Día Internacional del Medio Ambiente

Compromiso de la ULL con el Medio Ambiente

La Universidad de La Laguna se obliga a construir un centro más sostenible y rinde cuentas del seguimiento de su Declaración de Emergencia Climática

La Universidad de La Laguna celebró ayer el Día del Medio Ambiente. Los tres campus universitarios se han volcado con esta jornada celebrando talleres de todo tipo, desde compostaje y vermicompostaje, a la construcción de cajas nido, hoteles de insectos, elaboración de herbarios, talleres de microplásticos o suelta de aves.
En el Campus Central, tras la suelta de un ave atendida en el Centro de recuperación de fauna silvestre La Tahonilla se procedió a la donación de varios castañeros por parte de los alumnos del CEIP Cardonal que serán plantados en el Jardín Botánico Wolfredo Wildpret.
Los estudiantes del CEIP La Aneja participaron en varios talleres en los que observaron cómo se construía la caja de madera para los nidos de las aves, o por qué es tan importante la polinización de las abejas.
A todo ello se unió los paseos temáticos por los jardines del campus para conocer algunas de las especies vegetales únicas de nuestras islas de la mano del botánico y catedrático emérito Wolfredo Wildpret y su esposa, la profesora, Victoria Martín.
En el Campus de Guajara tenía lugar un taller de compostaje de residuos orgánicos y un acto de hermanamiento entre las cátedras institucionales sobre sostenibilidad de trece universidades españolas. Mientras que en el campus de Anchieta se centraban en otro taller de microplásticos, un gran problema medio ambiental de nuestras islas a cargo del Grupo de Investigación Química Analítica Aplicada (AChem) dirigido por el profesor Javier Hernández Borges y todos su equipo.

Imagen de la suelta de un cernícalo atendido en el Centro de recuperación de fauna silvestre La Tahonilla. | DA

Acto central en el Campus de Guajara


El acto central de la jornada tuvo lugar en los jardines de Guajara, con la rendición de cuentas sobre el grado de ejecución de las 40 medidas tomadas por la institución en su Declaración del Estado de Emergencia Climática, una hoja de ruta para construir una universidad más sostenible.
El acto contó con la participación de la rectora, Rosa Aguilar, y del consejero de Transición Ecológica, José Antonio Valbuena, el consejero del área del Cabildo de Tenerife, Javier Rodríguez, la catedrática Marisa Tejedor, quien fuera rectora durante la redacción de aquella pionera Declaración de La Laguna de 1994, y quien hizo lectura de un fragmento de la Declaración de Emergencia Climática de la Universidad.
Aguilar recordó que “hemos hecho de este planeta una gran amenaza para las generaciones futuras” y que urge tomar decididamente las riendas para cambiar de rumbo. “El desafío es enorme, es nuestro deber tratar de revertir la situación. Este es nuestro momento de crisis, porque nuestra guerra es esta”, apuntó, una lucha que no solo compete a gobiernos, instituciones y grandes corporaciones, sino también “a las personas que representamos a la sociedad civil”. “La sostenibilidad es un concepto transversal que permea en muchas de las acciones que estamos acometiendo para propiciar un cambio cultural. Así, estamos midiendo y evaluando lo que hacemos y cómo impactan en los ODS las decisiones que tomamos, de tal forma que se han convertido en nuestra hoja de ruta, porque han sido asumidos por la institución”.
Los fondos Next Generation son una “oportunidad para hacer crecer una economía más verde”, y, a escala local, recordó el documento Canarias ante la trasformación necesaria, presentado al Gobierno regional y emanado de la ULL, para hacer florecer un tejido productivo más sostenible y diversificado, basado en la explotación intensiva del conocimiento. “Falta ver ahora cómo se traduce en hechos palpables”.

Por su parte, el consejero de Transición Ecológica, Lucha contra el Cambio Climático y Planificación Territorial, José Antonio Valbuena, alabó la potencia de la Universidad y su capacidad para generar un amplio catálogo de acciones al amparo de la Declaración de Emergencia Climática. “La comunidad científica es muy importante para nosotros, gestionamos en función del conocimiento emanado de nuestras universidades” al tiempo que señaló algunos de los proyectos que tiene con la ULL, como es la medición de la huella de carbono que generan los principales sectores de la economía o el conocimiento de las condiciones climáticas de las islas en el pasado n

Mientras que el consejero tinerfeño, Javier Rodríguez, destacó los enormes retos que en sostenibilidad tiene la isla con serios problemas en el tratamiento de las aguas residuales, en la generación de energía eléctrica y en la gestión de sus residuos. Recordó las importantes licitaciones que están en curso para revertir esta situación y tratar los problemas desde su origen. “Tenemos el mandato del presidente de la corporación de apoyarnos en la Universidad de La Laguna como polo generador de talento y de creación de conocimiento”, añadió.
Por otro lado, la vicerrectora de Infraestructuras y Sostenibilidad, Montserrat Acosta, fue la encargada de rendir cuentas acerca del estado de ejecución de las propuestas de acción emanadas de la declaración institucional. Entre ellas, mencionó la creación de la oficina de sostenibilidad, cuyo reglamento de funcionamiento está en redacción. Estima que la finalización de la primera fase del diagnóstico de sostenibilidad de la ULL para finales de junio y de la segunda fase en septiembre-octubre.
Se inició un ciclo de webinars relacionados con el cambio climático y se están organizando en colaboración con el Cabildo de Tenerife una serie de actividades en ámbito forestal y costero. Asimismo, se encuentra en fase de pruebas la implantación de un portal de gestión y transparencia de los proyectos universitarios en la alineación con los ODS.


También se ha creado la comisión de seguimiento de la declaración del estado de emergencia climática, conformada por integrantes de los grupos claustrales, y se encuentra en proceso una campaña de sensibilización sobre el gasto racional de agua y energía, así como la colaboración de la ULL con la Fundación Canarias Recicla y Ecoembes. Destacó el proyecto sobre compostaje comunitario universitario, que implementa un sistema de recogida de la fracción orgánica y se está calculando la huella de carbono.