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Una tarde con el “peor Gobierno en el momento más difícil”

Si un marciano experto en Ciencias Políticas bajara del espacio sideral, habría detectado dos elementos ligeramente ‘nacionalistas’ en el discurso de réplica, ayer, del portavoz de CC, José Miguel Barragán. Uno, la apelación a Madrid como gran fuente de problemas autóctonos -salvo los 1.000 millones de ayudas directas a la economía que ha planteado el Ministerio Nadia Calviño,  que Barragán alabó-. Y otro, la reclamación de un mayor brío del Gobierno regional para activar el nuevo Estatuto de Autonomía y pedir la reunión, de una vez, de la Comisión Bilateral Canarias-Estado. Pero el resto del discurso de Barragán fue casi administrativo, casi limitándose a señalar los fallos de gestión, como el gestor que él mismo ha sido, pero incapaz de esbozar reflexiones de cierta profundidad y ambición política. Dice Barragán que el Gobierno está todo el rato mirando al pasado para exculparse, pero él no para de referirse al pasado para reflejar lo mal que lo hacen los que creían tener una “varita” para solucionar los problemas cuando estaban en la oposición. O cuando recuerda que Conrado Domínguez, actual director del Servicio Canario de Salud, ya lo fue en el Gobierno de Fernando Clavijo.

Es “el peor Gobierno en el momento más difícil”, decía el portavoz nacionalista, “asombrado” con la autocomplacencia del discurso de Torres, que alguna vez ha hablado del “milagro canario” para referirse a la gestión sanitaria en el archipiélago, a pesar del déficit de materiales con el que tuvieron que afrontar los primeros meses de la crisis sanitaria, como recordó Barragán. Y de haber cambiado a la consejera, Teresa Cruz Oval. Igual que a la de Educación, María José Guerra.

El nacionalista, a quien nadie podrá negarle el tono constructivo, criticó la actitud servil del Gobierno canario frente al central en la cuestión migratoria, afirmando que, durante la crisis de los cayucos sí se actuó bien desde Canarias, aunque en aquella época llegara a haber hasta 5.830 migrantes en Canarias. Eso sí, internados, no caminando libremente. “Es su tierra, presidente, ¿qué siente cuando ve que se convierte en una cárcel?”, le espetó a Torres.

Sobre la situación económica, Barragán acusó al Ejecutivo de pasividad a la hora de proteger al tejido productivo ante la crisis, por falta de previsión y de medidas para devolver la confianza a los mercados emisores de turistas y con la Consejería de Turismo “dando tumbos”. Según el portavoz nacionalista, no hay “ningún análisis, ninguna prioridad clara, ninguna adaptación a las nuevas olas de contagio”, y criticó la falta de competencia al frente de la Consejería de Economía y Empleo, que tiene al frente a Elena Máñez y cuya Viceconsejería previsiblemente ocupará ahora Blas Acosta, imputado en dos presuntos casos de corrupción. Según Barragán, la única que trabajaba bien era la persona que ha sido viceconsejera hasta ahora, Almudena Estévez.

“Qué raro que la única persona del Gobierno de la que habla bien”, le dijo Torres con ironía al tiempo que le recordó que los malos indicadores socioeconómicos azotan a todo el mundo. No solo a Canarias. Y que territorios insulares como Hawai o Baleares, que también tienen una fuerte actividad turística, han perdido mayor porcentaje de empleo que Canarias. También le recordó la ausencia casi absoluta de políticas de transición energética durante el último Gobierno de CC.

Barragán también le recordó a Torres algo interesante: mientras que a CC le tocó gestionar la austeridad impuesta desde Bruselas en la anterior crisis económica -una parte del tiempo, en coalición con el PSOE-, este Gobierno tiene dinero a mansalva gracias a la política expansiva en el gasto promovida desde Europa. Ahora hay que saber gastar ese dinero.

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