garachico

Garachico: el pueblo más bonito y castigado de la Isla

La Villa y Puerto es el primer municipio de Tenerife en formar parte de la red de lugares más bellos de España, un reconocimiento que compensa sus históricos infortunios

Superar dificultades está en el ADN de Garachico, un pueblo que lo tuvo todo. También un volcán que se lo quitó. La naturaleza se cebó en diversas oportunidades con el municipio que durante los siglos XVI y XVII,  fue capital y puerta de entrada a Tenerife gracias a su puerto, el más próspero de la Isla. De allí zarpaban navíos cargados de vino y azúcar hacia América y Europa y era la parada obligatoria para los barcos que llegaban de estos dos continentes.

Una situación que cambió en 1706 cuando el volcán de Trevejo o de Arenas Negras arrasó casi por completo el pueblo y su puerto y terrenos agrícolas quedaron sepultados bajo la lava. Una catástrofe que le llevó años recuperarse pero que sin embargo ha dejado huellas positivas, como las piscinas naturales de El Caletón, uno de sus principales atractivos turísticos.

Medio siglo antes, entre 1601 y 1606 el puerto de Garachico había sido el principal foco de la peste bubónica en Tenerife. La historia se repite, una desgracia que conllevó la construcción de un templo para implorar el fin de la pandemia al que se le puso el nombre de San Roque, patrono de los contagiados por epidemias, al que se nombró patrón de la Villa y Puerto junto con Santa Ana y al que se le rinde homenaje cada 16 de agosto, en una fiesta declarada de Interés Turístico Nacional.

Pero las desgracias siguieron durante todo ese siglo, el aluvión de 1645, la plaga de langosta en 1659 y un grave incendio en 1697 que quemó 109 casas.

La naturaleza no ha tenido piedad con Garachico. El martes 13 de enero de 1987 el municipio fue escenario de la fuerza del mar, que dejó dos víctimas mortales además de destruir viviendas, calles, coches y enseres debido a las olas de más de 40 metros. Más recientemente, en 2018, fue duramente castigado por un temporal marítimo que dejó más de un millón de euros en daños en el espacio público y comercios destruidos. Y una vez más, se recuperó.

Garachico “glorioso en su adversidad”, como reza en su escudo, nunca ha escatimado los esfuerzos para volver a levantarse y cuidar de sus tesoros: el principal, un patrimonio cultural y arquitectónico de los siglos XVI y XVII que se mantiene y que fue declarado Bien de Interés Cultural (BIC) en 1994.

Todo ello, unido a una belleza natural, ha desembocado en que este año ingresara en la Asociación Los Pueblos más Bonitos de España, creada en 2011 para promocionar, difundir y preservar el patrimonio cultural, natural y rural de los municipios con menor nivel de industrialización y población, siendo el primero de Tenerife en conseguirlo.

Lo hizo tras superar una auditoría rigurosa con más de 40 criterios que se cumplieron, como la conservación de las fachadas de sus inmuebles; la limpieza; el cuidado de flores y zonas verdes, una completa y variada programación cultural; la circulación de vehículos; el espacio destinado a los aparcamientos, y el respeto a las tradiciones.

A ello se añaden diversos proyectos que están en marcha para fomentar la movilidad sostenible aunque este último objetivo es bastante más complejo de conseguir debido a que una carretera insular atraviesa la avenida Adolfo Suárez, la principal vía de acceso al municipio “y que no se puede obviar porque para ello sería necesario construir una variante por debajo de la montaña y es una decisión que no depende del Ayuntamiento”, explica su alcalde, José Heriberto González.

Peatonalización del conjunto histórico

Por ello, el mandatario reconoce que una movilidad sostenible “al completo” será un propósito más difícil de lograr aunque se está trabajando en esa línea. En concreto, con dos proyectos importantes para peatonalizar el interior del conjunto del histórico artístico y que quede libre de vehículos. “Y en esa línea vamos a caminar en los próximos años”, recalca.

Una línea que siguieron con éxito municipios de Tenerife, como La Laguna, mientras que otros, como La Orotava, se han quedado en el intento, pese a que no la descartan.

González ya estimaba que Garachico podía cumplir con los requisitos que se requerían y por eso el año pasado se presentó la candidatura. Sin embargo, una vez conseguida, la incorporación en la red supone una serie de compromisos para poder permanecer en la misma ya que se trata de que los pueblos que están incluidos ofrezcan una imagen homogénea y cumplan unos parámetros de calidad para que la asociación no pierda prestigio. “Son unas líneas rigurosas las que se marcan para poder tener esta distinción. Y cada año hay que demostrar que el pueblo va mejorando”, recalca.

Presentación oficial en Fitur

Garachico, igual que Agulo en La Gomera, serán presentados oficialmente como miembros de la Asociación en la Feria Internacional de Turismo de Madrid (Fitur), que pospuso su celebración por el coronavirus. Si no hay cambios de último momento, se desarrollará del 19 al 23 de mayo. Además, en primavera se celebrará un importante acto de proclamación en estas localidades.

Pese a la pandemia, Garachico puede presumir de tener siempre sus calles llenas de gente. “Ha habido una merma de turistas extranjeros porque los hoteles han estado cerrados, pero el municipio tiene un ritmo intenso de visitantes locales que vienen a disfrutar de la gastronomía y de sus encantadores rincones. Por eso no ha dejado de estar prácticamente lleno los fines de semana una vez que se empezó a abrir tras el confinamiento”, indica el alcalde.

En verano los lugares de baño también se vieron al completo pese a los controles y un aforo limitado y no cerró ningún establecimiento de hostelería, todo lo contrario, ha habido nuevas aperturas.

“La compensación ha sido seguramente, tener una belleza que nos hace paliar, aunque sea un poco, todos los infortunios que ha tenido el pueblo a lo largo de los siglos, que han sido bastantes comparados con otros y que los seguiremos sufriendo en cuanto a temporales marítimos porque el nivel del mar seguirá subiendo como consecuencia del cambio climático”, sostiene José Heriberto González.

TE RECOMENDAMOS