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Wildpret: “Anaga aún atesora riquezas para la economía que desconocemos”

La Fundación Santa Cruz Sostenible celebra un ciclo sobre el futuro de la Reserva de la Biosfera tras 6 años del título de la Unesco
Se cumplen seis años desde que la Unesco concediera a Anaga el título de Reserva Mundial de la Biosfera. / DA

El futuro de la Reserva Mundial de Anaga debe apoyarse en múltiples variables, pero todas pasan por conciliar la conservación de la diversidad biológica y cultural con el desarrollo económico y social, a través de la asociación entre las personas y la naturaleza. Con este punto de partida, la Fundación Canaria Santa Cruz Sostenible celebró ayer la primera de las tres jornadas del ciclo en torno al futuro de la Reserva de la Biosfera cuando se cumplen seis años desde que la Unesco concediera ese título al macizo de Anaga, y a su extensión marina, que, como ayer recordaron los ponentes de la primera mesa, sigue siendo muy desconocida. Entre esos participantes, que estuvieron moderados por la presidenta del Consejo Científico del Comité Hombre y Biosfera (MaB) de la Unesco en España, Marisa Tejedor, estuvo el prestigioso catedrático de Botánica, Wolfredo Wildpret. Como profundo conocedor de Anaga quiso llamar la atención sobre las riquezas que aún atesora este territorio para la economía de una sociedad que, si sabe estudiarlas y ponerlas en valor, ayudarían a mantener los actuales niveles de vida. “En estos momentos se debe intentar coordinar un uso del territorio serio, con criterio científico y conservacionista, porque en ese territorio hay recursos económicos que desconocemos, que pueden ser interesantes si se siguen estudiando, porque podemos estar descubriendo a seres vivos que, a lo mejor, en un futuro próximo nos pueden ser muy útiles”.

Wildpret quiso llamar la atención sobre la anunciada resistencia a los antibióticos que están desarrollando los humanos y que hace aventurar a los científicos que, en 2050, estos medicamentos dejarán de ser efectivos. “Pues bien, es muy probable que en esas tierras de Anaga haya seres vivos, elementos, que nos ayuden a seguir manteniendo el nivel de vida que tenemos ahora, con la misma protección que esos fármacos nos proporcionan”, explicó el científico. Para ello, sin embargo, es necesario “aplicar un modelo comprensivo de que hay riqueza, una cierta economía desconocida, que solo se puede descubrir si al mismo tiempo que se apoya la enseñanza, se apoya la ciencia”. Un área esta última que el catedrático lamentó que, en estos momentos, “esta desprotegida” al no estar recibiendo toda la ayuda necesaria “para descubrir una fuente de riqueza importante que probablemente lleva años ahí”.

El también farmaceútico ponía así en valor un territorio que ya es conocido por su gran biodiversidad y sobre el que recordó que cuenta con 15 especies únicas que no se dan en ninguna otra parte del mundo, “una joya de la naturaleza universal. Dio unas breves pinceladas sobre los orígenes del macizo, que durante miles de años funcionó como “una máquina de vida” y que, con la llegada de los primeros pobladores sufrió su primera transformación, que fue cuando se empezó a usar el territorio para subsistir. Con los conquistadores se produjo la segunda fase de esa gran transformación, la que Wildpret definió como la etapa “destructora” de Anaga, en la que se transformó el territorio “de una manera violenta”. Se aprovechó la madera, luego el cultivo al modo mediterráneo, y se importaron elementos nuevos que eran necesarios para mantener a la población. Castaños, cereales, otras plantas, papas… un desarrollo continuado de introducción en el territorio, que propició que lo hicieran vulnerable a muchas especies exóticas. “Esa es la parte dramática”, apostilló.
Tras Wildpret, el exdirector del Parque Rural de Anaga, Cristóbal Rodríguez, detalló las distintas zonas de protección con las que cuenta la Reserva, hasta 13 distintas, entre las marinas y las terrestres, algo que se explica, como aclaró Marisa Tejedor, porque la concesión del título de Reserva de la Biosfera, en España, no es una figura de especial protección. El tercero de los ponentes fue Alberto Brito, catedrático de Biología Animal, quien centró su exposición en las riquezas marinas de los fondos de Anaga.

Santa Cruz invertirá 10 millones este año en el macizo

El alcalde de Santa Cruz, José Manuela Bermúdez, y la concejala de Medio Ambiente, Evelyn Alonso, fueron los encargados de inaugurar un cilclo que continuará hoy y mañana. El alcalde detalló que Santa Cruz invertirá este año en Anaga unos diez millones de euros, a través de las distintas entidades y empresas municipales. “Una inversión dirigida a distintas actuaciones para mejorar la calidad de vida de sus habitantes, que son más de 10.000 en Santa Cruz”. Bermúdez defendió la necesidad de que el resto de instituciones den un impulso definitivo a un espacio que, seis años después, aún no cuenta con un consejo rector.

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