La Policía Canaria ha localizado un vertedero ilegal en una finca de Tenerife en la que se habían acumulado aproximadamente 8.000 metros cúbicos de residuos, entre ellos restos de amianto, neumáticos, escombros, cableado eléctrico y envases de pintura.
La investigación ha sido desarrollada por el Grupo de Protección Medioambiental y Patrimonio Cultural del Cuerpo General de la Policía Canaria (CGPC), a través de la Unidad de Vigilancia e Inspección Administrativa (UVIA).
Los agentes han instruido las primeras diligencias contra el propietario de la parcela por presuntos delitos continuados contra los recursos naturales y la ordenación del territorio, según ha informado la Policía Canaria.
Una finca de 4.000 metros cuadrados en suelo protegido
El vertedero se encontraba en una parcela de aproximadamente 4.000 metros cuadrados, clasificada como Suelo Rústico de Protección Agrícola.
Durante la investigación, los agentes comprobaron que los vertidos se habían producido durante un periodo prolongado y sin autorización administrativa. La actividad, además, no estaría permitida debido a la clasificación urbanística de la parcela.
Las inspecciones permitieron localizar grandes cantidades de residuos sólidos urbanos y materiales procedentes de obras de construcción y demolición.
También había neumáticos, enseres, cableado eléctrico, envases y botes de pintura. La Policía Canaria advierte de que algunos de estos elementos pueden contener sustancias contaminantes.
Restos de amianto soterrados entre otros residuos
Entre los materiales acumulados, los agentes localizaron además restos dispersos de amianto o asbesto, algunos de ellos soterrados entre otros residuos.
Este material requiere una gestión específica debido al riesgo asociado a la liberación de sus fibras. La presencia de amianto agrava, según la información policial, el posible impacto ambiental y sanitario detectado en la finca.
Los investigadores también encontraron indicios de quemas de residuos realizadas directamente sobre el terreno y al aire libre.
La combinación de miles de metros cúbicos de desechos, materiales potencialmente contaminantes y evidencias de combustión habría provocado una alteración importante de las condiciones del suelo.
La legislación canaria considera infracción grave el vertido o depósito no autorizado de residuos en suelo rústico, aunque la investigación abierta en este caso se encuentra en el ámbito penal y será la autoridad judicial la que determine las posibles responsabilidades.







