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La nueva ola de casos de COVID pone a la sanidad de Tenerife al borde de la quiebra

Los hospitales viven el peor momento de la pandemia con 50 ingresos en UCI y 301 en planta, sobre todo La Candelaria en riesgo extremo, mientras que Primaria soporta 7.710 seguimientos
Personal sanitario de la UCI del HUC se dispone a dar un medicamento a un paciente ingresado con coronavirus. |Fran Pallero

La presión asistencial en Canarias por la COVID aumenta, al notificarse ayer 82 personas ingresadas en UCI y 442 hospitalizadas en planta. La tasa de ocupación de las UCI canarias por cada 100.000 habitantes es del 17,74% con datos del pasado viernes, solo superada por Cataluña y Baleares. Mientras que la ocupación de camas hospitalarias llega al 6,24%, una cifra superior a la media española. En Tenerife, los registros son aún más dramáticos, al sumar ayer 301 pacientes ingresados en planta y 50 se encuentran en estado crítico. El porcentaje de ocupación de las UCI supera el 29% -el peor dato de toda la pandemia superando ampliamente el 18% de la primera ola-, mientras que las camas en planta se sitúan en el 9,62%. El aumento de contagios en las últimas semanas ha llevado a los hospitales de Tenerife a activar sus planes de contingencia, situación a la que se sumó también Atención Primaria esta misma semana.


El Hospital Universitario Nuestra Señora de Candelaria presenta la peor presión asistencial, al contabilizar 162 ingresos por COVID hospitalizados (36 menos que los contabilizados el pasado martes), habilitados en siete plantas con pacientes por coronavirus. En la UCI, 28 de las 30 camas están ocupadas, (un paciente más que al inicio de la semana, aunque el centro ha lamentado varios fallecidos en este servicio). La gerencia tuvo que cerrar tres quirófanos para instalar 11 camas con respirador para posibles críticos, mientras que el área REA ya es una UCI extendida con pacientes no COVID. La edad promedio de los pacientes ingresados en planta es de 54 años, por los 50 que tienen los críticos, mientras que la edad mínima de un paciente hospitalizado es de 18 años (20 si hablamos de la UCI) y su edad máxima es de 100 años (78 en una cama de críticos).


El Gobierno de Canarias, Ángel Víctor Torres, destacó ayer que de los 28 que estaban ingresados en la UCI de La Candelaria, 24 no están vacunados, hay otros dos pacientes con una sola dosis y dos más con la pauta completa. Es decir, el 86% de los ingresados y, por tanto, hacía un llamamiento a la responsabilidad individual y a la vacunación para evitar un colapso en el sistema sanitario.


Por su parte, el Hospital Universitario de Canarias (HUC) tiene 57 personas ingresadas en las cuatro plantas activadas para pacientes infectados por coronavirus y 15 usuarios ocupan las 24 camas disponibles en la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI), además en algún momento se han usado camas en coronarias, contempladas en Plan de Contingencia, y están preparadas 7 camas de Unidad Cuidados Semi Intensivos (UCSI) como una UCI extendida para una posible necesidad. La edad promedio de los pacientes hospitalizados en planta es de 60 años, por los 48 años de media en la UCI, mientras que el hospitalizado más joven tiene 19 años y el mayor 96, mientras que en críticos, el más joven tiene 26 años y el mayor 72 años.


Si nos referimos a la Atención Primaria, actualmente hay 7.712 personas con el COVID activo que “deberían estar confinadas en sus domicilios. Primaria desarrolla un papel esencial en la pandemia en lo que respecta al diagnóstico y al seguimiento del paciente COVID que no precisa ingreso hospitalario y el rastreo de sus contactos estrechos. En este sentido, los profesionales de los Centros de Salud deben ejercer de policías para controlar que cumplen los preceptos marcados. Además, continúan atendiendo las consultas habituales, reorganizando las consultas de seguimiento COVID. Los administrativos han tenido que hacer frente entre el viernes 23 y el miércoles 28 a una avalancha de usuarios que pedían el Certificado COVID.


A todo esto se suma en todos los servicios una indudable falta de personal médico y enfermero para cubrir la actividad por las vacaciones, la petición de voluntarios para doblar turnos o reforzar los servicios más deficitarios. A este respecto hay que tener en cuenta que la situación actual es peor que al inicio de la pandemia, por cuanto en aquel entonces todos los recursos estaban destinados a combatir la COVID, cosa que ahora no ocurre. Además, la variante Delta es más contagiosa, ocho veces más que la cepa original de Wuhan y cinco más que la Alfa o británica, lo que ha elevado considerablemente su impacto, teniendo que afrontar con los mismos medios no solo la pandemia, sino hacer frente a los servicios asistenciales habituales, multiplicando así la presión sobre unos servicios que apenas la pueden resistir.

Cueto: “Impacta que sean tan jóvenes”


La directora gerente el Hospital Universitario de Canarias (HUC), Mercedes Cueto, destacó al DIARIO que “el HUC vive actualmente un aumento progresivo de ingresos tanto en planta como en UCI por coronavirus“. Afirmó que le “impacta y preocupa” la edad media de los pacientes en esta quinta ola “ya que son más jóvenes y muchos sin patologías previas, fundamentalmente no vacunados o con una sola dosis de la misma“.


Además, Cueto destacó que este repunte sin tiempo de descanso “está siendo muy duro para todos los profesionales que llevan año y medio sufriendo esta pandemia”. Por tanto, dio su “reconocimiento y agradecimiento a todos ellos por el esfuerzo que hacen”. Reconoció que la presión asistencial que se está viviendo el HUC “es muy alta y está siendo complicado contratar profesionales, ya que no hay en el mercado”. “Esto supone que haya especialistas de otras áreas que están apoyando a servicios COVID y otros hagan doblajes”.


Por último, la gerente del HUC recordó a la población que “la herramienta que tenemos en estos momentos para prevenir esta enfermedad es la vacunación”, y “hay que continuar con las medidas de prevención como el uso de la mascarilla, el lavado de manos y mantener la distancia social”.

Sanitarios de la Unidad de Cuidados Intensivos del Hospital Materno Infantil (CHUMI) de Gran Canaria. | Domingo González

La Candelaria, al borde del colapso


Por su parte, la directora gerente del Hospital Universitario Nuestra Señora de la Candelaria (HUNSC), Natacha Sujanani, recordó que “estamos peor que en el peor momento del inicio de la pandemia, en cuanto al número de ingresos”. Además, se suma a la situación el hecho de que “no estamos confinados, por lo que el resto de las patologías y accidentes siguen ocurriendo. “La vida sigue y eso también genera pacientes de críticos, más atenciones en urgencias, así como más presión en la planta de pediatría”, todo un compendio de circunstancias que generan una “presión asistencial inusual” en julio donde se “han atendido 300 urgencias en un día”.


A esto añade la falta de personal para cubrir la actividad por las vacaciones, los doblajes, y la petición de voluntarios de otras áreas para reforzar los servicios. La decisión de cerrar el punto de vacunación en el Hospital del Sur se tomó para “devolver a esas enfermeras” a sus actividades asistenciales. Y es que, como recordó Sujanani, a estas alturas de la pandemia “todos los sanitarios estamos más cansados física y psicológicamente, tenemos temor y mucha responsabilidad. Faltan médicos y enfermeros, tenemos personal de vacaciones y estamos colaborando con la vacunación. Esto hace que al final todo recaiga sobre las mismas personas siempre”, subrayó.

Martin: “Estamos muy decepcionados”


El presidente del Colegio de Médicos de Santa Cruz de Tenerife, Rodrigo Martín, reconoció que los sanitarios “estamos muy cansados”, y además “estamos muy decepcionados con los políticos, los jueces y con la propia población, porque no somos capaces de cumplir las normas” e insistió en que “veo que la sociedad sigue sin entender las graves repercusiones de esta situación, y los que están sufriendo no solo son el sistema sanitario y sus trabajadores”. “Es muy importante que tengan cuidado por el bien de ellos y de sus familias”.


Recordó que en Atención hospitalaria, el problema es que “se nos están llenando las plantas de pacientes con COVID, algunos quirófanos se han convertido en camas de UVI, y se están retrasando todo lo que no sea urgencias o patologías graves de cáncer”. Esta situación genera, a su juicio “que no se atienda con celeridad otras patologías y puedan agravarse, además de llenarse y bloquearse las listas de espera”.


Mientras que, en Atención Primaria “tenemos el problema de que no solo es de rastreo, sino de seguimiento y la gente no se queda en sus casas confinada. Desde su Centro de Salud se les llama y se les hace un seguimiento, pero no tenemos gente para estar pendientes de ellos las 24 horas, y muchos irresponsables incumplen”. “Es inabarcable” que los Centros de Salud atiendan a las más de 13.000 personas que deben estar aisladas, por lo que “los ciudadanos tenemos que cumplir las restricciones y colaborar con los sanitarios”, y exigió mayor comunicación entre Sanidad y las Policías locales para “vigilar el cumpliendo del aislamiento y sancionar con rapidez”, finalizó.

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