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El juicio de Matilde Zambudio contra Vidina Espino será a finales de mayo

La diputada regional de Ciudadanos se enfrenta a una demanda de su compañera de partido en el Ayuntamiento de Santa Cruz de Tenerife por acusarla de “tamayazo”
Matilde Zambudio y Vidina Espino. / DA

El Juzgado de Primera Instancia Número 9 de Santa Cruz de Tenerife ha fijado el próximo 27 de mayo como fecha para la celebración del juicio que dirimirá la demanda interpuesta por la concejala y portavoz de Ciudadanos en el Ayuntamiento de Santa Cruz de Tenerife, Matilde Zambudio, contra su compañera de filas, la diputada autonómica Vidina Espino.

Dicha decisión judicial se produce tras escuchar a ambas partes sus pronunciamientos al respecto, en un caso abierto por Zambudio, que acusa a Espino de una presunta intromisión ilegítima en su honor a cuenta de los comentarios de aquella en los que la acusaba de participar en un “tamayazo” tras los acuerdos con el PSOE para gobernar la Corporación santacrucera. El documento judicial, al que en su día tuvo acceso este periódico, refleja que la cuantía de esta demanda es de 10.000 euros como reclamación de daños y perjuicios.

A este respecto, cabe recordar que fue a mediados de julio del año pasado cuando Zambudio dio un plazo de 24 horas a Espino para que retirase sus acusaciones sobre un presunto delito de cohecho por haber condicionado, supuestamente, esos apoyos a la entonces alcaldesa capitalina Patricia Hernández, a cambio de plenas competencias en Urbanismo y otras áreas.

“Estamos muy sorprendidos con lo que ha pasado. Lo que ha ocurrido es un tamayazo”, aseguró por aquel entonces Vidina Espino en dos periódicos de las Islas. Como quiera que tal rectificación no llegó, Zambudio acabó cumpliendo su palabra y presentó la demanda que hoy nos ocupa.

Hay que recordar que se conoce periodísticamente como tamayazo lo ocurrido en la Asamblea de Madrid en 2003, cuando dos diputados regionales del PSOE (Eduardo Tamayo y María Teresa Sáez) no se presentaron a la votación para la elección de la mesa de la Cámara, impidiendo así que se cumpliera un pacto firmado por su partido con Izquierda Unida, pacto que a la postre debía convertir en presidente al socialista Rafael Simancas.

Aplicada la plantilla del tamayazo a los dos concejales de Ciudadanos que finalmente votaron a favor de Patricia Hernández como alcaldesa (la citada Zambudio y Juan Ramón Lazcano), nos encontramos con que no solo no incumplieron ningún acuerdo firmado por su partido con alguna de las demás formaciones presentes en el Consistorio, sino más bien al contrario: actuaron en cumplimiento estricto de los acuerdos a los que precisamente ambos concejales habían llegado con el PSOE.

A este respecto, cabe recordar que la entonces secretaria de Acción Institucional de Ciudadanos en Canarias, Teresa Berástegui, había asegurado, tras la ruptura de las negociaciones para un pacto regional de centroderecha, que “sus concejales tenían total libertad”, para luego afirmar, sin todavía concluir el Pleno constituyente del Ayuntamiento que dio la Alcaldía a Patricia Hernández (PSOE), que se le abrían expedientes a los dos ediles, porque las directrices eran votarse a sí mismos, lo que en la práctica era darle el bastón de mando a José Manuel Bermúdez (CC).

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