Día Internacional del Medio Ambiente

José Antonio Valbuena: “Gracias a lo que hagamos ahora, se empezará en unos años a revertir los efectos del cambio climático”

El consejero de Transición Ecológica, Lucha contra el Cambio Climático y Planificación Territorial del Gobierno de Canarias, José Antonio Valbuena, sigue progresando en las políticas en materia de adaptación al cambio climático del Archipiélago y busca apoyo de Madrid para avanzar en la definición de una estrategia para los fondos europeos

José Antonio Valbuena Consejero De transición Ecológica, Lucha contra el cambio climático y Planificación Territorial del Gobierno de Canarias
José Antonio Valbuena Consejero De transición Ecológica, Lucha contra el cambio climático y Planificación Territorial del Gobierno de Canarias

El Gobierno de Canarias celebrará hoy por primera vez el Día Mundial del Medio Ambiente, una de las líneas maestras y apuestas que se ha marcado en su hoja de ruta en este mandato. El consejero de Transición Ecológica, Lucha contra el Cambio Climático y Planificación Territorial del Gobierno de Canarias, José Antonio Valbuena, sigue progresando en las políticas en materia de adaptación al cambio climático del Archipiélago y busca apoyo de Madrid para avanzar en la definición de una estrategia para los fondos europeos de recuperación destinados a la transición energética.
-¿Qué significa este Día Mundial del Medio Ambiente?
“Este es el primer año que podremos celebrar el Día Mundial del Medio Ambiente desde este Gobierno en Canarias, porque el año pasado tuvimos la pandemia y no se pudo hacer, y queremos aprovecharlo, en primer lugar, para seguir sensibilizando a la sociedad, haciendo un resumen de cómo van los objetivos que nos marcamos al principio de nuestro mandato, y queremos también aprovechar, con un cierto retraso por la COVID, la red de oficinas canarias, y dedicar este día para sensibilizar en materia de acción climática dentro de Canarias. Hay que recordar que las Islas son más frágiles respecto a los efectos del cambio climático y, por este motivo, deben tener un tratamiento singularizado por su gran biodiversidad y por la fragilidad del territorio”.
-¿Qué pasos se están dando desde la Consejería de Transición Ecológica, Lucha contra el Cambio Climático y Planificación Territorial para sensibilizar a la sociedad sobre la importancia de preservar el medio ambiente?
“Queremos que las próximas generaciones puedan ver que, gracias a lo que hacemos ahora, en unos años se empiezan a revertir los efectos del cambio climático. En primer lugar, nadie niega que el cambio climático sea una realidad. En segundo lugar, nadie niega que Canarias tiene una vulnerabilidad distinta que un territorio continental, pues las islas somos, como digo, más frágiles, y cualquier estrato de la sociedad canaria es consciente de las dos anteriores variables. La tercera variable es que todo el mundo sabe que tenemos que hacer algo, cambiar algunos hábitos y, por lo tanto, creo que tenemos el caldo necesario para que todo el ecosistema normativo que estamos desarrollando pueda salir adelante. Por eso, se ha demostrado que la Ley Canaria del Cambio Climático ha sido el texto que más participaciones ha recibido de todos los normativos que ha desarrollado el Gobierno, y eso es fruto de que la gente quiere participar en el diseño de nuestro futuro y asume que son necesarios algunos sacrificios que se van a traducir en cambios de comportamiento, porque tiene conciencia de que los resultados positivos van a superar con creces a los sacrificios que se van a solicitar. Desde ese punto de vista, es un elemento que nos ayuda a tramitar de forma rápida el ecosistema normativo compuesto por la Ley canaria de Cambio Climático, la Ley de Biodiversidad y la Ley de Economía Circular; esperamos poder meter la primera en el Parlamento durante junio o julio”.
-Sabemos que la enorme biodiversidad con la que cuenta Canarias es un gran valor patrimonial, pero todavía hay mucho trabajo por hacer en la conservación y en la concienciación.
“Estamos trabajando en la Ley de Biodiversidad, porque hay que recordar que Canarias alberga el 40% de los endemismos de Europa y, por lo tanto, tenemos una enorme responsabilidad en su protección. Ya estamos realizando planes de recuperación y el presupuesto en el área de biodiversidad ha crecido de forma muy considerable. Es una de nuestras preocupaciones principales en materia de protección y, por tanto, tenemos que hacer un trabajo en varias líneas. En primer lugar, proteger lo que tenemos; en segundo lugar, recuperar los entornos que tenemos degradados desde el punto de vista de la biodiversidad, y, en tercer lugar, protegernos de las especies invasoras que tienen un efecto nocivo en Canarias”.
-La Administración tiene que dar ejemplo. Se trabaja en utilizar fondos de recuperación europeos para que las cubiertas de los centros públicos -colegios, hospitales, centros deportivos, etc.- se conviertan en plataformas fotovoltaicas captadoras de energía para su autoconsumo.
“Al final tenemos que dirigirnos, y aún más en Canarias, donde tenemos un problema de espacio importante, a que seamos autosuficientes desde el punto de vista de la autogeneración eléctrica. Que el debate no sea cuándo pongo la lavadora, y ahí, las administraciones públicas tienen que ser ejemplarizantes y dar un paso al frente. Para eso queremos aprovechar los fondos europeos, ya que hay una parte que ya está comprometida, pero evidentemente tenemos que demostrar, las administraciones, que somos capaces de gestionar esos fondos. Lo podemos hacer porque no son inversiones excesivamente complejas y a partir de ahí extender esos beneficios a la ciudadanía -lo que supondrá esos ahorros que repercutirán en las administraciones, que obligará a traducirlo en ayudas para el autoconsumo doméstico y multiplicará por dos la inversión-. Ese es el gran objetivo que estamos marcando”.
-Otra de las patas fundamentales de estas estrategias son las familias. Con los índices de vulnerabilidad en las Islas, ¿le preocupa que se genere una pobreza energética entre las familias más desfavorecidas, viendo cómo está subiendo el recibo de la electricidad o el precio de los vehículos sostenibles? ¿Se plantean ayudas a los hogares más precarios para afrontar estos cambios que les obligan las administraciones?
“La democratización de la energía es el gran objetivo del Ejecutivo canario, y un impulso sería a través del autoconsumo fotovoltaico doméstico o en entornos residenciales. La realidad canaria desde el punto de vista social es la que es, estamos a la cabeza de España en niveles de pobreza. Es lo que más nos duele y eso supone una implicación extra por parte de las administraciones. Entendemos y asumimos en materia de autosuficiencia energética que hay que extender una política de ayudas para la colocación de las placas solares, distinta a las que en el territorio peninsular se pueda precisar. Al igual que en el impulso al vehículo eléctrico, las políticas del Plan Moves que son también para fomentar esa industria automovilística, pero hay que reconocer que una gran parte de la población no va a poder llegar a adquirir un vehículo eléctrico aun con estas ayudas. Por tanto, tenemos que diseñar líneas específicas de apoyos para la movilidad eléctrica, que sabemos que va a ser la movilidad del futuro, para las personas que más problemas tienen para adquirir vehículos, porque, si no es así, se estarán diseñando políticas que nos lleven a que el que puede económicamente tenga un coche eléctrico y, el que no, que use la guagua o el tranvía, y ese no es el modelo que queremos para Canarias. La transición justa significa que las administraciones públicas despleguemos un conjunto de herramientas e instrumentos que salven esas importantes barreras socioeconómicas que existen en las Islas, si no, estaríamos fracasando”.
-Y, en el caso de las empresas y los sectores económicos de Canarias, hay por delante un reto importante y es poner las bases de la hoja de ruta marcada hacia la descarbonización de la economía del Archipiélago en 2040.
“Las comunidades energéticas para el autoconsumo también tienen que tener en cuenta los polígonos industriales, muy focalizados en el territorio canario y el sector turístico. Entendemos que se puede caminar hacia la descarbonización del Archipiélago en 2040, ya que nuestro patrón de comportamiento eléctrico es distinto al del territorio peninsular, y hay elementos como la calefacción y otros factores dentro del sector industrial que sencillamente no tenemos en Canarias y podemos abordar”.
-¿Cómo podemos encauzar a sectores como el turístico, del que tenemos una gran dependencia, para generar nuevos modelos de sostenibilidad?
“El sector turístico está altamente sensibilizado en descarbonizar su industria y, por tanto, está pidiendo apoyo y acompañamiento por parte de la Administración. El problema no es concienciarlos, porque lo están, y en algunos aspectos mucho más que las propias administraciones. Tenemos que acompañarlos de manera potente e importante, en esta transición energética que estamos abordando. Hay que asumir que Canarias depende del turismo los 12 meses del año y lo que se trata es de acompañarles hacia la generación de un modelo de turismo sostenible. No se puede plantear a día de hoy otro sector con una fortaleza potencial que no sea el turístico, no tenemos las bases ni el sustento para que otros sectores aporten al PIB, ni en materia de empleo, como el turismo y, sobre todo, porque la gente seguirá demandando viajar y recibiremos visitantes. Hay que acompañar en la transición ecológica y energética a un sector que quiere ser protagonista activo”.
-Canarias y Baleares mantienen una estrecha relación de trabajo buscando sinergias comunes como territorios insulares.
“Tanto Canarias como Baleares compartimos estrategias en cuanto a acción climática, ya que somos unos territorios frágiles, no solo por los espacios protegidos, sino porque somos muy dependientes del turismo. Tenemos unas debilidades y necesidades importantes y una dependencia energética del exterior. Compartimos problemas en la acción climática y el estudio de estrategias de planificación energética, donde hay que resolver la penetración de renovables en nuestros territorios, que tienen que tener un componente claro en la apuesta por la generación del autoconsumo. Otra estrategia común es cómo adaptarnos a un efecto perverso que tiene el cambio climático y que es la disminución de las superficies costeras. De aquí a final de siglo subirá el nivel del mar entre 75 centímetros y un metro y eso va a suponer que buena parte de nuestras playas y costas quedarán sumergidas. Tendremos que adaptarnos lo mejor posible a esa realidad que se producirá”.
-Canarias en el Atlántico y Baleares en el Mediterráneo. ¿Dos visiones complementarias?
“Compartimos la protección de nuestros espacios naturales, que tienen más importancia y valor. Somos dos territorios frágiles y, al percibir los efectos nocivos del cambio climático compartimos, experiencias y posibles soluciones. Baleares tuvo la suerte de tener en la legislatura anterior un Gobierno que estaba sensibilizado con el cambio climático y aprobó su Ley de cambio climático. En Canarias llevamos, por tanto, una legislatura de atraso. Hay que reconocer que en el texto de Ley Canaria de Cambio Climático tuvimos en cuenta el balear. Canarias está ubicada geográficamente en el territorio continental africano, en el Océano Atlántico, y tenemos la responsabilidad de proteger nuestras aguas y territorios como un punto caliente de la biodiversidad a nivel mundial, al albergar el 40% de los endemismos de Europa. Baleares tiene la peculiaridad de que el Mediterráneo es el foco del cambio climático y tiene que ser muy ambiciosa en las políticas de adaptación climática en el ecosistema marino”.