crisis migratoria

Tensión en Las Raíces: protestan y sacan los colchones al bosque

Medio centenar de inmigrantes duerme fuera del campamento por segunda noche consecutiva para quejarse de las malas condiciones del centro y la negativa a dejarles viajar a la Península
Los migrantes pasaron la noche en el bosque de eucaliptos y se manifestaron con pancartas que rezaban “No al racismo” y “los inmigrantes no son criminales”. Foto: Fran Pallero
Los migrantes pasaron la noche en el bosque de eucaliptos y se manifestaron con pancartas que rezaban “No al racismo” y “los inmigrantes no son criminales”. Foto: Fran Pallero
Los migrantes pasaron la noche en el bosque de eucaliptos y se manifestaron con pancartas que rezaban “No al racismo” y “los inmigrantes no son criminales”. Foto: Fran Pallero

La situación alrededor del campamento provisional para la acogida de inmigrantes instalado en Las Raíces (La Laguna) es cada vez más insostenible. Así lo aseguraban ayer a DIARIO DE AVISOS los usuarios del recurso, que entonaban frases como “todo está mal” o “solo queremos ganarnos la vida”. Ayer, medio centenar de ellos pasaba su segunda noche en los exteriores del complejo, con pancartas y durmiendo a la intemperie, como acto de protesta frente a la falta de oportunidades que perciben, pues no se les permite trasladarse a la Península o el continente europeo, adonde afirman que quieren ir en busca de ese porvenir más próspero.

Por la tarde eran cerca de 150 los que permanecían fuera del recinto, solidarizándose con sus compañeros y secundando sus demandas, si bien más tarde algunos entrarían para pernoctar en las carpas emplazadas en el interior del antiguo acuartelamiento. Y junto a los que decidían sufrir las bajas temperaturas, cubiertos únicamente por el manto de estrellas, se hallaban voluntarios del colectivo informal de apoyo a los inmigrantes formado en torno a Las Raíces. Dicho movimiento, que se reunió por primera vez el pasado miércoles y tiene previsto hacer lo propio hoy a partir de las 15.30 horas, es el que les ha facilitado mantas, ropa y comida para poder proseguir en su acto reivindicativo.

Un grupo de inmigrantes que duerme a la intemperie desde la noche del lunes como protesta por sus condiciones | FRAN PALLERO

De hecho, la denominada Asamblea de apoyo a migrantes hizo un llamamiento a través de redes sociales a toda la sociedad tinerfeña, instando a que quien lo desee acuda para donar productos no perecederos como “bolsas de basura, toallitas, baterías portátiles, lonas para aislar del suelo, pinturas, sábanas y cartones para hacer más carteles, colchones inflables, desodorante, cepillos de dientes, linternas, mascarillas o gel hidroalcohólico”, aparte de comida y agua. Una convocatoria ante la que la entidad dijo haberse “sorprendido”, dado que, frente a la xenofobia y el racismo que se ha visto en otros lugares del Archipiélago, con un fuerte rechazo de la población local, los habitantes de Aguere han respondido con “solidaridad”, contribuyendo con la causa de estas personas que, recuerdan, “solo quieren seguir su camino hacia Europa”.

Abdelali, uno de los pocos inmigrantes que habla español, confesaba al DIARIO sentirse decepcionado por el estancamiento de su sueño europeo. Concretaba que su mujer y sus tres hijos, que le esperan en Marruecos, “están pasando hambre”, ya que dependen de él para sufragar los gastos de suministros como la luz o el agua, además de para la alimentación. Y que él, en caso de que no le dejen cumplir sus expectativas, prefiere que lo deporten. Solo desea garantizar un medio de subsistencia a su familia, que confió en poder encontrar en la Península, donde tiene a algunos conocidos que, asegura, le pueden ayudar a conseguir trabajo.

Rápidamente, el joven Jaoude, de 29 años, se aproxima a Abdelali y se lleva la mano a su ojo derecho, teñido de sangre y con una protuberancia junto al iris. “No veo mucho”, confesaba, al tiempo que decía haber solicitado asistencia médica a los trabajadores del campamento sin lograr obtener una solución a su problema. “Dicen mañana, mañana, pero luego nada”. Una afirmación que suscribía también Abdelhafid, que muestra la lesión de su mano para denunciar la misma circunstancia. “Te puedes morir, que aquí no viene nadie”, concluía Abdelali.

“El objetivo final de todo esto es que se respete su #derecho a poder circular libremente. Lo que no se puede hacer es tenerlos tres meses aquí para luego deportarlos; para eso, que lo hagan ya. Mientras ellos estén manifestándose, los apoyaremos”, señalaban miembros de la Asamblea, que anoche acompañaron a los dreamers.

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