Arona

La Shakira de Costa del Silencio se abre camino musical

La joven de 20 años, nieta de Lina Vargas, cantaora del ballet de Carmen Mota, triunfa con el flamenco pop que compagina con sus estudios en el Conservatorio Superior Massotti de Murcia

Shakira Martínez cantó hace dos años en la boda de Sergio Ramos y Pilar Rubio / DA

De casta le viene al galgo. Shakira Martínez ha pasado sus veinte años de vida a caballo entre su Elda (Alicante) natal y Tenerife, aunque ahora reside en Murcia, donde estudia tercero de cante flamenco en el Conservatorio Superior Massotti.


Nieta de Lina Vargas, durante mucho tiempo cantaora del ballet de Carmen Mota que estuvo 23 años en Pirámide de Arona, y sobrina de artistas, esta joven se ha abierto camino en el el flamenco pop y su tema No me arrepiento, con Moncho Chavea, se encuentra en la actualidad entre las 30 tendencias en YouTube, siguiendo los pasos de Quiero que me olvides, grabado con Pepe Bernabé.


La joven eldense vivió su adolescencia en Costa de Silencio, junto a su padre Pilar y su tía África, entre otros muchos familiares, pero reconoce que “siempre fue mi abuela Lina quien me animó a cantar, porque a mi me daba mucha vergüenza hacerlo, incluso delante de mi familia”.


Animada por su madre, Shakira participó con 13 años (2014) en el programa Canta mi niño que presentó Pepe Benavente en la Televisión Canaria. Fue el empujón definitivo para decidirse por el mundo de la música, animada finalmente por su primo Rubén quien la acompañara en el piano para lanzar covers que llegaron a tener hasta cinco millones de visitas, con Hoy tengo ganas de tí, de Miguel Gallardo.


Durante el estado de alarma, artistas como Alejandro Sanz y Antonio Orozco se hicieron eco de su talento, invitándola a participar junto a ellos en directos de Instagram, incluso participó en el documental sobre Alejandro Sanz, El Mundo fuera.


Por si fuera poco ese padrinazgo de grandes artistas, Shakira Martínez recibió hace justamente dos años otro espaldarazo cantando en la boda de Sergio Ramos y Pilar Rubio. “Fue un momento especial cantarles en su boda, siempre les estaré muy agradecidos”, comenta la Shakira media aronera, quien recuerda que sus padres le puso ese nombre porque “son fieles seguidores de la música racial de la colombiana” y porque Shakira significa “mujer agraciada con Dios”.

Poco después de aquella actuación en la boda del futbolista y la presentadora, Shakira sacó su primer single, Pensando en tu sonrisa, con música y letra de ella misma. “Me gusta la música con la que me sienta identificada, busco el sonido adecuado y letras que digan algo y sean intemporales, porque la música que se consume hoy tiene fecha de caducidad”, rechazando, sin querer decirlo, el reguetón, porque para ella “con la música se educa”.


Al contrario de lo que ha ocurrido con casi toda la cultura y la música, para ella “el confinamiento me abrió muchas puertas, aunque fueran virtuales y no me puedo quejar de la pandemia”, si bien reconoce que “me gustaría que se termine de ir ya el bicho para, por ejemplo, poder ir a Tenerife a ver a mi familia sin estar pendientes de tantas restricciones”, aparte que “estoy que me subo por las paredes pensando en volver a subirme pronto a los escenarios”, teniendo previsto su primer gran concierto el 18 de junio en la sala Galileo Galilei, en Madrid, junto a Pepe Bernabé. Allí cantará las seis canciones que grabó en su primer un EP producido por Warner Music Spain, en la que también se encuentra Hasta el infinito, la bachata que grabó con Maki que llegó hasta los cinco millones de reproducciones en YouTube, el portal que hoy sigue la juventud en la que nuestra Shakira exporta todo su talento.