La Laguna

Una farmacia de La Laguna compra 250 kilos al ‘chico de las sandías’ para regalarlas a sus clientes

Su historia ha llamado la atención incluso en la Península, invitándolo a participar en programas de radio

Sergio Rodríguez, joven agricultor de Tejina. TONY CUADRADO

Desde que su historia saltó a la luz, Sergio, el joven agricultor de Tejina, sigue tratando de agradecer las muestras de apoyo recibidas. Pidió ayuda en redes sociales para dar salida a 8.000 kilos de sandía y la gente respondió: no solo las vendió, sino que lo hizo en un solo día.

Ahora, Sergio, al que ya conocen como el chico de las sandías, continúa con su trabajo de manera “más normal” como él mismo reconoce: “Es verdad que hubo un boom y ahora estamos regresando a esa normalidad, pero solo puedo dar las gracias a todo el mundo”.

Ahora, mientras sigue con su labor en Frutas y Verduras Nito, es consciente de la repercusión que tuvo su vídeo, lo que provocó, incluso, que se interesaran por su historia desde la Península: “Me llamaron desde Almería, porque allí también tienen este problema, de tener que competir con otros mercados. Les dije que adelante, que si les servía de ejemplo, hicieran lo mismo. Fue en un programa de radio que trata todo lo que tiene que ver con la agricultura y creo que es necesario que nos ayudemos entre todos”.

Pero, entre todas las comprar hechas, una le llamó especialmente la atención. Hubo un pedido de 250 kilos de sandía pero, curiosamente, no vino desde un establecimiento de hostelería: “Una farmacia de Geneto, en La Laguna, nos dijo que quería comprar esa cantidad para obsequiar a sus clientes. La verdad que estamos muy agradecidos por ello, claro”. Fueron más de 160 euros vendidos, pues Sergio, fijó el precio de cada kilo en 0.65 céntimos de euros, “un precio bastante razonable para mí y para el consumidor, compite con otras sandías del mercado”.

Hubo, también, aunque de manera minoritaria, críticas a su llamamiento: “Una chica me dijo que era un llorón, qué cómo me iban a comprar sandías si yo no las ofrecía, pero, la gran mayoría, ha respondido de manera increíble”.

Mientras tanto, Sergio sigue en contacto con sus compradores a través de las redes sociales, las mismas que facilitaron que 8.000 kilos de sandía no acabaran desperdiciadas: “Insisto, solo puedo dar las gracias a todos, de corazón”.