Baloncesto

El Barcelona, un gran campeón

La escuadra azulgrana se impone al Real Madrid en el segundo partido de la eliminatoria final tras dominar el marcador desde el salto inicial y con Mirotic como jugador más valioso

El Barcelona posa con el trofeo de campeón liguero. ACB Photo

El Barça recuperó siete años después el trono liguero tras proclamarse campeón de la Liga Endesa 2020-2021 al ganar en el segundo encuentro del play-off por el título al Real Madrid por un claro 92-73 en el Palau Blaugrana.


El conjunto que dirige Sarunas Jasikevicius no ha dejado pasar la oportunidad de sentenciar en el Palau Blaugrana y hacer buena la victoria del pasado domingo en el WiZink Center en un encuentro que ha dominado de principio a fin.


El Barça salió muy intenso desde el principio y ya al descanso mandaba por un contundente 48-30. Tras el descanso, no hubo reacción de los de Pablo Laso y el título no se escapó para los blaugranas, liderados por Nikola Mirotic (27 puntos y 35 de valoración).


Desde la llegada ya hace una década de Pablo Laso al banquillo, el equipo madridista ha saboreado al menos un éxito y eso lo cumplió el pasado mes de septiembre cuando se hizo con su séptima Supercopa de España, pero no pudo ampliar más su cosecha de éxitos pese a que estuvo en las finales de la Liga Endesa y de la Copa del Rey y rozó la Final Four de la Euroliga.


Y buena culpa de ello la tiene el Barça, que bajo el mando de Sarunas Jasikevicius, ha sacado partido a una gran plantilla contra la que no pudo competir el conjunto madrileño. De hecho, de los ocho enfrentamientos que vivieron este año los dos equipos, seis fueron para los blaugranas, entre ellos la final de la Copa del Rey (88-73)) y este play-off por el título en el que apabullaron en los dos choques (89-75 y 92-73).


Además, se impuso en los dos encuentros de la Euroliga (79-72 y 76-81), y en el WiZink Center en la Fase Regular liguera (82-87), en lo que fue una de las dos derrotas que encajaron los de Pablo Laso hasta el play-off.


Las bajas de Campazo y Deck, que emigraron a la NBA, unidas a los problemas físicos graves de Anthony Randolph y Trey Thompkins y los leves, pero en tiempos delicados, de Llull y Laprovittola, fueron clave.