política

La candidatura de Pomares dinamita la Junta de Control de RTVC

El Parlamento rechaza la lista después de que DIARIO DE AVISOS publicara la falsedad del currículum del candidato de CC
Francisco Pomares. Fran Pallero
Francisco Pomares. Fran Pallero

No pudo ser. El Parlamento tumbó ayer la lista a la Junta de Control de la Radiotelevisión Canaria con la abstención del PSOE y el voto negativo de Sí Podemos Canarias y Nueva Canarias. La Agrupación Socialista Gomera sí votó a favor, al igual que CC, PP y Cs. Pero hay dos votos negativos y una abstención que no son de los partidos de la izquierda que se le han descolgado a la oposición por el camino.


Si la Coalición Canaria de Fernando Clavijo pretendía forzar a los socialistas a apoyar la Junta de Control sin garantizar el apoyo a la candidatura de Francisco Moreno, se ha quedado solo en su sectarismo, el mismo que lo hizo echar al PSOE del Gobierno autónomo hace años y llenar el socialismo canario de anticlavijistas que juraron no pactar nunca más con él. Si Clavijo pretendía que socialistas, NC y Sí Podemos Canarias se atemorizaran por ver a Casimiro Curbelo votando lo mismo que su partido, CC, el tiro le salió por la culata, pues solo consiguió 33 votos, frente a los 36 que no apoyaron la lista, y tendrá que preguntarse de dónde vienen esos tres que no se le unieron en su estrategia de desgastar al Gobierno.


En el camino también se queda Francisco Pomares, candidato propuesto para la Junta de control de RTVC por CC, a pesar del rechazo que produce en una parte del nacionalismo canario. El 26 de abril, día en que Pomares compareció ante la Comisión de Control de RTVC, que examinaba su idoneidad como candidato, DIARIO DE AVISOS y Canarias 7 publicaron que Pomares había presentado dos certificados supuestamente falsificados para conseguir una plaza de profesor en la Universidad de La Laguna. No dijeron nada ese día los grupos parlamentarios, salvo el portavoz de Sí Podemos Canarias, Francisco Déniz, que votó en contra de la candidatura del periodista. Pero la bola se ha ido agrandando, sin que Pomares haya enseñado aún ningún documento evidenciando que trabajó donde esos certificados que presentó decían que lo había hecho.


Por el camino, Nueva Canarias y Sí Podemos Canarias han ido acentuando su crítica, pidiendo incluso una votación separada de los candidatos que los servicios jurídicos del Parlamento no votaron. También se ha ido demostrando, una vez más, que la Junta de Control necesita profesionales que no generen grandes rechazos. El escenario actual era el menos deseado, el de la vieja conflictividad que parecía inherente al ente público. Una Junta de la RTVC debe estar llena de personas capaces de colaborar, sin guerrillas ni trincheras permanentes, a juicio de la mayoría del Gobierno. Pero ese no era el designio de Fernando Clavijo, a juzgar por los hechos.

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