertos que asesora a la Adminsitración regional, Lluís Serra Majem, que afirma que la calificación de la Isla bajará a nivel 2 (semáforo naranja), por lo que “el toque de queda pasará de las 22.00 a las 23.00 horas” y, por otra parte, “se volverán a habilitar los espacios interiores en bares, cafeterías y restaurantes, que se podrán volver a utilizar al 50% de sus aforos”.

Además, declaró el catedrático que “se levantará el confinamiento de la Isla”, que desde mediados de diciembre restringe los movimientos de entrada y salida en puertos y aeropuertos a aquellos que resulten imprescindibles, por motivos justificados o de fuerza mayor.